Renovarse es vivir
* Villa Dolores cambió la cara. Caminos limpios, césped recortado, bancos pintados, animales alimentados y aroma a un fresco verde son algunas de las características que diferencian al zoológico de hoy del que había hace pocos meses atrás.
MARIA JOSE FRIAS
Los jarrones y estatuas de la entrada, que dejaron de ser amarillos y verdes para recuperar su metálico original, permiten ver los detalles que antes cubría la pintura. «Antes si había azul, se pintaba azul y si había rojo, se pintaba rojo. Si no había, directamente no se pintaba nada. Ahora consultamos para hacer las reparaciones y trabajamos sobre una planificación», explica el director del zoológico, Walter Cortazzo.
El plan de cambios se limita por ahora a pintura, reparaciones y mantenimiento de lo existente, suficiente para que el parque se haya convertido nuevamente en un paseo agradable. Sin embargo, los arquitectos Jorge Vázquez y Hugo Pérez están trabajando para concretar una reforma «de fondo», que se concretará en el término de este quinquenio.
La antigua casa de té de doña Dolores Pereira se convertirá en la «Casa del Visitante». Allí se ofrecerá a quienes lleguen un material explicativo de la muestra y se trasmitirán videos mostrando la vida de los animales en su hábitat natural. En pocos días los estudiantes de Bellas Artes entregarán un proyecto de folletería y cartelería para acompañar la reforma. Por ahora, los funcionarios municipales ya recuperaron los espejos del costado de la casa, que de tan pelados habían perdido su capacidad de reflejar.
Respeto por la vida
El zoológico del futuro ofrecerá al visitante la opción de recorrer un acuario con más de 500 especies (ver nota aparte) y dará ingreso en primer lugar a la zona asiática. Allí habrá hábitat con empalizadas y miradores vidriados en lugar de rejas, áreas con rocas y césped para suplantar el piso de cemento. Los leones serán trasladados al fondo, a la zona africana y los primeros animales que encontrará el visitante serán tigres y jaguares. Cortazzo aspira a «respetar la privacidad de los animales y dejarles la posibilidad de no ser vistos si no lo desean». Aún en el caso de ejemplares peligrosos se eliminarán las rejas para dar lugar a una malla metálica cubierta por madera del lado de los animales para rodearlos de elementos naturales.
Las oseras, que existen desde 1910, serán reformadas para alojar a los pumas, que quedarán enfrentados a los camellos y cercanos a los yacarés, tortugas y lagartos.
El papel del agua será potenciado con un sistema de bombeo y filtros como los camalotes para mantener limpia el agua y utilizar agua limpia. Las plantas también serán prioritarias. Los funcionarios municipales ya comenzaron a incrementar la cantidad de ejemplares autóctonos, en un zoológico que se ve y se respira más verde y fresco. Pese a apostar a lo nuestro, se mantendrán los 650 árboles de 165 especies diferentes que don Alejo Rossell y Rius y su esposa Dolores importaron desde todo el mundo.
Los reyes del lugar
La estructura original del parque será respetada, manteniendo la antigua «Jaula de los Cóndores», que el año pasado no tenía ninguno de esos ejemplares. Junto a las demás aves rapaces hoy puede contemplarse un cóndor de cincuenta años de edad, que durante mucho tiempo estuvo aislado en una jaula pequeña. «Fue como si le hubiéramos devuelto treinta años de vida, cuenta Cortazzo. Al segundo día de cambiarlo mató a un carancho que le quiso quitar la comida y desde entonces es el rey del lugar».
El proyecto de la IMM incluye la construcción de una gran cúpula detrás del reptilario que abarcará los árboles y será para las aves americanas y «algún animal de tierra que pueda convivir con ellas sin comerlas».
Esta cúpula tendrá puentes internos y una entrada para permitir al público el ingreso al corral. En esa zona, ubicada a la mitad del parque, los niños ya pueden detenerse a jugar en el parque infantil, que fue reparado y pintado por el concesionario de la churrería.
Otro de los cambios que incluirá el nuevo proyecto será el rediseño de una caminería que hoy se extiende en forma anárquica. Parte de los caminos serán absorbidos por los hábitat y el resto seguirá un diseño orientador, que incluirá simulaciones de arcadas entre las zonas asiática, africana y americana para que la gente note el pasaje y se sienta guiada a través del parque.
Un equipo de agrimensores de la IMM ya realizó el relevamiento topográfico con la altura, la sanitaria, los árboles, los corrales y la caminería. En el futuro habrá zonas de descanso con quioscos y bancos, algunos de los cuales ya han sido recuperados.
Pintores valientes
En el lago del fondo hay un casal de cisnes negros con cuatro crías grises que los siguen por todos lados y un islote donde un mono vigila a su compañera, que se cuelga de los árboles con su hijo constantemente pegado al cuerpo. Allí hay también un flamenco rosado, mucho más oscuro que la docena que está al frente del zoológico, cuyo rosa se acerca bastante a un blanco sucio. Cortazzo proyecta traer los doce flamencos al lago cuando llegue la primavera ya que «el color los mejora porque se alimentan con los microorganismos del lago».
En el reptilario también están en obras, pintando y cambiando la iluminación para atenuarla en el pasillo y colocar el grado conveniente para los animales. La casilla de la boa constrictor permanece sin pintar porque todavía están estudiando como hacer para aislarla.
Ella permanece quieta, como dormida al lado de la estufa que calienta su recinto. Dice Cortazzo que «los pintores se animan a entrar con ella allí pero no podemos correr el riesgo de un abrazo». Entre cruceras y yararás están las iguanas. Una de ellas «era la mascota de una muchacha que cada tanto vuelve a visitarla».
Al fondo del zoológico estará en el futuro la zona africana, donde a las jirafas y rinocerontes se agregarán la leonera y los leopardos. Estos últimos serán ubicados en un área que ahora es parque y tendrán un hábitat que incluirá varios árboles y mucho césped.
Avestruces y flamencos africanos también serán incorporados, siempre con el criterio de casales que puedan reproducirse. Por esa razón se disminuirá la cantidad de algunos animales, como los chivos, que se multiplican vertiginosamente.
Alrededor de veinte se pasean en su corral «y todos los días aparece uno nuevo», se preocupa el director.
Encuentro nacional
En octubre habrá un encuentro nacional de parques zoológicos para acordar la posibilidad de trasladar algunos animales a lugares donde tengan el hábitat conveniente. Los tres osos serán enviados hacia otros zoológicos y el caballo siberiano volverá a su lugar de origen.
Por el contrario, otros serán incorporados. Las autoridades de la IMM llegaron a un acuerdo con el Instituto Nacional de Pesca y en breve Villa Dolores incorporará un casal de león marino y dos de lobos finos de la Isla de Lobos. Ya fue reciclada la pileta para recibirlos. En una piscina cercana, espera Tuca, una loba marina que se crió en el zoológico y ahora disfruta de una agua limpia y permanentemente reciclada.
La alimentación también está cubierta, con un gasto diario de 46 quilos de carne, mensual de 7.000 quilos de alfalfa, alimentos frescos, maní, verduras y cebada a un costo de 1.600.000 pesos anuales. «Hoy no podemos pensar en animales en libertad porque los seres humanos hemos terminado con los espacios libres en la Tierra.
Lo único que queda, incluso en Africa, son reservas controladas por hombres. Pero eso no quiere decir que renunciemos a dar a nuestros animales
un trato digno». *
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