Gobierno aplicará medidas para proteger a trabajadores con VIH
Ser portador de VIHsida puede ser muy complicado en el ambiente laboral. Entre mitos y desconocimiento puede cocinarse el frío caldo de la discriminación. Ello no sólo logra, en ocasiones, generar efectos negativos en la relación con los empleadores o los compañeros de tareas, sino que, inclusive, puede motivar un despido más o menos solapado. En aras de evitar que esta situación continúe reproduciéndose, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó la semana pasada una norma internacional sobre VIH y sida.
Garantizar cumplimiento
«Es un tema muy importante. Debía haber un ordenamiento de este tipo. El gobierno va a tener que cumplir y hacer cumplir esta normativa. Los garantes serán las organizaciones sindicales», aseveró a LA REPUBLICA Juan Cordero, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente del PITCNT.
El dirigente opinó que la normativa uruguaya sobre discriminación es muy abarcativa. «Además, en nuestro país el despido es libre. Otros obstáculos son los contratos a término. Ha sucedido que ante una patología, aparece el contrato a término para dejar de lado a la persona», agregó.
Cordero informó que se reciben unas 10 denuncias al año, pero aclaró que, seguramente, habría más si todas las víctimas de discriminación decidieran utilizar este recurso legal. Los mecanismos de segregación son complejos, así como las artimañas para averiguar datos sobre la salud del funcionariado. En ciertas empresas suelen efectuarse «exámenes encubiertos». La estrategia en este caso puede ser sugerir que los trabajadores que optan por un puesto se hagan el test de VIH.
Del lado de los empleados una de las situaciones más comunes es que alguien se entera que un compañero es portador, lo comenta a otros funcionarios y se dispara así la dinámica de exclusión que, a veces, empuja al afectado a renunciar.
El secretario explicó que el PITCNT ha puesto énfasis en la temática, brindando información en talleres que se desarrollan en escuelas, liceos y UTU. Igualmente, en 2007 la organización publicó, con el apoyo de la OIT, la «Guía para la acción sindical: trabajo y VIHsida», para brindar información y formación con el objetivo de luchar contra la segregación.
Sin precedentes
Eduardo Brenta, ministro de Trabajo y Seguridad Social, juzgó que la normativa aprobada por la OIT «no tiene precedentes» y contiene una serie de «orientaciones útiles». El secretario de Estado adelantó que Uruguay deberá presentar una memoria anual a la asamblea del organismo internacional para demostrar los avances en la materia.
«Nuestro país está bien posicionado al respecto. Creo que hay sensibilidad sobre el tema. Existen altísimos niveles de acuerdo. Tanto los representantes del gobierno, como los de trabajadores y empleadores que asistimos a Ginebra votamos a favor de la implementación de la regulación», dijo.
En lo que tiene que ver con los primeros pasos que se tomarán, Brenta destacó que se van a proponer cláusulas que tiendan a proteger a los trabajadores portadores de VIH. Del mismo modo se procurará sensibilizar al respecto. «En particular, vamos a apuntar, junto al Ministerio de Salud Pública, a los trabajadores sexuales con medidas de prevención y, en el caso de quienes ya padezcan la enfermedad, ayudaremos a que la afronten», anticipó.
Reunión histórica
El jueves pasado la OIT celebró su 99ª reunión anual en Ginebra. En ese encuentro, al que asistieron representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores, se adoptó una nueva norma internacional sobre trabajo, VIH y sida que es el primer instrumento internacional de derechos humanos dedicado este tema. La normativa consta de disposiciones sobre programas de prevención y medidas antidiscriminatorias tanto a nivel nacional como del espacio laboral. En la conferencia se adoptó asimismo una resolución sobre la promoción e instalación de la norma.
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