TERAPIA SEXUAL

Tengo una consulta para hacerte. Me ha pasado algo con mi pareja y es que, al excitarla y masturbarla demasiado en el clítoris ha sentido la sensación y hasta una vez le paso que se orinó.

Mi pregunta es si esto es común, ya que sólo lo he leído en una oportunidad, de que una mujer puede llegar a orinarse si la estimulan demasiado. Gracias.

Pienso que podemos considerar que es «demasiada» una estimulación cuando se lastima a la compañera o le resulta molesta; si se siente placer y se disfruta, nunca está de más.

Hay muchas mujeres que se orinan porque, al ser muy intenso el orgasmo, pierden el control de su esfínter, no importa cómo se la haya estimulado, pero también hay autores que dicen que en esa instancia lo que se elimina no es orina sino un fluido proveniente de una pequeña próstata atrofiada que tendríamos las mujeres, y que se expulsaría por un pequeño conducto que desemboca en la uretra y por eso se puede confundir con la orina. Se ha analizado ese líquido y se ha encontrado antígeno prostático. Para saber si es una u otra cosa, hay dos señales fundamentales. Si es orina, un elemento diferencial es el olor y otro, la aureola que deja en la ropa de cama cuando se seca. Si no lo fuera, no tendría ninguna de esas dos características.

Un comentario al margen: la palabra «masturbación» quiere decir: «profanar con las manos» dándole a una actividad considerada natural por la sexología, una connotación negativa, de ahí que prefiera no usarla y me refiera habitualmente a autoestimulación o autoerotismo. Por otro lado, cuando la estimulación es provocada por el compañero o compañera, se considera juego sexual de la pareja. Forma parte de la relación sexual que, abarca todas las caricias y estímulos que se prodiguen uno al otro, haya o no penetración.

¿Qué puedo hacer si tengo deseos de hacer el amor, pero no logro excitarme ni llegar al orgasmo? Me preocupa porque me gusta un chico y no hay forma de que yo disfrute. Tenemos relaciones igual, pero yo de mientras pienso en cualquier cosa hasta que él acaba, que por suerte es bastante rápido.

Como los motivos pueden ser muchos y variados, sería necesario tener al menos una conversación personal para saber un poco más sobre qué te está sucediendo. Hay causas que se dan con mucha frecuencia y que tienen que ver con el contexto, es decir: el lugar de los encuentros. Por ejemplo, si éste reúne o no las condiciones de comodidad e intimidad suficientes como para que puedas distenderte suficientemente. Es importante también el tiempo que disponen para estar juntos, sin temor a que los interrumpan. Otra causa, suele ser es el miedo a un embarazo y/o a un parto y sus consecuencias tanto familiares como laborales que pueda estar incidiendo a niveles más o menos conscientes en que no te concentres adecuadamente en lo que estás viviendo. Las posibilidad de contraer infecciones de transmisión sexual, si no te sientes segura de los métodos de prevención empleados o de la fidelidad de tu pareja puede afectar también. No menos importante es saber qué sientes por ese chico, si es generoso al estimularte o si es egoísta y va en busca de su placer y nada más. Los conocimientos que tengas de tu propio cuerpo, de tus reacciones, de tus zonas erógenas y como llegar al placer con su manipulación, son fundamentales para que puedas transmitírselos a él y los practique. En fin, son muchas cosas las que hay que tener en cuenta cuando sucede lo que relatas.

¿Hay alguna forma de darse cuenta si tu marido te está engañando con otra?

Si lo conoces bien, es posible que notes algunos cambios en sus costumbres y actitudes habituales que pueden ser: disminución en su deseo sexual y dificultad en excitarse, es decir, en lograr la erección, más interés del habitual en su aseo personal y en su vestimenta, cambios en sus horarios, menos tiempo en la casa, reducción en sus aportes a la economía familiar, cambios frecuentes de humor y en sus preferencias, distracciones frecuentes, etc. (Todas estas variables pueden darse juntas o por separado… pero pueden ser causadas por otros motivos que el engaño… como podría ser, por ejemplo, tener problemas en el trabajo y estar buscando otro y no querer que te enteres).

Otra actitud que puede evidenciar un engaño es que comience a «comprar» objetos no habituales en él y que pueden ser regalos que recibió de la otra y, en muchas ocasiones, tiene «horas extras», «reuniones urgentes»; quizás encuentres ropa con manchas de rouge o de maquillaje o con otro perfume. Posiblemente tenga un mayor cuidado de dónde deja su celular y si lo llaman irse a otro lado a hablar. Etc. etc. etc. Puede haber muchos más indicadores que por lo general no hayas querido o no puedes ver y que todos los demás perciben e incluso quizás hasta te hayan comentado y tú o no les hayas creído o lo consideres una broma.

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