TIENE LA PALABRA
La violencia, el mundo y la angustia en la que vivimos
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Hoy, indignado por la vida, escribo algo, no es un cuento, no es una historia, simplemente un hecho, un hecho que me ocurrió a mí (un adolescente de 16 años), pero le pudo haber pasado a cualquiera. Simplemente estaba en el momento y lugar menos indicado. Escribo con un nudo en la garganta, con una angustia ya descargada, con un miedo y unos nerviosos inexplicables.
Lo peor de todo es que no iban a ser los planes míos de hoy, todo iba bien, yo, como siempre feliz de la vida, buscando lo mejor…
Yo un hombre de bien, de un pensamiento abierto, que hago todo para poder progresar y simplemente alguien lo arruina, cambia todo, desde mi estado hasta mi pensamiento. Es como que alguien invada tu cuerpo y te comportes como un extraño, alguien que no sos, cosas que no harías.
La vida tiene sus cosas buenas, pero tiene mucho que te hace temerle.
No hay que contar cómo fue, por suerte no me hicieron daño, pero te saca de quicio, esos cobardes que no van cara a cara, que buscan «refuerzos», esos que lo único que hacen es destruir el mundo, esos que van a lo fácil, al robo, porque su inútil educación brindada no les sirve de nada.
Pero eso no es lo que más me calentó, lo que más me enojó es el hecho de que salís corriendo con terrible angustia y las personas te ven con cara de «que desgracia, hoy te toco a vos, y bueno, mañana le tocara a otro», y te indigna porque la vida sigue su rumbo y le importa poco lo que le pasa a las personas. Y mirá si me hubiesen robado, quitado lo que a mí o a mis padres les costó trabajo conseguir, y unos simples, no sé cómo decirlo, porque esas cosas no deben ser llamadas personas, hacen para dañarte. Primero que nada rompen todas las reglas, desde el robo, la violación, el hecho de que no hacen nada para progresar, que les importa poco y nada su vida.
Y mirá si me hubiesen hecho daño, mirá si me hubiesen matado o algo peor, mirá si me hubiesen sacado mis pertenencias, si me hubiesen faltado el respeto y más.
Luego del nudo en la garganta, viene la angustia, angustia por este mundo, por la vida, por las personas, por la injusticia.
¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué la pobreza? ¿Por qué la falta de educación? No tengo respuestas, sólo preguntas, cuestiones de la vida, porque aunque yo no lo quiera va a ser así y no va a cambiar. Pero aunque sea una utopía, creo en el progreso de la humanidad, porque tal vez, solo tal vez, algún día si todos pensamos así, todo va a cambiar. No creo en que vaya a aparecer un salvador del mundo, sino que creo y pienso que las personas harán justicia por mano propia.
ANDRES SCHWARCBONN
Un abrazo en la distancia
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Hermanos en la distancia inmensa, compañeros en el recuerdo… tenemos en común el amargor del mate sin cebarlo, el gusto de seguir siendo uruguayos y el valor de creernos el cuento que termina bien, en el que los malos se secan y los buenos recibimos lo que se nos negó por décadas.
Tenemos la esperanza de que el Pepe, rememore las noches frías en que se acordaba de nosotros y nosotros nos acordábamos de ellos. La ilusión de que el dolor sufrido no termine en la frontera, ni en el año 1995. Las ganas, de que algunos de los que hoy saborean el poder, se pregunten: Uruguayos…uruguayos… dónde fueron a parar… por las calles más remotas…de Colombes o Amsterdam. Compañeros en la diáspora, somos muchos, seamos más, que nos escuchen. Un apretado abrazo desde afuera.
CARLOS OLVEIRA MATTOS LIMACHE 5ª región-Chile
Las vueltas de la vida y la violencia doméstica
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Nos preocupa la violencia doméstica pero no sabemos o no nos interesa saber el porqué de este flagelo. Les voy a relatar un caso que me preocupa al cual quisiera que le prestaran atención: conozco una familia formada por un matrimonio y sus tres hijos, son una familia unida, sana, trabajadora y de estudios. Mi inquietud es la siguiente, y surge debido a lo que pasó con ese señor que mató a su familia y luego se quitó la vida ¿alguien sabe qué le pasó? El padre de esta familia que conozco trabajaba en el Banco República cuando faltaron los euros. Fue separado del cargo. Ahí comienza su periplo para mantener a su familia y luchar para que sus hijos siguieran estudiando y sacarlos adelante sin tener que bajar la cabeza. Pero saben qué difícil debe ser de explicárselo a sus hijos, dos de ellos adolescentes, que su padre no cometió ningún delito porque así lo determinó la Justicia. Pero lo despiden del banco, ahí se acentúa el desequilibrio de esta familia que, hasta hace un tiempo el padre cobraba medio sueldo y podían pagar un alquiler. Ahora no tienen dónde ir a vivir porque lo que ganan no les da para alimentar a sus hijos y a su vez pagar el alquiler. No soy psicóloga ni psiquiatra por eso le pido que me aclaren esta duda, ¿qué va a pasar con esta familia que cayó en el capricho del poder de un jefe de esta institución, que destituyó a este padre de familia sin habérsele comprobado delito? Todos los que los conocemos sabemos que haciéndole un pleito, que puede durar años, va a ganarlo, pero ¿mientras tanto qué? ¿No lo llevamos a incentivarlo a la violencia doméstica? ¿por qué no tomamos conciencia que el poder mal ejecutado nos puede llevar al desequilibrio de familias honestas y trabajadoras?
Luego, cuando se ven titulares con familias enteras destruidas decimos: «pobre, estaba loco». Luchamos por una justicia justa, y cuando ésta se pronuncia a favor del hombre no se respeta. Ahora le pregunto, este señor, si tan seguro está al destituir a este padre de familia, ¿por qué no pone sus propios bienes en garantía? Es muy fácil pagar con el dinero del pueblo como sucedió con la funcionaria de relaciones exteriores, porque ¿quién la contrató? Vamos a comenzar a hacer responsables a quienes los son y que se termine con esta falta de seriedad para gobernar.
Ney Castillo y su programa para la seguridad ciudadana
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
En su página web el candidato a intendente de la Intendencia Municipal
de Montevideo, señor Ney Castillo, refiriéndose al Compromiso Montevideo en su Capítulo «Recuperar calidad de Vida» en su numeral 2. Plan Más y
Mejor Seguridad, dice: «Unidad de Vigilancia coordinada operativamente con la Policía y financiada con fondos municipales, para vigilar parques, plazas, playas, terminales de transporte y principales espacios públicos».
Y yo agregaría canchas, tribunas y lugares públicos cercanos a los gimnasios donde se practica basquetbol en los que, bajo la presidencia del señor Castillo, hubo muertes de jóvenes, decenas de trifulcas y desafiliaciones de clubes por agresiones.
¿Cómo podemos confiar en este candidato si ya, desde el pique, nos miente ofreciéndonos seguridad en una ciudad cuando él no pudo en un deporte?
Saludo a Ud. atte.
CARLOS BERTOLA CI: 1.279.504-5
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