Conclusiones de la Dinara son cuestionadas por redes ambientalistas
Como informáramos oportunamente estos episodios de mortandad de peces de pequeño tamaño se registró frente a Mercedes en reiteradas oportunidades en el último mes, coincidiendo en algún caso con las bajas temperaturas que se registraron en este invierno.
«De acuerdo con el informe, se descarta que las mortandades hayan ocurrido por sustancias tóxicas, e identifica a las bajas temperaturas como la causa de las mismas», recuerda RAP-Al Uruguay. Como se recordará dicho informe expresa: «Los resultados de los análisis practicados en peces, indicaron que los ejemplares presentaban buen estado general, sin alteraciones patológicas en los órganos, y evidenciaban varios días de ayuno. Las muestras de agua no revelaron la presencia de niveles de pesticidas por encima de los valores permitidos».
A lo que RAP-AL Uruguay expresa que «las muestras recibidas por la Dinara y analizadas por el Area de Acuicultura y Patología de Organismos Acuáticos del Instituto de Investigaciones Pesqueras (Facultad de Veterinaria-Udelar), nada dicen si éstas fueron de peces vivos y/o muertos, o si abarcó a todas las especies que se registraron muertas». Agrega que «más allá de los análisis, lo cierto es que la mortandad de peces ha abarcado una gran variedad de peces comunes en nuestros ríos, arroyos y lagunas, tanto en verano como en invierno. La mortandad de peces en agua dulce es un fenómeno que cada vez se hace más común; tan común que a las poblaciones del interior del país ya ni les llama la atención». Expresa además que «dadas las explicaciones suministradas por parte de las autoridades de la Dinara sobre la mortandad a causa del frío, habría que investigar qué es lo que está ocurriendo, que a los peces les provoque esa intolerancia al frío».
La tolerancia al frío
Más adelante RAP-AL recuerda un par de estudios realizados en Estados Unidos y Australia sobre los impactos que producen tres sustancias químicas orgánicas (endosulfán, clorpirifos y fenol), en la temperatura del cuerpo de los peces de agua dulce. «El trabajo concluye que la tolerancia a la temperatura de los peces está limitada por una combinación de factores bióticos y abióticos, incluyendo sustancias tóxicas diversas. La reducción de la tolerancia a cambios de temperatura frente a la presencia del endosulfán y clorpirifos, sugiere que no solo la temperatura influye en la sensibilidad de los peces a sustancias químicas, sino que la exposición a dichas sustancias también afecta su intolerancia a los cambios de temperatura». Y que «podría haber alguna relación entre el endosulfán y el clorpirifos en la mortandad de los peces en los últimos meses, dado que ambas sustancias son masivamente usadas en cultivos agrícolas en nuestro país.
Cabe señalar que en los análisis realizados por la Dinara con respecto al agua se constató la presencia de endosulfán. El informe nada dice sobre la presencia de clorpirifos, por la simple razón de que no se buscaron residuos de este insecticida en las muestras de aguas analizadas». Recordó que el informe de la Dinara expresa que las muestras de agua relevadas «no revelaron la presencia de niveles de pesticidas por encima de los valores permitidos». Se pregunta, entonces, la RAP-AL Uruguay «¿valores permitidos para quién? ¿Para el ser humano o para la fauna acuática? Más importante aún es la pregunta: ¿un nivel de pesticidas por debajo de los valores permitidos asegura que los mismos no afecten la vida acuática?». Y agrega que «la mortandad de peces está ocurriendo tanto en verano como en invierno. En febrero hubo una gran mortandad de peces en el río Yi. En su informe de entonces la Dinara la atribuyó a causas ambientales y el caso fue cerrado. Esta vez la explicación está en el frío».
Reiteran que tanto el endosulfan como el clorpirifos son sustancias «usadas ampliamente en Uruguay», y se pregunta esta red de ambientalistas: «¿No será aconsejable hacer estudios más profundos por parte de las autoridades y buscar las causas reales de lo que está sucediendo?».
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