TIENE LA PALABRA
Carta abierta al señor Presidente de la República
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Primero, presentarme. Soy militante y, coyunturalmente, dirigente sindical (aunque no es en ese rol de representación que escribo estas líneas). De ideas, soy socialista, y de creencias, cristiano. Soy uno de los muchos que lo hicimos Presidente con nuestros votos. Quiero escribirle acerca de sus declaraciones sobre la armonía social y los perjuicios que causa al país cada ocasión de ejercicio del derecho de huelga. En primer lugar, dada mi fe, estimo que la armonía entre los seres humanos es deseable y positiva. Sin embargo, mis someros conocimientos de Historia me alcanzan para darme cuenta de que, por ahora, la interacción social humana tiende más al conflicto que a la armonía. El propio Jesucristo lo reconoce al pedirnos que amemos a nuestros enemigos, sin dejar de nombrarlos así, pues la enemistad existe, más allá o acá del amor que uno quiera poner.
No es que no crea yo en la solidaridad humana ni que piense que todos los burgueses son el diablo con cuernos y cola.
Ni mucho menos que sostenga que todo conflicto social tenga que terminar dirimiéndose por medios violentos. Creo en la concordia y en la paz, como estados a los que aspirar y por los que luchar, por lo que entiendo que deben hacerse los mayores esfuerzos para dirimir sin violencia los conflictos. Ahora bien, esto sin desmedro de que los pueblos tienen el derecho de recurrir a la violencia contra la opresión y de que conseguir la armonía social a costa de que los trabajadores renunciemos a pelear pacíficamente por la mejora de nuestras condiciones de vida no es alcanzar la concordia sino consolidar la injusticia.
No afirmo ni sospecho que Ud. pretenda eso en su llamado a la armonía nacional y a la minimización del ejercicio del derecho de huelga…pero de hecho es lo que ocurriría si lo tomáramos a Ud. al pie de la letra. Y no sería nada bueno para el país, los trabajadores y el pueblo. Preste atención Ud. a las críticas, por ejemplo, que se hace a las medidas de la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole y verá que lo que se defiende es la arbitrariedad, pues se postula que un sindicato debe aceptar que la empresa despida a un trabajador al que el Poder Judicial dejó libre de culpa y cargo, con el único argumento de que la empresa es dueña de despedir a un trabajador por su sola voluntad. No ejercer el derecho de huelga en ese caso no sólo implicaría una pérdida de derechos para el trabajador y el sindicato en cuestión, sino para todos los trabajadores del país.
El movimiento sindical tiene dos herramientas: movilización con paro o sin él y negociación. Ha de seguir aplicándolas, pues renunciar a ellas sería suicida. La mayor parte de la burguesía ha de seguir poniendo por ello el grito en el cielo: quien quiere comer con dos cucharas no tolera que los demás comensales reclamen una porción decente. Pero a la larga los zapallos se acomodan con la marcha del carro: por mucho que se quejen las cámaras empresariales, en la gran mayoría de los consejos de salarios terminan firmándose convenios.
En cuanto a los que estamos en la función pública, dos cosas. La primera, que si nos involucra a nosotros y nuestros sindicatos en la construcción de un Estado que sea motor del desarrollo productivo sustentable y con justicia social, podrá contar con nosotros.
La segunda, recordarle que el Estado cuenta con las herramientas jurídicas y administrativas para sacarse de encima al puñadito de ineptos, omisos y delincuentes que enlodan el honor del servicio público.
Deseándole buen gobierno,
Saluda a Ud. muy atte.
JUAN DE MARSILIO CI: 1.864.466-4
Arias y sus «simpáticas sentencias»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Tomándome el atrevimiento de plagiar el regalo de cumpleaños de Horacio Buscaglia a Héctor Manuel Vidal (publicada en la revista del socio espectacular del mes pasado) titulo estas líneas «El doctor quiso ser poeta, poeta editado».
No es mi intención hablar ni intentar explicar lo que es un proceso artístico, porque he tenido oportunidad de leer lo que el señor Arias llama críticas, que no son más que análisis semánticos regodeados de alguna contextualización básica; sin tomar en cuenta su desprecio hacia los creadores jóvenes, y su falta de respeto hacia el medio teatral, no por lo que escribe «que hasta podríamos verlo como simpático e ingenioso», sino por lo desinformado que se muestra al momento de dar sus «simpáticas sentencias».
Es por ese motivo, y pensando en el derecho del lector a estar bien informado, que considero pertinente hacer la siguiente aclaración sobre la «crítica» del espectáculo «Huérfanos» publicada en LA REPUBLICA (21/05/10).
En primer lugar «Huérfanos» es mi primer texto creado a partir de improvisaciones, contrario a las líneas que irónicamente publica en su copete: Como varias obras anteriores de Sebastián Barrios, «Huérfanos» está construida sobre improvisaciones… A lo que continúa diciendo: En «Menarquias» se las llamó pomposamente «dramaturgia del actor» y aquí, una octava más baja, pero con un dejo sudoroso, «el trabajo del actor».
Menarquias partió de un texto escrito, en ningún lugar se hizo referencia a la creación del mismo como «dramaturgia del actor», incluso ya había sido presentado anteriormente en el concurso de dramaturgia organizado por CCE, lo cual lógicamente no cabe en su categorización.
En Huérfanos seguramente, como le pasa a menudo, se le debe haber colado en uno de sus sueños de primera fila esa inexistente escena en que «todos o casi todos los personajes se ponen a cantar y bailar, sin que se sepa por qué, con Janis Joplin en una grabación como fondo». Señalo que la música fue creada en el proceso y pertenece a la autoría de Leandro de Souza Rocha.
Demás está decirle, que como fue informado en su momento a través de Internet, el señor Arias puede leer cuando guste la información publicada en nuestro Blog: www.horacioaceitunayloshuerfanos.blogspot.com <//www.horacioaceitunayloshuerfanos.blogspot.com/> o abrir el dossier de prensa que dejamos en la boletería del teatro El Galpón justamente para darle un marco serio y profesional a nuestro trabajo. En él se encuentran los fundamentos para entender el significado de la categoría creación y puesta en escena, y por qué el jurado designado el año pasado por los Fondos Concursables para la Cultura seleccionó nuestro proyecto de creación.
Saludos cordiales.
SEBASTIAN BARRIOS CI: 3.071.883-7
Del Hospital de Rivera
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por la presente deseo realizar algunas aclaraciones en relación al caso descrito en la página 32 de la edición del 8 de junio de LA REPUBLICA, en el que se señalan las vicisitudes que sufrieron los integrantes de una familia riverense en el Hospital de Salto.
En primer lugar, el niño recién nacido, estuvo internado desde el día 19 de mayo hasta el 1º de junio en el CTI pediátrico de Salto. Luego quedó internado en el servicio de Neonatología hasta el día 6 de junio cuando se le otorgó el alta. Esta información consta en la Historia Clínica del niño, en la que constan los procedimientos realizados acordes a la patología que motivó su internación.
En segundo lugar, desde el inicio del cuadro, pasando por su traslado a la ciudad de Salto, su internación y su regreso, la dirección del Hospital de Rivera estuvo en conocimiento de la evolución de los acontecimientos.
En tercer lugar, deseo agradecer la deferencia del periodista que realizó la nota a instancias de algunos familiares del niño en cuestión, que supo escuchar luego, estas otras informaciones que no fueron adecuadamente recepcionadas.
Lo saluda muy atentamente,
DR. BERNARDO HOCHMANN SUBDIRECTOR DEL HOSPITAL DE RIVERA
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