Bajo un puente. Una familia con cinco hijos reclama ayuda; INAU se está encargando de los niños

"Lo que queremos es un techo; ¿cómo nos van a salvar a los chiquilines"

Núñez junto a su esposa y 5 hijos de 14, 10, 7, 4 y un año y medio, acamparon debajo de un puente en Mercedes. Antes vivían en un galpón con baño compartido.

«La dueña de casa nos dijo que el hijo, que es mecánico, precisaba el galpón de apuro, y nos hizo sacar. No me dio tiempo a nada», contó. Agregó que concurrieron a la Intendencia de Soriano a solicitar ayuda, y les dijeron «que no tenían solución».

Entonces, improvisaron un campamento debajo del puente, en la tarde del sábado, y al hacerse pública la situación que estaban pasando diferentes instituciones comenzaron a solidarizarse procurándoles diferentes elementos. «Nosotros no precisamos comida, lo que queremos es un techo», puntualizó, sin embargo, Núñez.

La Cruz Roja les prestó una carpa y con ella pudieron sobrellevar la situación durante el fin de semana, justo cuando se registraron las temperaturas más bajas de lo que va del otoño.

«Después vino la Policía a preguntar cuántos menores teníamos, y a decir que la jueza nos iba a sacar los niños porque no podemos estar así. Pero ¿cómo nos van a sacar los chiquilines si esto es algo que pasó? Nosotros no los estamos golpeando, ni pasan mal, ni nada», comentó.

Núñez no tiene un trabajo formal. «Yo cobro una pensión por invalidez, porque hace mucho tuve un accidente y me rompí todos los huesos, y de repente no puedo estar ni agachado», contó. Además hace «algunas changas» y su señora cobra el Plan de Equidad. «Los chiquilines todos van a la escuela, y tienen todas las vacunas. No sé qué piensa la jueza. Antes que nosotros hay miles de personas que maltratan los niños o los dejan abandonados. Nosotros en las buenas o a las malas siempre andamos con los chiquilines a cuestas. Nunca los vamos a abandonar, porque tenemos hijos casados, y ya somos abuelos. Mal o bien toda la vida he laburado», contó a LA REPUBLICA. Concluyó: «Si viene alguien y me dice que tiene una pieza y me la puede alquilar en $ 1.500, yo se la alquilo, si tengo; no puedo mucho pero puedo».

La situación pudo resolverse en parte en la nochecita del pasado lunes, cuando por orden judicial los niños pasaron a recibir asistencia en el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). Si bien en ese momento se generó una situación tensa, ya que el matrimonio se resistía a separarse de sus hijos, el diálogo mantenido con las autoridades policiales, el defensor de Oficio y autoridades del INAU, permitió aclarar la situación. La señora pasó la noche junto a sus hijos en el INAU, en tanto que Núñez se quedó en la carpa debajo del puente.

La resolución judicial buscaba preservar la salud física de los niños.

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