TIENE LA PALABRA
A 34 años de haber estado preso en Orletti
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
A treinta y cuatro años de haber estado secuestrado en Orletti, junto a Brenda Falero y José Luis Muñoz, el abajo firmante Luis Héctor Muniz Sosa, ciudadano uruguayo, pasa a relatar los hechos que vivió en Buenos Aires (República Argentina).
Era pasado el mediodía del 9 de junio de 1976 cuando me dispuse a tomar el colectivo número 50 hasta Flores, en una parada de la calle Curapalygue, cercana a mi pequeño negocio, en el ramo de pizzería y despacho de bebidas, a la altura del 2006 de Avda. Castañares.
Aunque había sido hostigado varias veces en mi trabajo, por policías uniformados y de particular, lejos estaba yo de pensar que iba a ser víctima de un operativo enmarcado en lo que posteriormente se conoció como Operación Cóndor.
Apenas hube bajado en Flores, cuando encaminaba mis pasos hacia una carnicería fui interceptado en plena calle por un hombre armado, mientras otro al volante de un auto me apuntaba con una pistola.
El primero de los mencionados ante mi requerimiento, me dijo que querían hacer unas averiguaciones.
Me hicieron subir en la parte trasera del auto y me ordenaron que mirara al piso.
Cuando llegué al lugar de reclusión, me pusieron una venda en los ojos, me despojaron del reloj pulsera, también de $ 150.000 que llevaba para comprar mercadería para el negocio y las llaves del mismo.
Como yo residía en el sótano del local, al tomar ocupación del mismo, se llevaron mercaderías (un vecino de enfrente los vio cargar) y también una valija en donde se encontraba mi cédula y credencial cívica uruguayas y toda la documentación perteneciente al comercio.
El sábado 12 de junio, me encontraba sentado en el piso, con las manos esposadas adelante cuando de repente siento un golpe tremendo en la cabeza, instintivamente, me protejo, el asesino dice «no te cubras, hijo de pu…»; mis manos son de lo que empecé a ser en 1950 a la edad de 13 años, las de un obrero…
Parecía que me las habían cortado…
«No me pegue más en la cabeza, ¿tiene madre usted?, yo también tengo y quizás se está muriendo en este momento…
Se suspendió la golpiza para el domingo 13 de junio.
El asesino esta vez se la agarró con el lado izquierdo de mi mandíbula, «Parate, porque yo igual te doy en el suelo».
Me dejaron suspendido en el aire y me dieron un golpe final en un testículo.
Muñoz, que estaba cerca, Luis andá a la calle Venezuela.
Después de haber estado exiliado 10 años en Australia, visité a la madre de Muñoz que me contó que a su hijo, le habían roto dos costillas, en tanto a Brenda Falero, le arrancaron cabellos y le destrozaron la boca.
En la noche del domingo 13 de junio, me liberaron en una zona oscura, frente a una plaza, era el único cautivo, que viajaba entre dos en el asiento trasero.
Un flaco con nariz de águila que percibí en la penumbra, me leyó la cartilla: «Caminá en sentido contrario, no te metas en cosas raras».
El billete que uno me metió en un bolsillo del pantalón no daba ni para un boleto. Vi luz en la entrada del garaje de una casa y un auto estacionado y de él descendió un hombre.
Le pedí si me podía arrimar a la Seccional 38, previamente le dije quién era, se disculpó y me dio dinero para un taxi, ya en este se vino un gran chaparrón, en ese clima llegué a la 38.
El señor comisario me escuchó y me dio un calabozo de puerta abierta y que en la mañana (lunes 14) podía retirarme.
En la mañana del lunes, muerto de frío en la oficina me preguntan qué era yo de Hugo Muniz. Mi hermano, vino de Montevideo y el verso era que nuestra madre estaba enferma… Conclusión, secuestraron, torturaron, mataron y robaron…,
LUIS MUNIZ SOSA C.I. 890.207-6
Proyecto: descontarán el día a diputados que falten
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
A iniciativa del representante nacional: Esteban Pérez, proponen descontarle medio día de sueldo a los representantes nacionales que no asistan a Comisión; asunto que se debió haber hecho desde hace mucho tiempo; no hay lógica para que nuestros legisladores se las lleven de arriba todo el tiempo, es hora de comenzar a trabajar por un país justo.
Basta ya de parásitos, el pueblo se cansó, señores. Lo mismo habría que hacer en todas nuestras juntas departamentales y locales, incluso terminar con los ineptos e incapaces (personas que figuran en las Listas, puestas a dedo, y que llegado el momento se prestan a sentarse en una banca sin saber de qué manera hacerlo, encontrándose con que no tienen fundamentos para el cargo que fueron elegidos, aún más, ni sentido común por el hecho de ser unos ineptos e incompetentes, personas que no poseen las aptitudes o la preparación necesaria para desarrollar una actividad o desempeñar un cargo.
Hoy para desempeñar un cargo de esa naturaleza las personas deben ser competentes en el quehacer nacional y en el departamental de lo contrario estamos haciéndonos un mal común.
Hoy más que nunca la gente el pueblo necesita de personas hábiles y capaces, personas que se la jueguen de frente por un pueblo carente y desprotegido.
Más a mi favor si nos damos cuenta de que un mal patético lo encontró el propio Frente Amplio al comprobar de la gran cantidad de votos en blanco y una buena cantidad de intendencias perdidas es que les fallaron los cálculos, se creyeron triunfantes y el tiro les salió por la culata.
Pero, perfecto e inteligente razonamiento el del ciudadano que les votó en blanco; esto dice a las claras que se hicieron muy mal ciertas cosas, y una de ellas y muy en especial fue esa, de que el «señor pueblo» no se sintió protegido por el político del Frente Amplio.
Demás está decir que en nuestra coalición política aún contamos con una enorme cantidad de ineptos cuellos duros, personas que se contagiaron de los partidos tradicionales y de aquel envolvente frío de los propios mármoles del Palacio de las Leyes, que los hace soberbios y arrogantes, mostrándose con orgullo, creyéndose muy importantes y tratando con desdén a sus inferiores conciudadanos, haciéndose altaneros en más de las veces.
Y después está el otro político el que se destaca o sobresale entre los demás por sus buenas cualidades, lo cual lo hace una persona extraordinaria, magnífica, lo que en parte es un elemento auspicioso para el ciudadano común, no sin antes tener la esperanza de que sea un político sensible y atento a las necesidades de la gente.
Se trataría aquí de castigar con el descuento de un día de sueldo a los diputados que falten sin aviso a las sesiones plenarias, y con medio jornal a los que no asistan a las comisiones.
Cualquier legislador quedará eximido del descuento de acuerdo al proyecto si justifica en tiempo y forma su inasistencia. Tal cual, lo hace un empleado, obrero o funcionario público.
El representante Esteban Pérez recordó que en la legislatura pasada no tuvo éxito esta iniciativa, que contó incluso con resistencia de integrantes de su fuerza política.
Esta vez, insistió el legislador, la medida es bien vista por los integrantes de la Comisión y ésta será puesta a consideración de todos los representantes en breve.
Esperemos entonces que esta y otras importantes leyes comiencen a tomar las iniciativas de todos los políticos que, con generosas iniciativas, velarán por un país progresista y evolutivo.
En cambio se dice que el Senado modificó su reglamento en el año 1994 para descontar días por faltas de los legisladores; un hecho inédito y valiente.
LIC. PEDRO WAVELL [email protected]
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