Barrio jardín en el noreste capitalino
El sector al norte de Camino Carrasco es una de las 14 áreas potencialmente urbanizables según el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). En los próximos tres años, un primer sector de 114 hectáreas será cubierto con saneamiento y se construirán calles, fraccionamientos y áreas verdes, dotándolo de iluminación y servicios.
El primer sector comprenderá el norte de Camino Carrasco entre el Parque Fernando García y la Punta del Indio. En la actualidad se encuentran allí padrones en régimen rural, instalación de depósitos, algunas pequeñas chacras, el Club de Polo e instalaciones deportivas de los colegios, que serán mantenidas.
El director de Planeamiento Urbano de la Intendencia de Montevideo (IMM), Daniel Christoff, considera que el área ya estará totalmente habitada en un estilo de «barrio jardín» entre el año 2015 y 2020. La urbanización será enteramente financiada por los propietarios de la zona, que podrán construir viviendas y verán incrementado el precio de sus propiedades.
Barrio jardín
La urbanización del suelo comenzó a ser estudiada a iniciativa de algunos propietarios de la tierra. Nuevas aperturas de calles, repavimentación de las existentes, generación de espacios verdes en un porcentaje no menor al siete por ciento del espacio general serán prioritarios. La totalidad de las obras estará a cargo de los propietarios de la tierra. En caso de que alguno no participe del emprendimiento, la IMM está habilitada a expropiar los predios para la realización de calles y cargarlo a los costos del emprendimiento. Una vez fraccionados, los predios tendrán una extensión que oscilará entre 600 y 800 metros, con calles de 17 metros arboladas. Allí se podrán construir viviendas unifamiliares o agrupadas hasta siete metros de altura, en algunas zonas habrá viviendas hasta 12 metros de altura y en algunos sectores se podrán construir servicios complementarios. Será un barrio jardín preferentemente residencial, con un factor de ocupación y densidad bajas y servicios complementarios a la residencia. Un porcentaje de la tierra será dedicado a servicios públicos, incluyendo escuelas y comisarías en terrenos cedidos por los desarrolladores.
Los espacios verdes del nuevo barrio serán distribuidos mediante planes especiales de ordenación incluidos en los proyectos de fraccionamiento. Christoff señaló que también habrá cambios a nivel del transporte colectivo, que «en el término de cinco años deberá llegar al norte de Camino Carrasco para extender los servicios». La misma situación se planteará para la recolección de residuos.
Cargas y beneficios
Las autoridades municipales estiman que el nuevo barrio contendrá 900 nuevas viviendas a construir mediante promoción privada, propuestas del Banco Hipotecario (BHU), cooperativas u otras modalidades. La infraestructura, incluyendo las obras de saneamiento y su conexión a las obras del Plan de Saneamiento III para Carrasco Norte, deberá estar terminada en un plazo de tres años. Cada propietario pagará en relación al desarrollo que realice, siguiendo el concepto de «cargas y beneficios» desarrollado por el POT. Christoff explicó que «el propietario actual de la tierra, en la medida que urbaniza, obtiene beneficios: la diferencia entre el valor de la tierra urbanizada y no urbanizada».
Los propietarios actuarán agrupados en una Unidad de Actuación, que es la garantía que tiene la IMM de que los propietarios se comprometen a hacer una infraestructura. Esta Unidad deberá estar conformada en un plazo de seis meses y estará coordinada por un equipo de la Oficina de Gestión del Plan dirigido por la arquitecta Cristina Pastro y Alvaro Echaider. Será suficiente con que el 65% de los propietarios del área estén representados para que la IMM apruebe el inicio del proyecto. *
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