Desde diciembre sólo se podrá circular con cascos homologados
Con la excepción de Maldonado, hasta el momento ninguna de las 18 intendencias homologó los cascos para sus funcionarios. Desde el 1º de diciembre será obligatorio circular en todo el país con la correspondiente certificación. Mientras, en la actualidad, hay 7.000 cascos que están en circulación y habilitados para la venta por el Instituto de Ensayos de Materiales (IEM) de la Facultad de Ingeniería, institución que los homóloga desde 1979; el parque de motos en todo el país asciende a 400 mil. Anualmente se venden aproximadamente unas 4.800 unidades.
Llueven denuncias
A partir del 1° de diciembre de este año estará prohibido circular en motos, ciclomotores y birrodados similares, sin el correspondiente casco homologado con su certificación correspondiente.
Así lo establece el Decreto reglamentario 265/009 del Artículo 33 de la Ley 18.191 (Seguridad Vial y Tránsito). Según el presidente de la comisión directiva de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), Gerardo Barrios, son varias las denuncias que recibe la Liga de Defensa del Consumidor sobre comercios que siguen vendiendo cascos sin su debida certificación.
Días pasados, las autoridades municipales de Maldonado presentaron públicamente los 80 cascos certificados para sus inspectores de tránsito motorizados.
En un departamento de 140.000 habitantes, donde, empadronadas hay 80.000 motos, «se redobló la apuesta presentando públicamente los 80 cascos certificados de sus inspectores de tránsito», dijo a LA REPUBLICA el director de la Unasev, escribano Alejandro Draper.
Hasta el momento, según altas fuentes, ninguna otra intendencia ha iniciado el trámite de homologación de cascos para su personal de tránsito.
La misma situación se repite en Ministerio del Interior (MI).
Su importancia
«La ciudadanía tiene que entender que el casco evita muertes, y disminuye las lesiones cuando se circula con un casco homologado», explicó Barrios. Es que el casco habilitado absorbe toda la energía del impacto del accidente y no se rompe a diferencia del «ilegal».
En las ciudades del interior del país el uso del casco alcanza al 80%, y en Montevideo al 85%. El 15% que no lo utiliza circula preferentemente en zonas rurales y periféricas. Si comparamos los primeros semestres de 2008 y 2009, en este último se constató un descenso del 13% de lesionados graves y fallecidos en el tránsito. Se evitaron así unos 250 lesionados graves y 28 víctimas fatales. «Por año, Uruguay pierde en trauma por accidentes unos 1.100 millones de dólares, pero en los primeros seis meses de 2009 se ahorraron unos 180 millones.
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