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No puede haber perdón, cuando no hay ni pena, ni arrepentimiento

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Las recientes declaraciones del general Dalmao en lo que atañen a su responsabilidad en el asesinato de la compañera Nibia Sabalsagaray me produjeron náuseas. Que un militar en actividad, y, aún más, responsable de una de las unidades militares del país pueda burlarse de esa manera de la ciudadanía y de los deudos de la víctima, llama a la más severa de las sanciones.

Todos los miembros del actual gobierno conocieron «la capucha».

Es de claridad meridiana que estos personajes no sólo cometieron los más horrendos crímenes, sino que no manifiestan el más mínimo remordimiento y se burlan de manera indecente de la ciudadanía y de sus víctimas.

Evidentemente los intentos de dar vuelta la página fueron vanos. No se puede dar vuelta la página manteniendo en filas del Ejército a personajes que reivindican sus crímenes o los siguen ocultando. Un nuevo gobierno popular acaba de llegar al gobierno, signando por segunda vez la derrota de las fuerzas de la reacción. En un momento el compañero Mujica expresó la posibilidad de una medida de clemencia hacia los criminales, habida cuenta de su edad avanzada. Evidentemente no es posible, no puede haber perdón, cuando no hay ni pena, ni arrepentimiento. En síntesis, apliquemos todo el peso de la ley a esos criminales.

Atentos saludos

MARIO DELGADO BUTTURINI – [email protected]

 

El libro del ex presidente Sanguinetti

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

He terminado de leer el libro del Dr. Julio María Sanguinetti: «La agonía de una democracia» y quiero comentar un hecho histórico que, por haberlo vivido (y sufrido) recuerdo con profundo desagrado. Creo que el autor no lo analiza debidamente en su contexto total. Me refiero a lo sucedido el 28 de junio de 1968 o sea «La congelación de precios y salarios» (Cap. 10).

En esa época la inflación era galopante: en 1967 había sido del 137% (pág. 83 del libro). Ante ello los trabajadores habíamos logrado que, semestralmente, los salarios se ajustaran con la cifra de inflación emitida por el organismo estatal de estadística. Así el 30 de junio del 67 los sueldos se elevaron un 95% aprox.; y el 31 de diciembre del mismo alrededor del 65%. Al 28 de junio del 68 la inflación era del 68% (pág. 98) y, por lo tanto, era (por lo menos) lo que se agregaría a nuestros salarios tres días después. Como ese fue el día de la congelación esta fue de 183 días para los salarios y ¡3 días para los precios!

A esta medida del gobierno de Pacheco Areco, presidente por el Partido Colorado, el autor la tipifica como «La medida más dramática de la vida económica» (pág. 90) para luego argumentar en forma por demás incomprensible. Así añade: «… sólo un 14% de inflación se registró en 1969″ y, agregamos nosotros 0% de aumento de salarios, por lo que llegamos entre 68 y 69 a un 82% de atraso salarial (para nosotros bastante más según otros datos). Y como frutilla de la torta dice el ex presidente: «El restablecimiento económico no se hizo a expensas de los trabajadores cuyos salarios reales crecieron «según una cita del Dr. Ramón Díaz de 1987, o sea 20 años más tarde! Los que no vivieron esa época se imaginarán cómo hicimos para sobrevivir, pero también percibirán el por qué de esta imposible «deglución» de esta «historia oficial».

Lo saluda

ATLAS – C.I. 442.564-4

 

¿Quién controla la cantidad de ingresos a los boliches?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quiero por este medio informar lo sucedido en la noche del sábado 13/03/2010, cuando mi hijo festejaba su cumpleaños con su hermana y un grupo de amigos en el boliche bailable «Pony Pisador» ubicado en Luis A. de Herrera, a pocos metros de 26 de Marzo. A dicho local ingresa más gente de la capacidad que tiene habilitada, además no se controla el acceso de la misma, quiero decir con esto que no se revisa a los chicos si entran con algún arma o con elementos cortantes. Debido a la gran cantidad de personas que permiten ingresar provoca los problemas de empujones y pechazos entre la misma gente. En el caso de mi hijo, luego de haber tenido una discusión con otro persona por los motivos antes mencionado, sin mediar palabra, recibe un botellazo en la cara provocándole varios cortes, uno de ellos un corte a poca distancia de la vena carótida. No le alcanzó con lo que había pasado que cuando se dispone a ir al baño a lavarse y poder detener la sangre, se encuentra con la misma persona que le había dado el botellazo, lo que termina en una batalla campal. La guardia de seguridad ni por asomo «había visto nada», se enteran porque su hermana al ver toda la situación sale en busca de ayuda y fue recién ahí que vienen a proceder. Mi pregunta es: ¿quién controla la capacidad de gente que está habilitada para este lugar?, ¿dónde y para que están los guardias de seguridad?, ¿no se supone que están para mantener el orden y la seguridad dentro del local?, porque si no es que van a pedirles ayuda no se sabe en qué terminaba. ¿Cómo se permite, cuando hoy por hoy hay tanta violencia, que en estos lugares se utilicen vasos y botellas de vidrio que circulen dentro del local? Hoy por hoy mi hijo fue asistido en un sanatorio y se encuentra con heridas cortantes en la cara, en las que le tuvieron que dar varios puntos para cicatrizar. Me gustaría saber si la Intendencia controla este tipo de cosas. Gracias por difundir esta denuncia. Un saludo grande

ANA MARIA FUENTES – C.I. 2.021.425-3

 

Lacalle, Larrañaga, y el recuerdo de Wilson Ferreira

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Jorge Larrañaga era el presidente del Directorio del Partido Nacional en las elecciones de 2004.

Al cumplirse 21 años de la desaparición física de Wilson Ferreira (marzo de 2009), en el homenaje que realizó en el Cementerio del Buceo mientras Lacalle lo hacía en el Platense, realizó alguna arenga triunfadora a las que era adicto. También se conoció una defensa acérrima del convencional Leopoldo Amondarain a su actitud de rechazar los cargos (les llamó «carguetes») que ofrecía el gobierno del Dr. Tabaré Vázquez para integrar la oposición, distintos lugares que servirían de contralor de gestión, en los que había habido algún escozor porque en la primera nómina de nombres conocida, predominaban figuras de su confianza. Ahora, bajo la presidencia de Lacalle en el Honorable, en la nueva celebración hubo un único acto efectuado en el cementerio y las conversaciones para que integren junto con el Partido Colorado y el Partido Independiente diversos organismos, van en buena dirección. Bienvenida la diferencia.

Lo saluda atte.

PABLO MEDINA  – [email protected]

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