Trabajo de hormiga
En esta primera etapa, el equipo opera pacientes de ASSE, con la financiación del Hospital de Carmelo. «Esto no significa que esto quede restringido o limitado solamente a pacientes del sector público, ni mucho menos. Se abrirá en la medida necesaria y ojalá vayan surgiendo otros equipos en otros lugares del país, para dar solución a este tipo de problemas. También hay que dejar establecido algo que es importante, que este tipo de prestaciones no entra en las canastas de prestaciones que exige la Junta Nacional de Salud, y por tanto, los prestadores de salud tanto públicos como privados no tienen por qué brindarlo», aclararon.
Llegar a la etapa de operaciones de este tipo no es improvisación. «Esto es el resultado de concurrir a cursos de formación en el exterior y en reiteradas oportunidades. Es que cuando uno trabaja en una población acotada y pequeña, tiene que desarrollar técnicas que hayan sido aprobadas internacionalmente. Acá no hay conejillos de indias; primero se prueba una técnica y después que está aprobada recién se implementa. Desde hace ya varios años estábamos convencidos que había que dar solución a los pacientes obesos mórbidos con estas cirugías, ya que buena parte de ellos andan dando vuelta por el país con su problema y en muchos lados no encuentran respuesta», aseguraron.
«Aquí, gracias a que coincidimos en que había que dar solución a este tipo de pacientes, formamos el grupo. Armarlo llevó un tiempo. Hoy estamos trabajando y creemos que vamos en el camino correcto. Nunca podemos asegurar cómo van a marchar los pacientes. Empezamos a operar a cielo abierto y después vamos a hacerlo, seguramente, por vía laparoscópica. Y para eso tenemos experiencia de más de 1.500 cirugías laparoscópicas sin ninguna mortalidad. No podemos asegurarles a todos que van a marchar bien, pero van a tener las máximas garantías de que van a ser bien asistidos», concluyeron.
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