TIENE LA PALABRA

La propaganda y las víctimas

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En el ejemplar del viernes 16 el señor Mauro Altezor (me suena el apellido ¿no era el de un importante dirigente del Partido Comunista uruguayo?) escribe sobre el colonialismo y el Estado de Israel. No estoy de acuerdo con algunos de los conceptos allí emitidos y deseo dar mi versión personal para que los lectores tengan un panorama más completo.

1) La existencia del Estado de Israel es ya una obsesión, una idea fija para muchos «analistas» del periódico. Critican todo lo que ese Estado tiene de criticable aunque omiten, deliberadamente, sus logros magníficos en forestación, en agricultura científica, en tecnología de avanzada, en la transformación de zonas desérticas y pantanosas en tierras productivas, en sus magníficas universidades situadas entre las mejores del mundo, etc. etc.

Se basan sólo en los malos gobiernos que ha tenido este Estado, en distintas ocasiones. Lo acusan de crímenes reales e imaginarios, sin prestar la más mínima atención a otros crímenes iguales o peores que se cometen en otros países. La muerte de 9 activistas turcos es de lamentar pero la de 74 muertos en Uganda, asesinados por una rama somalí de Al Qaeda, porque estaban mirando la final del Campeonato Mundial de Fútbol, no es menos reprobable.

¿Critica el analista lo ocurrido en Uganda, las muertes diarias en atentados sangrientos en Pakistán, las mujeres a punto de ser lapidadas en Irán por adulterio, real o presunto? No. ¿Por qué? Porque en esos lugares ni judíos ni israelíes están presentes.

Entonces ¡no es noticia para analizar!

2- Dice que el Estado de Israel es un producto de la solidaridad internacional.

Es verdad. Así lo demuestran el gran discurso del embajador soviético Gromyko en la ONU en 1947 a favor de la partición del Mandato Británico en Palestina, el voto favorable de la URSS, de Bielorrusia y de

Ucrania, así como la mayoría de América Latina en esa oportunidad y la magnífica actuación del recordado diplomático uruguayo Don Enrique Rodríguez Fabregat.

Los judíos aceptaron la partición pero los árabes no y se lanzaron a la guerra en mayo de 1948 cuando los británicos se fueron (con la esperanza de volver).

Varios ejércitos se lanzaron sobre Israel para matarlo recién nacido.

El corrupto rey Farouk de Egipto, la Legión Arabe de Transjordania con el mejor ejército del momento, dirigido por un inglés John Glubb (que se hacía llamar Glub Pachá para que se creyera que era árabe) Siria, Líbano, Irak (que no era vecino de Israel) y grupos guerrilleros que existían desde la época del pro-nazi Mufti de Jerusalén, condecorado por Hitler.

E Israel sobrevivió, no sólo por el coraje de sus improvisados soldados sino, sobre todo, por el auxilio en

armamento pesado y municiones de la Checoeslovaquia comunista.

¿Recuerda esto el Sr. Altezor? Es historia, no es propaganda. Luego los países árabes se negaron a firmar la paz que ofreció Ben Gurión y solo suscribieron tratados de armisticio.

Fue un cese del fuego, donde cada bando se queda ocupando las posiciones que ha logrado en la lucha. Así se originó el doloroso problema de los «refugiados» árabes de Palestina, que huyeron a sus «hermanos» países vecinos creyendo en la promesa de sus dirigentes que en 15 días volverían a sus casas…

3- Para finalizar. En toda guerra con armas hay una guerra paralela, que es la de la propaganda.

Y aquí el mundo árabe está ganando ampliamente. Es al revés de lo que dice el analista. Israel es hoy «el paria entre las naciones» y sólo tiene el apoyo ­interesado­ de Estados Unidos y de los judíos de la Diáspora, que aun discrepando con este gobierno de ultraderecha que tiene Israel hoy, con el avance de los sectores teocráticos, con la

actividad de colonos ultraderechistas que se instalan donde no deben, sienten por Israel una «empatía» que se explica por los intensos lazos que durante miles de años el pueblo judío ha sentido por su vieja «patria histórica». Y yo no soy sionista, soy uruguayo de origen judío.

Si fuera sionista, me hubiera ido a vivir a esa zona del mundo, esos 22.000 km2 con 7 millones de habitantes, que son una «amenaza para el mundo». Si se hubiera

cumplido el sueño de Hitler y no hubiera judíos en el mundo ¿a quiénes le echaríamos la culpa de todo lo que ocurre?

En cuanto al gentilicio «palestino», los antropólogos, Edward Said y otras consideraciones, será para otra ocasión.

Es un tiro por elevación para otros, no para este modesto profesor de historia. Repito otra vez: soy partidario de la autodeterminación de los pueblos y de la paz.

Creo que en ese pequeño territorio podrán algún día convivir pacíficamente judíos y árabes, cada uno con su Estado, su gobierno, su cultura.

El conflicto sangriento que opone a judíos y árabes en ese minúsculo rincón del planeta es sólo una parte de un todo mucho más amplio: la guerra que el Islam guerrero (no el de Alá misericordioso) ha iniciado en varios lugares del mundo contra el Occidente que los colonizó y explotó durante mucho tiempo.

En Europa ya hay 52 millones de musulmanes.

En Francia ya hay más mezquitas que iglesias.

No me molestan las mezquitas. Me molestan y me preocupan los sermones que cada viernes incitan a los fieles a la lucha armada, a la «guerra santa», a la muerte como «mártir» asesinando a la mayor cantidad posible de «infieles».

Ese es un gran tema para los analistas.

MIGUEL FELDMAN  – [email protected]

 

La gran tarea a continuar en Uruguay

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Opinión 1

Opino, con insistencia, hacer cambios en nuestra estructura política (del FA-Melo)

Creo que hay que elevar el número de miembros de la Mesa Política del FA-Melo.

El aumento del número de integrantes de la MP, creo que es necesario, tanto para elevar el prestigio de la MP como para realizar un trabajo con miras a mejorar nuestro mecanismo. Nuestro partido en Melo tiene el derecho a pedir a la gente una MP de cincuenta a cien miembros. Eso haría mucho más sólido al partido y le facilitaría la lucha que sostiene. Melo tiene 51 barrios, si en elecciones barriales se eligieran 2 ciudadanos por cada uno, tendríamos los 102 miembros de la MP que, con la propuesta, desde el nacimiento del Frente Amplio, de llevar adelante un FOP (finanzas, organización, propaganda), esa MP trabajaría en forma seria y democrática.

Opinión 2

Hay que seguir desplazando a la derecha política blanqui-colorada, inculcadores (con sus poderosísimas radios, canales, prensa) del «hacé la tuya y los demás que se arreglen», a la oligarquía económica (que disfrutan del «hacé la tuya y los demás que se arreglen»), y a los poderes extranjeros que pretenden manejarnos. Debemos ir transformando profundamente el país por caminos democráticos y en una dirección auténticamente nacional.

Eso se hace con coordinación de programas y de acciones, y con respaldo de pueblo organizado. Esa es la gran tarea.

El escritor Mario Benedetti dijo: «El FA es muy buena noticia, es algo que puede comprobarse a diario con solo leer la «gran prensa» y sus reiterados y groseros agravios al FA». «El FA es la concreción de un extenso, profundo, período de luchas, de trabajadores, estudiantiles, populares, de los asalariados rurales, de capas medias, intelectuales, que han ido forjando con sacrificio, el proceso de unidad y disciplina, siempre más maduro». Debemos difundir, con claridad, apoyándonos en la inteligencia de la población, el programa del Frente Amplio y sus porqués.

FREDDY SORRIBAS  – [email protected]

 

Repercusiones de la actuación de la Selección

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano
Mertens

No es la primera vez que escribo en esta página que tan gentilmente brinda a los lectores.

Leí atentamente las cartas de los lectores referidas a esta euforia colectiva que ha provocado la actuación de la Selección uruguaya.

Muchos son los enfoques que se le han dado, desde el punto de vista deportivo, social, incluso económico que ha provocado.

En mi modesto parecer lo que hay que aprovechar es que por primera vez (en mis 60 años de vida), la camiseta celeste dejó de ser transparente. Antes, todos veíamos los colores de nuestros equipos debajo de esta gloriosa camiseta y por lo tanto éramos hinchas de la celeste según estuviera conformado el plantel.

Pero en este caso, de estos muchachos, eso no se dio. Todos veían un solo color y así se vieron flamear banderas uruguayas en todos los festejos.

Lamentablemente, había, en una ínfima mayoría, alguna bandera de algún club.

Esta es una gran oportunidad para que los fanáticos vean que se puede convivir aun siendo partidarios de diferentes clubes.

Tiene que servir para terminar con el vergonzoso pulmón de la Olímpica, de la separación de las hinchadas cuando juega la Selección y comprender que cuando esta se presenta hay una sola bandera que debe flamear, un solo color. Que esta euforia no se disipe, que sea solo el comienzo de una nueva forma de pensar, de sentir y de actuar.

Que la camiseta celeste no sea más transparente y que todos la alienten llevando solo ese color y no lo de otros clubes.

Nada tenían que hacer en los festejos los colores aurinegros (aunque yo sea un peñarolense de ley), ni los tricolores, ni los de otras instituciones.

Cuando juega la celeste juega Uruguay, un equipo ahora con identidad propia que es lo que hay que mantener.

Creo que todo esto es de lo más importante que nos dejó esta actuación de los seleccionados por un gran conductor como Washington Tabárez

Gracias por su atención 

C.I 1.150.408 – [email protected]

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