CALENDIARIO
23 DE MAYO
1975.- Los temblores de la inseguridad están pautando este tiempo de dictadura. Juan María Bordaberry es consciente que todo se le está yendo de las manos ya que los militares están cada día más hambrientos de poder. Intenta encarrilarlos hacia su idea de «democracia selectiva», o sea la de los elegidos, los seres superiores que puedan levantar un país que está al borde del precipicio.
Bordaberry entiende que los partidos políticos deben esfumarse, perderse en la memoria y que sus lugares sean ocupados por asociaciones civiles, para charlar, tomar el té o jugar a la canasta, suponemos.
En sus ideas está la eliminación del Poder Legislativo, en ese entonces Cosena, absolutamente innecesario ya que todo se resolvería a través del Poder Ejecutivo.
El plan de las asociaciones civiles lo debe haber pergeñado tomando como base a «Voluntarios de Acción Social», un grupito que dedicaba su tiempo a endulzarnos las tradicionales fiestas del fin de año con hermosas tarjetitas de salutación.
Puede pensarse que cuando dormía, su esposa, Sofía Herrán, le susurraba al oído la propuesta de gente voluntariosa, encantadora para tiempos dulces. Puede que no, también.
En este día, además, ocurre el esperado y deseado regreso a su patria de Lorenzo Latorre. Claro, de sus restos, pero ya con calle a su nombre. El matutino «El Día» había sido enemigo de don Lorenzo. Cuando murió, en su editorial escribió que era el fin del más cruel de los dictadores del siglo XIX.
Los defensores de Latorre, «los latorritos» viven una jornada de fiesta. Montevideo se empilcha de gala, se ofrece un desfile militar, miles de palomas sueltas, papelitos como si fuera carnaval, para que los mirones les tirasen a los soldados en lugar de piedras.
Cuentan los historiadores que hay una situación tensa. Los mandos militares no enviaron invitaciones a nadie, sin duda porque creían que iban a ir todos, y ¡zácate! Bordaberry anunció que no iba. Su negativa murió al poco rato. Y estuvo en los actos.
La ceremonia final, en el Palacio Estévez, la anterior Casa de Gobierno, al lado de la Torre Ejecutiva actual, tuvo tintes enigmáticos, casi incursionando en la semiología.
El general Eduardo Zubía le dijo a Bordaberry: » Presidente, usted en 1973 era esto». Y señaló un cenicero pequeñito. Los cuenteros no dicen si era de oro 24 kilates, latón puro, vidrio esmerilado o qué. Y luego agregó: «Las Fuerzas Armadas, esto otro», refiriéndose a un hermoso y enorme jarrón. Otro simple objeto, es cierto, que suele llenarse de flores, de agua podrida, de cenizas, escupitajos y otras chanchadas pero que impresionaba como de más valor.
El militar siguió con sus evaluaciones. Dijo: » Ahora parece al revés«, y para poner las cosas en su sitio, dijo: » Podemos perder el control y estas cosas se sabe cómo comienzan, pero no se sabe qué es lo que viene detrás».
Atrás, en lo que todos entendieron una amenaza, estaban los que querían tirar a Bordaberry a la basura, por cenicero inservible.
FELIZ DIARIO
*** Nace Martha Bercianos de Fraga, conocida como Renée Berthier, dramaturga y libretista de radioteatros en aquellos tiempos en que las emociones llegaban por la voz. Actualmente vive en Paysandú.
*** Nace Juan Carlos Bentancor, ex director de AFE.
*** Cumple Carlos Raúl Videla Cuello, músico, lanzando aire en flauta o trombón.
*** También es festejo para Milton Jesús Campos Postiglione.
*** Otro cumpleañero, Guillermo Juan Peluffo Rubio, rockero, parte esencial, voz, de uno de los grupos más relevantes, Trotsky Vengarán, ya tiene diez discos y casi 17 años de actividad.
LO PIENSO, LO DIGO
» Un egoísta es una persona que piensa más en sí misma que en mí«. Ambroise Bierce.
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