TIENE LA PALABRA

Analizar y corregir

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En una época, dice Leo Maslían, los habitantes del lugar habían gozado de un buen nivel de educación. Además la educación era una cosa bien vista. Y el Estado promovía la educación, en parte porque era conducido por personas educadas en la necesidad de educar (y al no haber títulos nobiliarios, la gente humilde tenía que llamar con algún distintivo a los hombres de la clase pudiente; por ejemplo: «doctor»). También se le impartía a las clases pobres, en el entendido de que un pueblo educado era menos proclive al robo y a los disturbios que uno sin educación. Además les satisfacía el hecho de dar al pueblo esos bienes espirituales, mucho más valiosos que los bienes materiales, que altruistamente optaban por guardar para sí. Sin embargo, poco a poco esos bienes espirituales de la educación empezaron a permitir que cada vez más gente se cuestionara el método de distribución de esos bienes materiales, por lo cual la educación dejó de ser un modo eficaz de mantener tranquila a la población. Entonces, los gobiernos empezaron a quitar cada vez más recursos de esa educación del pueblo, y a resguardar a los jóvenes de la clase alta de esos antros de perdición, favoreciendo la creación de centros de educación privada. El plan de las clases pudientes era hacer desaparecer la posibilidad de un pueblo ilustrado (y valiente) sustituyéndolo por un pueblo algo tranquilo y muy desinformado e ignorante (fácil de dominar).

Los maestros y profesores (algunos) entendieron que las clases dominantes querían desmantelar la educación pública. Esto, que escribe Maslíah, se agudizó con «la mano dura bestial» de Pacheco Areco (año 65) contra todo tipo de reivindicación, y se consolidó en los 35 años posteriores (1970-2005), afirmando el «hiperindividualismo» del que surge el «valetodo», la aceptación de la estupidización por TV privada, el «a mí qué me importa», y el «hacé la tuya», que conducen al «por la plata baila el mono». En este contexto, que se promueve desde la supersubjetividad, las clases pudientes y dominantes introducen el autollamado «arte contemporáneo» (un antiarte, que no es contemporáneo, ni es arte), con el apoyo entusiasta de los dinosaurios sobrevivientes de aquellos 35 años (que siguen convencidos de la peligrosidad (para ellos) del arte y de la educación).

Robert Dufour, escribe en «Le monde diplomatique», «desde que Duchamp en 1917, expuso un urinario, bajo el título de «fuente», el «arte contemporáneo» ha pasado a fundar su legitimidad en el esnobismo y en su valor mercantil.

Ese «arte», a la vez narcisista y cínico, se asienta en la premisa «hiperdemocratista!». muy en boga, muy de moda, que afirma que es imposible distinguir un objeto artístico de un objeto cualquiera. Esa guarangada del arte contemporáneo hacia el «valetodo» no es anodina, se basa en que las propuestas más intolerables deben ser toleradas, como que las XO se usen como televisor por niños y por mamás enviciadas con «la vida como show tonto» es decir: «Todo para el ego, por lo que no hay límites para el derecho individual», que casi es lo mismo que el hiperdisparate: «No debe haber sociedad».

Hoy, aún, hay que alertar con indignación constructiva, que (por ejemplo) en las escuelas primarias, en los sextos años, muchos no saben leer (deletrean, sin entender lo que están leyendo) y escriben copiando, por lo mismo, dibujando las letras. Alertar para analizar causas y corregir.

FREDDY SORRIBAS

 

Los uruguayos y nuestro patrimonio

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Tenga a bien reproducir esta nota a los efectos de hacer llegar un alerta a toda la ciudad de Rivera: parece ser que algunos políticos, no tienen noción del daño que con sus hermosas soluciones tratan de hacer un daño enorme a nuestro país.

Digo daños, porque es ya cosa diaria de que estos inadaptados políticos lo primero que sueñan es dar prioridad a los «parques artificiales»; inadecuados cuando se trata de cambiar áreas públicas del bien común de todos los uruguayos; incluyendo en esos lugares algún elemento de nuestro patrimonio nacional.

Ojo, parece ser que los tres partidos políticos de la norteña ciudad de Rivera están muy comprometidos; lo dice una encuesta. Si se da una carambola y resulta electo el candidato que quiere eliminar la Estación Ferroviaria allí existente, lo que llama poderosamente la atención es que se va a sentir apoyado por el pueblo, y esto sería lo peor que podría suceder. Aún hay pueblos ignorantes y engañados.

Esto de echar estaciones de AFE de su lugar natural es una peste que se está extendiendo. Y cuidado con que se transforme en epidemia. Pues aquí en Flores, en Villa Ismael Cortinas, también ha surgido la opinión de un político blanco del medio, de querer disponer de traer una vieja vaporera de AFE para lucirla en un parque de la Villa.

Lo que trae aparejado daño al patrimonio nacional. Nuestros ferrocarriles son una muestra de nuestro patrimonio nacional. Cuidemos lo poco que va quedando. Esta destrucción está penada por el Código.

Hoy pareciera que los frenteamplistas se están transformando en lo que tanto se les criticó a los colorados.

Queriendo reintegrar funcionarios. Reintegrar a los funcionarios de AFE es y sería muy difícil, porque en los lugares que fueron redistribuidos ganan más, tienen dos días libres por semana. AFE al obrero le da sólo un día; la disciplina formal en AFE es estricta, tipo militar, y además lo van a volver a tratar de parásito. Pues, recordarán que al obrero de AFE se le llamó «parásito». De cada 1.000, si, encuentran uno que quiera volver es mucho. Habría que reconsiderar la situación; no todos hoy piensan de la misma manera y sería volver a estropear una nueva AFE, que nuestro señor Presidente quiere hacer.

Para lo técnico es mejor incorporar gente de UTU (a nuestros jóvenes), y para otras funciones gente que demuestre que quiere trabajar y tiene disciplina; si dejan entrar reos, se viene todo abajo otra vez; y esto sería lamentable para el país. También esta para ver si el gobierno va a seguir ejecutando planes e ideas de los prestamistas extranjeros, como el Banco Central, vamos a seguir igual. Juntando 900 millones de dólares por año para pagar endeudamientos continuos con las carreteras y con un ferrocarril apenas remendado en algo, nada más.

Esperemos que nuestro señor presidente Mujica abra los ojos y escuche a los que saben, pero esto de Rivera es preocupante en extremo, también; y así sigue la joda.

No nos tendríamos que engañar; el proyecto de «Puerto Seco» existe, y la retirada de la Estación de AFE es una consecuencia natural; total, ya que estamos… Siempre usan el truco de los fines culturales y las artesanías para darle «potabilidad» y enganchar gente que por naturaleza no le importa el ferrocarril.

Para el llamado «Puerto Seco» obviamente deben de tener el préstamo pronto. Entonces le agregaron el Proyecto del Parque y lo cultural que va de la mano con otro préstamo aparte, así pueden pegarle la «mordidita» a nivel municipal.

También, estos «vivos», no se quieren quedar afuera. Total la desgracia del endeudamiento en pavadas no la pagan ellos, se la encajan al pobre pueblo uruguayo. Y así, vamos a ver como salen con bombos y platillos a presentar el «Gran Proyecto Conjunto» que permitirá a los riverenses tener un parque maravilloso. Por supuesto que no dicen que pierden el ferrocarril de pasajeros con los trenes: Ganz Mávag que fue lo mejor que tuvieron, los riverenses y todos los uruguayos.

Lo grave es que ningún partido resiste la tentación de engranar en estas cosas cuando de dólares se trata para sus bolsillos. Habiendo mucha guita de por medio, entonces todos son iguales: colorados, blancos y hoy frenteamplistas. Mientras el actual Directorio de AFE no hace nada en recuperar nues
tros trenes Ganz Mávag, nuestra Estación Central y nuestras vías férreas. Muchas Gracias.

LIC. PEDRO WAVELL RODRIGUEZ – [email protected]

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