TIENE LA PALABRA
De Héctor Hugo Palomeque Varela
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Mi nombre es Héctor Hugo Palomeque Varela. Fui extraditado desde España, lugar donde resido desde 1987, el 8 de febrero de 2007 por un supuesto delito de «Jefe de banda para el narcotráfico internacional, contrabando y asociación para delinquir». Cuando fui detenido se me notifica la extradición a Uruguay, la que acepto con la intención de venir a aclarar la situación. El supuesto delito fue cometido en 1995, es decir hace quince años, y en su momento fueron procesadas cuatro personas. El juzgado reclamante fue el de 19º Turno, a cargo del doctor Charles, y en su momento el doctor Eguiluz fue el juez instructor de la causa, lo que motivó que fuera degradado a un Juzgado de Paz en el interior por su «destacada» actuación en el expediente. El Departamento de Hurtos y Rapiñas de la Policía fue el que hizo el procedimiento comandado por el comisario Lemos y el subcomisario Fagúndez, hoy en prisión por delitos cometidos en el departamento de Maldonado.
Cuando comparecimos en el juzgado todos declararon extorsión y amenazas por parte de la Policía y me eximieron de toda responsabilidad, por lo que Charles desestima los cargos iniciales pero entiende que el hecho de haber eludido la Justicia en su momento es suficiente para condenarme por Art. 31 a 3 años de prisión.
En ese momento la prensa, haciendo fe en un comunicado emitido por la Policía, lo publica en todos los medios sin comprobar en el Juzgado cómo fueron los hechos. Esta publicación no se ajusta en nada a la realidad, es tendenciosa y vengativa como represalia a las denuncias contra estos jerarcas, que no pudieron ser comprobadas al no existir grabaciones o filmaciones que las corroboraran.
Soy comerciante en España, titular de los comercios, tengo créditos en los bancos y en más de cincuenta empresas; he seguido operando sin problemas y con normalidad mientras estuve en prisión, y con el apoyo de mi familia y mis hijos (cuatro de ellos menores de edad, españoles entre 7 y 16 años) hemos tratado de sobrellevar este mal trago.
En estos momentos estoy en libertad con la causa cerrada por medio del oficio Num. 143 de febrero de 2010 del Juzgado Penal de 19º Turno. Tengo mi pasaporte otorgado, con lo que en días me reuniré con mi familia.
La semana pasada, a raíz de vuestra publicación, se me negó la firma de un contrato que ya estaba pactado con antelación, lesionando mi actividad y humillando a los míos con una situación inesperada. Creo que pagué mi deuda con la sociedad y que tengo derecho a encausar mi vida y devolverle a mi familia la tranquilidad tan esperada todos estos años.
Es por eso que me dirijo a usted sabiendo que como profesional y como ser humano puede entender los motivos que me inspiran a pedirle que retire esta publicación de LR21 que surge tipeando mi nombre en el buscador de Google, como ya lo han hecho otros medios.
Todo lo expresado anteriormente lo avalo con documentación hoy en mi poder y para evacuar cualquier duda mi abogado defensor es Guillermo Payssé, tel. 904319753.
Sin más le saluda atentamente
HECTOR HUGO PALOMEQUE VARELA [email protected]
Frustración
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Estimado profesor Louis,
Soy recurrente lector de LA REPUBLICA y de sus excelentes artículos, con los cuales me cuesta recordar el haber discrepado alguna vez.
Me tomo el atrevimiento de escribirle estas lineas porque soy un veterano frenteamplista desde su nacimiento, y su editorial «El contra-ejemplo chileno», publicado el sábado 23, logró revolver y sacar a flote una serie de sentimientos de frustración que uno puede a duras penas mantener ocultos para continuar alimentando la esperanza.
Pero muchas de estas cosas que están sucediendo están enmarcadas en una realidad a nivel global que no podemos ignorar. Como hombre de izquierda desde mi juventud, como hombre que tiene una ideología, debo aceptar aunque duela que el capitalismo ganó la batalla. No sólo ganó la Guerra Fría, sino que lo que es más espectacular (por increíble que parezca) es que ganó la batalla ideológica. Una victoria indiscutible en toda la linea. Y esta es una realidad que debemos tener en cuenta aunque nos resulte intragable.
Porque esa victoria ideológica es lo que explica en gran medida lo sucedido en Chile con la Concertación y lo que desde hace varios años viene sucediendo con nuestro Frente Amplio, que a esta altura sólo podemos definir como una triste caricatura de la fuerza política que una vez fue. Para ello sólo basta con comparar las 30 medidas del 71 con los últimos programas aprobados por nuestros Congresos y olímpicamente enterrados por nuestro gobierno.
En Chile se necesitaron 20 años de «progresismo» socialdemócrata para matar la esperanza del pueblo. En Uruguay sólo llevamos 5 años, todavía queda en la masa frenteamplista, en ese sufrido, incondicional y luchador pueblo uruguayo un gran caudal de esperanza, de ganas de cambiar las cosas, de luchar y trabajar por esos cambios.
Existe un evidente divorcio entre gobierno y fuerza política, y lo que es todavía peor, entre la fuerza política y el pueblo frenteamplista, que ha sido reducido al triste papel de mero observador inconsulto.
Ninguna de las principales medidas adoptadas por Vázquez, Astori y Cía. SA, como la reforma impositiva, la de la salud o el Plan Ceibal, fueron analizadas o discutidas con la fuerza política y mucho menos con los sectores de nuestra sociedad directamente involucrados (sindicatos, organizaciones sociales) en cada tema.
Se impusieron al mejor estilo Pacheco.
Hoy tenemos una dirigencia partidaria totalmente ganada por la ideología capitalista del mercado, del mercado y sus leyes naturales como distribuidor de la riqueza y la felicidad, que a lo único que atina es a «limar las aristas del modelo». Algo que nuestro Programa de 2004 decía que no debería hacerse. Que el camino era el cambio de estructuras y no la limada de aristas.
Tenemos un FA que cada día se parece mas a un partido tradicional, tanto en lo ideológico como en su funcionamiento. Un conjunto de dirigentes mesiánicos que saben mucho mejor que el pueblo lo que a ese pueblo le conviene y que en consecuencia se niegan a escucharlo. Mujica, desde que ganó el balotaje, se ha movido bastante y en una dirección que parece ser diferente a la del Mesías iluminado de estos cinco años. A pesar de que ha anunciado el continuismo de la línea económica, desde el primer minuto se ha reunido con los sindicatos y distintas organizaciones que tendrán mucho que hacer y decir en el futuro gobierno. Quizá podamos esperar un estilo diferente de gobernar. Más de equipo, de mayor participación del pueblo a través de sus organizaciones en las decisiones o medidas que se adopten, aunque en materia de política económica no debemos esperar mayores cambios excepto lo que esa mayor participación popular en las decisiones pueda impulsar o forzar. Tengo fe en el pueblo uruguayo. Tengo fe en nuestra gente. Esperemos que Mujica y su equipo puedan al menos estar a la altura de los talones de toda nuestra gente. Un saludo afectuoso, estimado compañero.
DARWIN MONTALDO [email protected]
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