Una sensación antropológica
El análisis del ADN de un fragmento de hueso hallado en Siberia, en el macizo de Altai, reveló que éste debe provenir de una forma hasta ahora desconocida de hombre primitivo. Los científicos de un instituto científico ubicado en Leipzig, perteneciente a la prestigiosa Sociedad Max-Planck para el Avance de la Ciencia, han realizado un descubrimiento que al parecer es asombroso para el estudio de la antropología evolutiva.
El fragmento de hueso mide apenas unos pocos centímetros y es cualquier cosa menos «espectacular». Su relevancia para la ciencia, sin embargo, es increíble, aclaró el antropólogo Johannes Krause a Deustche Welle: «Hallamos por casualidad este hueso cuando buscábamos nuevos huesos de neandertales. El posee un ADN que no procede ni de un Neandertal ni del hombre moderno. El hueso representa una nueva forma de hombre primitivo que nos era desconocida hasta ahora, cuya genética no habíamos observado antes y que, por el momento, no podemos ordenar en uno de los tipos de hombres primitivos existentes», aseguró el científico de Leipzig.
El hallazgo es el sueño de cualquier antropólogo. «Esta es probablemente una oportunidad que uno recibe una sola vez en la vida y, por supuesto, es muy emocionante para nosotros. Pero todavía no podemos hablar de una nueva especie, sino apenas de una nueva forma de hombre primitivo. Ello se debe a que hasta ahora sólo hemos analizado una ínfima parte de todo el ADN», explicó Krause.
Los investigadores no han podido establecer aún si se trata de una mujer o un hombre, pero ya le han puesto provisionalmente un nombre femenino, hablan de «X-Woman», la mujer desconocida.
El fragmento de hueso procede de su dedo índice.
Compartí tu opinión con toda la comunidad