Más y más vitamina D
La tanofobia es el extremo opuesto de la tanorexia. Es una aversión irracional al sol por sus potenciales efectos peligrosos y, en ocasiones, resultado de excesivas recomendaciones sobre la protección solar. También es una elección dañina ya que se asocia al déficit de vitamina D. Esto sucede más a menudo en personas entre 50 y 60 años. A pesar de que a partir de la quinta década se tomen alimentos ricos en este micronutriente (pescado azul, yema de huevo, hígado, lácteos enteros o enriquecidos, entre otros), los expertos aclaran que la provitamina D no se convierte en vitamina D aprovechable por el organismo si no se toma sol. Para ello, sólo son necesarios diez minutos al día.
En los países más septentrionales del planeta, como Canadá, la insuficiencia de vitamina D es endémica debido a las pocas horas de insolación durante los largos inviernos de la región, que impide que el cuerpo genere de forma natural la vitamina a través del contacto de rayos ultravioletas con la piel.
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