Primero Jasymimbi, hoy Itanú
No es la primera vez que esta familia realiza un reclamo similar. El 29 de agosto de 2002 nació su primer hijo, llamado Jasymimbi («Brillo de luna»).
«Ese año concurrimos a realizar la inscripción de nuestro hijo al Registro Civil que está ubicado ahí mismo en el hospital (Pereira Rossell), con dos testigos, que al final resultaron ser testigos del mayor destrato y humillación que guarda nuestra memoria. La señora oficial de Estado Civil Verónica P. de Sánchez, al escuchar el nombre de nuestro hijo se ríe, se reclina y literalmente nos dice: ‘Acá tienen una lista con nombres en español, inglés o francés, vayan afuera, elijan un nombre como la gente y lo inscribimos sin ningún problema’. No exageramos una palabra, preguntamos cuál era el problema con el nombre de nuestro hijo y se nos responde que no definía el género de la persona, o sea que al escuchar este nombre la señora no se daba cuenta de si era niña o varón. Tras una agitada y frustrante discusión se anula el acta que había comenzado a labrarse y nos retiramos padres, niño y testigos bajo una amenaza que aún late despertando nuestra rabia más profunda: ‘Total, si no lo inscriben en 10 días se le sortea un nombre y quedará inscripto de cualquier forma'», recordó la familia.
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