Equivalencias lumínicas
Si se quiere sustituir una convencional de 60 W, lo mejor sería elegir una CFL de 15 W. El Lighting Research Center de Estados Unidos, una institución universitaria especializada en la investigación de la iluminación, es incluso más exigente. Sus responsables aseguran que lo más objetivo es hacer la división entre tres: una incandescente de 60 W tendría su equivalente en una CFL de 20 W. Para evitar esta confusión, se espera que la nueva normativa europea obligue a los fabricantes a que indiquen las equivalencias en lumens, una unidad de medida que señala la potencia luminosa percibida. La vida útil de estas lámparas también varía. Se estima que duran unas 10.000 horas, varias veces más que las incandescentes, pero en este caso también depende de la calidad, las marcas o el uso. Los ambientes húmedos y calurosos perjudican las bombillas CFL y apagarlas y encenderlas cada 15 minutos disminuye en más de la mitad su duración prevista. En cuanto a los modelos de CFL, han evolucionado y mejorado en los últimos años. En un primer momento sólo proporcionaban una luz similar a las fluorescentes (blanco azulado), que no resultaba apropiada si se buscaba ambientes más cálidos.
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