TIENE LA PALABRA

La sociedad uruguaya está enferma

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Lamentablemente no podemos decir que es la pobreza, ni echarle la culpa a la pasta base, ni que las personas tienen faltas de oportunidades, para darnos cuenta que en cada lugar en que uno se encuentre, en cada espacio, los uruguayos están siempre comparando, criticando, envidiando y lo que es peor no haciendo nada productivo o muy poco.

Somos los mejores críticos de fútbol, de cine y de otros tantos temas, también somos equilibrados y ecuánimes frente a nuestros vecinos argentinos, brasileros y en general con toda América Latina.

Sin embargo, es como que nos ponemos una máscara para salir a la calle y dentro de nuestro cuerpo existe otra persona, otra alma, otro ser que nadie conoce.

Me refiero a que uno está cansado y dolido de ver los noticieros diciendo que un hombre joven vino a su casa, mató a la hija de su pareja y por último se mató el mismo y los vecinos decían que era una persona correcta, que nunca hablaba y que nunca sintieron gritos, ni lamentos de nadie de la familia que vivía en esa casa.

Es que hay muchas caretas, hay muchas máscaras, los uruguayos son personas que muchas veces están mal, cansadas, desalentadas porque no están preparadas para los desafíos de la vida, y para luchar diariamente.

Lamentablemente muchos no fueron educados para la vida digna en sociedad y por sobre todas las cosas no están preparados para hacer frente a las adversidades.

Resulta más fácil usar un arma, matar a sus hijos, matar a la mujer y luego ultimarse.

¿Es que los hombres no se psicoanalizan? ¿Hasta dónde va a seguir esta historia? Hasta que maten a familias enteras con los padres, abuelos y demás familiares?

Y no se puede decir que era el alcohol o la pasta base porque estaban en perfectas condiciones y bien lúcidos cuando lo hicieron.

No puede ser que los uruguayos no acepten que tienen que cambiar, que los tiempos cambian, que la gente tiene que acompasar esos cambios, que con envidia o matando a todos los que me molestan no se arreglan las cosas de la vida.

Lo que sí, se van a tener que construir cada vez más cárceles, no queda ninguna duda.

Creo que en este país no se le da a la salud mental la importancia que tiene, les importa mucho más otras dolencias y enfermedades.

Es muy importante desarrollar la prevención y tratamiento de las enfermedades mentales, con lugares adecuados de internación, con los que no se cuenta, ya que los que hay son muy precarios en cuanto a su infraestructura, aunque contando con médicos capacitados y actualizados que los hay y muchos.

Es de gran importancia que esas personas puedan luego reinsertarse en la sociedad y vivir una vida normal.

¿No se preguntan por qué se mata más en las rapiñas, por qué son más violentos, por qué se ensañan más con las víctimas?

Porque tienen bronca y, mucha y poco a poco se fueron enfermando de sentirse relegados, maltratados, abandonados, sin ningún timón que los guiara, con padres y madres ausentes, analfabetos y ocurre que envidian todo lo de los demás y al no poder obtenerlo es que matan, para hacer daño, porque podrían robar, sin asesinar.

Estoy firmemente de acuerdo en la construcción de más cárceles para alojar a todos los delincuentes, que además salen rápidamente de las mismas antes del cumplimiento de la pena no solamente por buena conducta sino porque no hay lugar físico para alojarlos.

 

Reflexiones

Se está estudiando cómo formar a esos individuos violentos y volverlos poco a poco, a que se parezcan más a una persona normal, sabiendo que no podemos tener todos los bienes materiales que queremos.

¿Se está preparando a esas personas y a otras que están tiradas por la vida para que se inserten en la sociedad y tengan hábito de trabajo?

La palabra trabajo parece que proviene de algún idioma indescifrable que lo único que significa son problemas, porque trabajando tengo que estar años o meses para comprarme «un auto» o «un pantalón» pero, si robo es una cuestión de segundos y no tengo que esforzarme en dar nada para recibir a cambio, todos los bienes materiales que quiero y deseo.

Por trabajar recibimos una contraprestación en dinero por nuestro deber cumplido, por nuestro esfuerzo, volcando nuestras destrezas y talentos en el mismo.

Conclusión

Se podría poner más énfasis en educar a las personas en el hábito al trabajo, no solamente que los centros de estudios enseñen computación, ingeniería, economía etc., sino que haya carreras como aprender a trabajar y que estudien al respecto, el concepto trabajo.

Algunas personas poco saben de ello, porque no lo vieron, no lo vivieron en su familia, ni saben lo que es, desconocen totalmente su significado.

Este aprendizaje sería beneficioso para toda la sociedad en su conjunto, para cada individuo y para cada familia, las que dejarían de padecer los horrores que se están viviendo actualmente.

CRA. SANDRA SORRENTINO – [email protected]

 

El juego en Uruguay atenta contra la familia

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El tema en sí es el juego en el Uruguay y su incremento masivo con un costo social desastroso. Enterado de que le van a buscar un marco legal a las máquinas tragamonedas que se explotan en los bares y comercios de todo el país sumadas a las que funcionan «legalmente», esto me llevó a pensar adónde va terminar la sociedad; hoy en día es un desastre, las personas que se envician, que se prostituyen, abandono de hogar todo por el furor y la adicción que generan las tragamonedas.

Los contratos están hechos, las máquinas están que habría que hacer: limitar el horario de apertura en todas las salas que se encuentren dentro de los centros poblados, que funcionen a partir de las 21.00 horas a 3.00 horas AM. Dejar Punta del Este como centro del juego en Uruguay. Rever todos los contratos, en los que los privados no han cumplido.

Que han hecho: un desastre social que va en aumento, es común ver a menores afuera en las salas esperando a que sus padres terminen de jugar, niños que pasan hasta 4 horas solos, los que no hacen sus tareas, que tienen que soportar a sus padres de malhumor porque los resultados del juego no les fue favorable o si no, quedan solos en sus casas teniendo en mismo resultado y todo el amplio espectro que ello abarca.

Esta manera que tiene el Ministerio de Economía para recaudar dinero trunca el desarrollo del país ya que atenta contra la familia que es la base de la sociedad y la nuestra está muy enviciada, y ahora crean un centro de ayuda y hablan de la ludopatía como solución. Gracias.

GARDEL

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje