Una tecnología que preocupa

Preocupaciones ambientales "sin fundamento"

Yablokobv advierte sobre consecuencias ambientales de las medidas. Pero Valery Stasenko, de Roshydromet, el Servicio Federal de Hidrometeorología y Monitoreo Ambiental, considera que esas preocupaciones no tienen fundamento. «Es estúpido decir que no habrá nada de nieve en Moscú. Si hay unos cinco centímetros de precipitación, está todo bien. Pero hay un límite en donde todo el transporte simplemente se detiene», señala Stasenko, agregando que el objetivo de la siembra de nubes en invierno no sería eliminar la nieve, sino controlar su nivel, evitando que supere ese límite máximo.

Los aviones serían enviados ocasionalmente, afirma, para prevenir las nevadas mayores que ocurren en promedio tres o cuatro veces al mes. Eso costaría mucho menos que utilizar los vehículos para remover la nieve que son empleados la mayoría de los días de invierno. «Además, la idea no le llegó de la nada al alcalde de Moscú. Está basada en hechos. A comienzos de la década de 1980, durante el período soviético, había un servicio especial que limitaba la caída de nieve sobre Moscú. Dejó de funcionar durante la época de la «perestroika», las reformas del entonces presidente Gorbachev, cuando el dinero empezó a escasear», apunta Stasenko.

«Había entre ocho y diez aviones que tenían que encontrar las nubes con la mayor precipitación para rociarlas con químicos cristalizadores». «No todo el vapor de agua en la atmósfera se vuelve precipitación. Así que estábamos haciendo que la nieve cayera antes de que llegase a Moscú, y ese trabajo reducía la cantidad de nieve´´.

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