TIENE LA PALABRA

Al ilustre presidente

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Don José «Pepe» Mujica

el ilustre Presidente,

has ganado otra batalla

por tu pueblo, por tu gente.

Las historias se repiten

y otro «Exodo Oriental»

siguió la huella el camino

para un presidente dar.

Con carabina a la espalda,

sable en mano a batallar

por los derechos humanos

para que halla igualdad.

Te critican por guerrero,

por tu pueblo defender:

tienes coraza en el alma

no la vayas a perder.

Demuéstrale al mundo entero

de lo que tú eres capaz,

que tienes tus ideales

y por ellos vivirás.

Las urnas nos han llenado

el corazón de alegría

para verte presidente

de nuestra patria querida.

RUBENS DE LEON CROSSROAD3347@ HOTMAIL.COM

 

Un conductor ebrio

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El conductor, un joven en estado etílico, embistió de atrás a las 7.15 horas del domingo 28 de febrero, a una motocicleta con dos ocupantes. Un de ellos murió y el otro se encuentra en CTI en estado delicado.

Fue en la Interbalnearia a la altura del balneario La Floresta.

Los ocupantes de la moto viajaban con todos los elementos de seguridad exigidos incluido el chaleco reflectivo.

Era de día, una zona de repecho, con muy buena visibilidad. El pavimento seco.

Sin embargo el conductor del auto matriculado en Punta del Este no detuvo la marcha hasta que a los 350 metros aproximadamente la moto que arrastraba le obligó a hacerlo.

Fue detenido. El juzgado de la Ciudad de la Costa tiene el caso.

Tres familias quedan desmembradas.

¿Puede la Justicia dejar libre a este conductor?

¿Puede volver a manejar un conductor después de este comportamiento?

LUIS MARISQUIRENA C.I. 1.496.764-2

 

Respuesta a un lector

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Cuando recibo una carta o una llamada con críticas a una nota mía, lo primero que hago es abrir la mente, poner mucha atención y releer los aspectos señalados. Es lo que hice con la carta que me envía el amigo Julio Romero Salzar, publicada el 3 de marzo.

Me pide aclaraciones sobre un par de párrafos de mi artículo del 18 de febrero «Mujica en ‘El Pato Encadenado'». Las dudas son legítimas, y voy a tratar de aclararlas en su contexto.

En el mencionado semanario satírico francés (que me enviaron unos compatriotas desde París) se publica una nota con la firma de Carla B, que apunta intencionalmente a la esposa del presidente francés Nicolas Sarkozy (Carla Bruni). La misma parte de las declaraciones de Mujica sobre el destino que dará a su sueldo para señalar que en su país sucede todo lo contrario (y de paso alude cáusticamente a las controvertidas relaciones entre el presidente y su actual esposa). En ese marco, yo destaco la conducta de actuales y pasados dirigentes frentistas respecto a sus sueldos, que tienen gran diversidad pero con un denominador común muy sano y moralmente intachable, y que (aquí viene la frase objetada) «en todo caso, es infinitamente superior y se sitúa éticamente en otra escala con respecto a lo que vemos en tiendas distintas, donde campea la corrupción en esferas del gobierno». Me estoy refiriendo a casos clamorosos como es la corrupción en el Perú (Fujimori y su asesor en seguridad Montesinos) o en Colombia en múltiples aspectos (la conmixtión del gobierno, sus legisladores, gobernadores y servicio de seguridad con las bandas asesinas de los paramilitares y con el narcotráfico). Además, en la propia nota menciono el caso emblemático de Berlusconi en Italia y de Piñera en Chile.

Más adelante digo que la corrupción campea no sólo en esferas de gobierno, «sino también en el terreno de ciertas centrales sindicales, incluso algunas muy cerca nuestro…». Se me pregunta cuáles son. Estoy pensando en la CGT argentina, en los «gordos» estilo Moyano. Y esto lo contrapongo a la austeridad y limpieza moral de nuestra central obrera.

No sé si estas precisiones satisfacen las inquietudes del amigo lector. Por mi parte, trataré de ser más claro en lo sucesivo.

NIKO SCHVARZ

 

Había una vez…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Había una vez dos jóvenes idealistas,

que pretendían un mejor porvenir para su país.

Ella estudiante de arquitectura, luego de estudiar en un colegio de monjas.

El, modesto chacarero, con una quinta de la que llevaba flores y hortalizas al mercado del barrio.

Se conocieron en una reunión con otros «conspiradores» como ellos, a los que el poder calificaba como «sediciosos».

Emprendieron el camino de la violencia, pues desconfiaban de la «política».

Fueron presos los dos (él con algunos balazos en el cuerpo) por los «militares» que luego dieron un golpe de Estado.

Se fugaron y cayeron presos más de una vez: pasaron 13 años en la cárcel, salvándose sin embargo de la peor suerte tocada a otros compañeros.

Un buen día regresaron la democracia y la libertad, entonces los ex sediciosos confiaron en la política.

Varios de ellos fueron elegidos por el pueblo e ingresaron al Parlamento, entre ellos esta pareja, ya no tan joven.

Un período como diputados, otro como senadores, él fue también ministro.

Hace poco el pueblo los votó otra vez:

ella resultó ser la senadora más votada y él elegido como futuro presidente de su país, aunque tuvo que sortear un último obstáculo, el balotaje.

Al final ella, como presidenta de la Asamblea General, selló con un beso el juramento de fidelidad a la Constitución que tomó a él como Presidente de la República.

Apuesto a que si un escritor pide a un productor que financie una película con este guión, este le contestaría:

«¿Estás loco? ¿quién se va a creer esta imposible fantasía?

Nadie en el mundo… Sólo en el Uruguay.

«Como el Uruguay no hay»

FURIO PERCOVICH [email protected]

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