Primaria reconoce problemas para controlar colegios privados
En Secundaria, de los 540 centros educativos privados informados por el Anuario Estadístico del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), 184 eran privados. En 2008 estos tenían una matrícula de más de 24.000 estudiantes en ciclo básico, y otros 16.000 en bachillerato. En el caso de Primaria, la cantidad de alumnos se ha incrementado en los últimos años, y según el MEC, en 2008 hubo casi 50.000 estudiantes matriculados en todo el país.
Los centros privados deben regirse por los programas oficiales de Primaria y Secundaria como base de la educación, mientras que los centros que imparten educación religiosa agregan su educación de acuerdo a la orientación que siguen.
El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) reconoce que esta dependencia tuvo inconvenientes para cumplir con lo establecido en la Ordenanza 14, que obliga a la institución pública a controlar a las privadas. El consejero Oscar Gómez explicó a LA REPUBLICA que existe una ordenanza, conocida como 14, que dispone los requerimientos para el funcionamiento de las instituciones de educación primaria privadas, así como las de secundaria. «Lo primero que establece la ordenanza son la prerrogativas que el CEIP debe cumplir», explicó Gómez, que facilitó a LA REPUBLICA la documentación exigida para realizar los controles. Según el consejero, los colegios privados cuentan con un control por parte del Estado que se profundiza recién en los sextos años.
«No visitamos a todos los docentes, o no visitamos a los docentes con la frecuencia que lo hacemos en los sextos. Las visitas están a cargo de los inspectores», indicó. Gómez informó a LA REPUBLICA que se pone especial atención a los egresos en sexto año, ya que «se controlan las competencias de los estudiantes». Uno de los motivos para las fallas en los controles es «la falta de inspectores».
Hay dos tipos de colegios autorizados. Por un lado, los que obligatoriamente deben realizar pruebas a los alumnos en sexto año para ser acreditados. Estos son los colegios autorizados por Primaria. Por otro lado, los colegios habilitados, que no necesitan acreditar mediante pruebas el conocimiento de los estudiantes.
Programas para todos
En el caso de Secundaria, el consejero Martín Pasturino dijo que los controles a los centros de enseñanza privados se hacen con «regularidad». Explicó que «hay una tendencia a pensar que los centros privados son de mejor calidad, o que tienen mejores condiciones que los liceos públicos, y es algo que en la práctica no es tan así, en la mayoría de los casos».
En cuanto a los equipamientos o la infraestructura de los centros educativos de enseñanza secundaria privadas, Pasturino precisó que «hay algunos que son muy buenos, tienen los laboratorios requeridos, todas las comodidades, pero hay otros, y son muchos, que no cumplen con todas las condiciones». Respecto a éstos, el Consejo de Secundaria trata de que «pongan todo en orden», indicó.
Sobre el nivel educativo que ofrecen, Pasturino resaltó que desde «el punto de vista de aprendizaje son mejores los públicos, visto por la prueba Pisa 2006, lo cual dice que no existe un valor agregado» al estudiar en los liceos privados.
Añadió que algunos colegios privados, «son muy buenos para que un alumno después pase a la Facultad de Medicina, y otros muy buenos para que los alumnos vayan a Ingeniería o Derecho».
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