Los orígenes charrúas llegan a la moda
Una línea de ropa, denominada Creaciones Chaloná, introduce en la moda diseños y una estética basada en lo poco que quedó de las etnias originarias.
Paula Hernández nació en la campaña de Treinta y Tres y tuvo la vivencia de criarse con sus abuelos que mantenían algunas tradiciones originarias. Es descendiente indígena por su abuela paterna, que aún está viva. No se ocultó nunca la ascendencia y se mantuvieron en el seno familiar tradiciones como la presentación de los niños a la luna, la cura con yuyos o cortar la tormenta con un hacha. «Mi abuelo falleció hace seis años. Tenía 99 años, y él se iba al monte y descargaba allí sus problemas», contó.
Pero a pesar de ese reconocimiento familiar, «no sabíamos a qué etnia pertenecía», admitió. Quizá, en nuestro país, se comenzó a hablar de este tema un poco tarde y quedaron en el recuerdo de miles de abuelos recuerdos de gran valor que hoy no están.
A medio camino
El tema de lo indígena quiso ser sepultado; el miedo a expresarlo fue importante en una sociedad a la que le cuesta verse en un espejo, ya que el color de su piel no es la de los añorados parisinos o los iluminados florentinos. La historia comenzó a virar, pero se está aún a medio camino, afirmó Paula. «Es una vergüenza que se niegue la sangre indígena. Si somos América no podemos negar que somos de esta tierra. Siempre me impresiona cuando la gente de nuestro país dice que acá no quedó nada, incluso gente que tiene claros rasgos indígenas», aseguró.
Paula representó a Uruguay en encuentros de etnias americanas y realizó cursos para líderes indígenas, dados por la Unión Internacional de Comunicaciones, organismo de la ONU. «En 2005 fui a México donde se inauguró el taller indígena para las Américas de tecnologías de la comunicación; allí se formó una comisión indígena de comunicación para América Latina», relató. Paula es la delegada de Uruguay en el organismo, en el que están representados 19 países; la sede de la comisión está en Canadá. Paula contó que en el país del norte están los metis que «son un pueblo con una historia parecida a la de los de Uruguay, y recién hace diez años fueron reconocidos».
Artista
Es artista plástica, y su obra tiene relación con temas indígenas. Ha realizado más de 50 exposiciones en Uruguay y Brasil. Su vínculo con el mundo indígena no es cuento, ya que convivió durante años con los guaraníes y realizó un viaje desde Bahía hasta Río Grande del Sur, en el que fue visitando aldeas de diferentes pueblos.
Chaloná es el primer diseño de ropa étnica de nuestro país, un emprendimiento artesanal que decora ropa sencilla con motivos indígenas de Uruguay. En otros países es común que existan diseños originarios. «Se nos ocurrió la idea, a tres mujeres, de hacer creaciones basadas en las etnias del país», dijo Paula. Cada prenda va acompañada con la explicación de lo que significaba para los pueblos indígenas el motivo que la decora.
Claro que uno se pregunta de dónde salen esos diseños. Paula comentó que se basan en el arte rupestre de nuestro país. «Se sabe que los charrúas decoraban sus ropas con dibujos basados en el arte rupestre que es muy anterior a ellos, pero que era utilizado para pintar sus quilapis», explicó.
CARTAS Y DISEÑOS
Otros diseños se basan en las cartas de Tacuabé, el mazo de naipes que el cacique charrúa mantuvo en su cautiverio francés: treinta cartas con diseños diferentes que quedaron en un museo de París.
Los diseños fueron mostrados en varios desfiles, en el LATU, en el evento denominado Lo Nuestro, en 2008 y 2009, y también en la ExpoPrado, el año pasado. Paula evalúa que el comienzo ha sido auspicioso: se trata de diseños exclusivos que tienen un significado propio, en ropa sencilla.
Para la elaboración se utilizan telas de algodón y gamuzas ecológicas. Los lugares de comercialización son la Peatonal Sarandí, el Espacio Cultural de la Ciudad Vieja, la tienda de Economía Solidaria en 25 de mayo y Juncal, su taller o Internet.
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