TIENE LA PALABRA

Selección uruguaya en Sudáfrica 2010

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Con motivo de la excelente actuación de la selección uruguaya en Sudáfrica, que ha entusiasmado a todo el pueblo (futbolero o no), se me ocurrió escribir unas pequeñas reflexiones sobre los causantes de semejante repercusión pública.

En ellas, las palabras juegan un juego de palabras, donde las que aparentemente son más importantes se sacrifican, se dividen y se esconden, incorporándose solidariamente al resto de sus compañeras, que tal vez las representen mejor que ellas mismas.

Algo de eso sucedió en la realidad que como equipo vivieron en el campo de juego.

Sin apelar a Luci fer, Nando sabe que sus manos tie nen efectos especiales sobre envíos peligrosos, por eso, sin saber jugar al m us, le rapiñó dos naipes a la baraja ghanesa que se tuvo que ir al mazo.

Aunque no irra die gomina ni entienda el zu lú, ganó con su voz canaria y su capitana to. tá!

Si con su tocayo me die gobierno en la zaga: Bin go! dinastía del área.

Suplente en el celeste st and, resultó un gran refre sco ttitular.

Mientras los mau- mau rivalizaban con sus vuvucelas, y un charrúa defendía su in victo, rinocerontes, elefantes, tigres y leones no entendían el por qué de tanta fanfarria.

Por su esfuerzo máximo, nota saliente. Téngale fe, no deses pere, irá al dominio de su banda diestra.

Al su mar tino y fuerza, tá pela, domínela, al delantero cace, responda con clase.

S alva, rota, ta pa litoral zurdo, saber rom per e ir adelante.

Por su me jor gesto, por su ruc, su tic-tac, su chic, es un kung fuc ileso en el pic-nic del ring del fútbol mundial.

No lo estu die, goce su polenta, ya que po r uso y abuso de coraje al galo pe rezonga su corazón.

Dijo el maestro: El cartel que el egí dio resultado: «Peaje – P are – valores va rios – Mar ca charrúa».

Tejiendo una r ed insondable, allá y a cá, va nivelando defensa y ataque.

Como na die: golea, líder del celeste staf f, orla notoria, estrella del Mundial.

Cuando en el frío, Sudáfrica y Ghana eran un ig lú isotérmico, él, que tiene en los pies pólvora con cane sú, a rezar tuvo sus manos salvadoras (¿de Dios o del diablo?)

Gritá lo, coreálo, ya que a e se balón le pica la locura que abre una contagiosa alergia de alegría.

Sin d os caras y con la doble vv, el trabajar con alma y cal ma es «tropezar y levantar al que es taba rezagado».

 

Sin más, saluda atte.

JEP – C.I. 797.135-1

 

Las aguas residuales

Sr. Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Agradezco enormemente por permitirnos expresarnos libremente en este órgano de prensa. Desde hace muchísimos años, las aguas residuales han ayudado a contaminar playas y arroyos por no contar con una planta de tratamiento de aguas residuales.

Es una verdadera lástima que Montevideo no cuente con ese tipo de depuración.

A no ir más lejos en Lavalleja y Tacuarembó cuentan con ese tipo de depósitos que el agua contaminada pasa por cinco o seis piletas y en la última, el agua sale clara como la del grifo, que luego se evapora.

El agua residual, también llamada negra o fecal es la usada por el hombre. Lleva en suspensión una combinación de heces fecales y orina, de las aguas procedentes del lavado con detergentes del cuerpo humano de su vestimenta y de la limpieza, de desperdicios de cocina y domésticos, etc. En la depuración se realizan una serie de tratamientos en cadena, que ya lo hemos explicado.

No es tan difícil, pero sí necesario para un país que crece de una forma vertiginosa y que el arroyo que cruza todo Montevideo como el Miguelete, vuelva a ser la «playita de los pobres» sin las contaminaciones que vierten los caños maestros.

El Arroyo Miguelete

(Arroyo y playa de los pobres)

 

Arroyo y playa de los pobres,

que disfrutamos tanto, que hasta

el hornero llegó al lodo de su costa

y juntó de a poquito un lindo barro.

 

Entrelazado con la tierra indígena,

distribuía la frescura de su cauce,

a quienes el destino les negaba,

a los humildes, hijos de este pueblo.

 

Rodeado de pitangas y arrayanes,

que hasta el clinado del sauce

llegó con el frescor de su melena

al compás del corcoveo de las aguas.

 

Es arroyo de mucha historia,

con gente que sufre penas,

que guarda eterna memoria,

así como ves, que sueña

 

Cuántas acequias y cachimbas,

aplacó la sed a tanta gente,

con su agua pura y dulce

que vieron estos ojos, ya cansados.

 

Arroyo y playa de los pobres, como

los pájaros estirpe, de una fauna

y la centaura como flora indígena

nos brindan la belleza a raudales.

 

Estampa que va muriendo,

entre recuerdos y añoranzas,

esperemos que siga viviendo

con mil rayos de esperanzas.

 

No mereces esta desventura,

el áspero camino elegido,

deberán cambiarse por laureles

el viejo arroyo que agoniza.

VENANCIO RIVERO – ANZOLABEHERE

 

¿Murió Carlos Caffera?

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El obituario de este lunes 19 lo asegura.

Aquí está, conmigo, sin embargo.

Con su transparencia casi de fantasma,

Su gesto desilusionado.

Vivía en un caserón inmenso

Y destartalado. Solo.

Nunca le dio importancia a premios o cocardas.

Deseaba trabajar, un tiempo más, colaborar

En libros que diseñaba con maestría.

Con lentitud de gran río, subía las escaleras,

Retomaba oxígeno. Miraba,

Para saberse aún en el mundo o el trasmundo.

Con su lápiz trazaba alguna idea

Mostrándosela a algún otro viejo

Aspirante a poeta.

Después, legalizaba su existencia

Y se iba.

Tan silencioso y ajeno como el aire.

Carlos: permíteme que te despida

Con las palabras que João Guimaraes Rosa

Tejió para otro ausente ilustre:

«Se pasó a lo claro-¿Murió?- Sólo sabemos

que quedó encantado».

(Washington Benavides y John Filiberto escribieron -a la limón- sobre su amigo Carlos Caffera -19 de julio – Montevideo)

(Falleció Carlos Caffera 1931-2010) Ceramista, creador de joyas insólitas; pintor (Premio Figari 2006); crítico de Arte. Vivía solitario en un caserón ruinoso. En el pasado, debió soportar el saqueo de su taller de ceramista.

Era asesor en la Dirección de Cultura del MEC.

Callado y de bajo perfil, casi nunca fue motivo de estudio (o reseña) de curadores o críticos de plástica.

Entérate sobre su obra y su vida. Hacerlo es amar al verdadero país.

EL BOCHA BENAVIDES

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