CALENDIARIO
1979.- El perfil bajo, ese no aparecer en todas partes, no fue virtud de los mandos superiores de las Fuerzas Armadas en la dictadura. Hugo León Márquez, sin embargo, una excepción. El hombre que más habló con los medios, siempre amistoso, hablador, espontáneo, campechano, sin rechazar a los periodistas, sin agredirles.
El comandante en jefe de la Armada este día, por ejemplo, regresó de un viaje por Europa. Un viaje de muchas horas, cansador, mareador, agotador. Sus declaraciones acopiaron infinitos dislates.
Sus primeras impresiones se refirieron a la alegría de volver a Uruguay, volver a sus raíces y poder renovar la orientalidad perdida. Uno de sus pavores fue que allá, en ese viejo mundo de seres superiores, casi nadie sabía dónde estaba Uruguay ni qué era, si una isla, una ciudad, un parque de diversiones o el nombre de alguna cárcel famosa por sus atrocidades.
Para peor, se manejaban versiones sobre torturas, increíbles, porque señaló: » Digo una cosa muy breve, que parece que uno de los penados que tenemos nosotros acá, delincuentes que hicieron sus actos de terrorismo, en una palabra, dice que lo torturaban y la tortura consistía en que iban a ver de noche si estaba en su celda. Es decir, le abrían para mirar si estaba. Bueno, toda la gente con la que he hablado dice: ‘Pero eso lo hacen en cualquier prisión del mundo’…y esa es la tortura en Uruguay». Algo imperdonable para muchos presos porque les despertaban. Y luego no podían reconciliar el sueño por pesadillas de «submarinos» o cables pelados que enchufados a los tomacorrientes eran colocados en los testículos, macaneos propios de los opositores.
Márquez, orgulloso como pocos de lo bien que nos iba, destacó las tremendas diferencias con los países europeos. Allá, dijo, no se podía salir de noche a pasear por la calle. Sería, pensamos, todo un peligro de ser secuestrado y luego desaparecido.
Eso le llevó a la comparación. Afirmó: » Y entonces qué feliz de volver a esta tierra, que andan las señoras, las mujeres, la gente caminando por las calles, mandan los niños al liceo, a las escuelas. Que vivimos tan felices».
Nadie le repreguntó por esos niños que irían a escuelas y liceos de noche. Tampoco por esa heterogeneidad de uruguayos, por un lado mujeres, por otro señoras, por otro la gente, cada uno con su singularidad.
Uno de los periodistas, corajudo, tuvo la posibilidad de cortar esos pensamientos y le preguntó si había encontrado buenas experiencias en esa Europa. Parece que no, ni siquiera fotos para el recuerdo.
La respuesta fue categórica. » No, no. Le puedo asegurar que de ningún modo. Acá los que vamos adelantados en materia política somos los uruguayos, no tenga la menor duda. Ellos están en pañales». O sea, estarían recién aprendiendo lo que es la verdadera política, por más Hitler, Mussolini o Franco que tuvieran en su historial.
Adelantando los años, en este siglo XXI, en 2010, todavía hay analistas que gastan sus energías en hallar algún punto racional para ese absurdo e inadmisible embrollo de ideas.
FELIZ DIARIO
*** Nace Santos Inzaurralde, poeta, letrista en folclore, ex diputado. Entre sus poemas y canciones, su ciudad natal le acapara la atención: «Vengo de Minas», «Minas y abril». Muchos premios; incansable en su andar.
*** Cumple su nuevo año Luis Di Matteo, compositor clásico y popular con buena presencia en conciertos europeos.
*** Nace Alejandro Michelena, escritor, periodista, crítico de espectáculos. Como poeta, «Formas y fórmulas» y «Rituales». Tiene novelas: «Apartamento 108″, «El vuelo de la oca», «El tren fantasma». Montevideo es buena razón para escribir sobre sus cafés, sus rincones, sus latitudes, su gente y otros lugares.
*** Festeja el cambio Cecilia Zorrilla, productora televisiva, entre otros programas, de «Buen Día, Uruguay».
LO PIENSO, LO DIGO
» Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa» Demócrates
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