Aciertos de la reforma de la salud chilena
El sistema de Acceso Universal con Garantías Explícitas ha sido muy bien recibido por la sociedad chilena. Con derechos garantizados, las autoridades lograron una calificada respuesta de los prestadores de servicios de salud.
¿Cómo ha funcionado la reforma de la salud en Chile?
Podemos establecer que el sistema de garantías que es lo más visible desde el punto de vista de la reforma está operando con resultados concretos.
Las personas han sido beneficiadas por el sistema de Acceso Universal con Garantías Explícitas (AUGE), valorado por la sociedad chilena como altamente positivo.
A través del AUGE se ha logrado resolver problemas que hasta hace un tiempo significaban largas esperas en patologías de alta frecuencia en Chile: la hipertensión arterial y la diabetes, además de enfermedades de alto costo como los cánceres.
Estos han sido incorporados con protección financiera, con mayor posibilidades de atención y con protocolos sometidos a estándares de alta exigencia desde el punto de vista de calidad y de los procedimientos que se siguen.
Ha sido una reforma compleja porque establece garantías y obliga a los sistemas a cumplir con dicha garantía, con sistemas de reclamos ante incumplimientos, esto puede parecer molesto tanto para el sistema público, como para el privado.
Pero es la única manera de avanzar en establecer derechos garantizados. Los derechos sociales se pueden garantizar en la medida en que existan garantías por ley. De lo contrario no pasan de ser meras regulaciones y compromisos de palabra.
Creo que estamos avanzando en la línea correcta, cada vez surgen nuevos desafíos, hemos incorporado diez patologías a las 76 originales.
Los incumplimientos existen pero son menores. Hay grados de incumplimientos en algunos problemas de salud, pero lo peor sería que no hubiese monitoreo, ni se estableciesen garantías o no se identifiquen los retrasos, ni tampoco control sobre los procedimientos.
Ese es el cambio paradigmático de la reforma de la salud y hasta ahora la evaluación ha sido positiva, sobre todo en la propia población.
También hemos tratado de ir resolviendo los problemas de salud que no están en el AUGE, pero no hay que olvidarse que la mayoría de las enfermedades está ahí.
Los principales problemas que producen discapacidad o muerte prematura están considerados en el AUGE. Este es un programa que muchos detractores lo dieron como un plan mínimo, pero es incrementalista y está dando respuesta a los principales problemas de salud.
La gente no tiene las inseguridades que tenía antes cuando enfrentaba por ejemplo un cáncer cérvico-uterino o cualquiera de los cánceres de mayor prevalencia.
A la angustia del problema de salud se le agregaba la incertidumbre de no tener atención y el pago. Eso ha cambiado radicalmente en el sistema de salud chileno.
Podrán decir que faltan aspectos no considerados en la reforma, muchos sentirán que es el momento de cuestionarla. El principal indicador es la satisfacción que la población ha tenido, las personas que han recibido atención, más de cuatro millones con derechos garantizados en salud.
De tal manera diría que fue uno de los grandes aciertos, pero lo peor sería no considerar los aspectos negativos que están pendientes. Básicamente tener la capacidad de ir trabajando los problemas que no están en el AUGE, fundamentalmente los problemas de salud que generan listas de espera en el ámbito de las especialidades.
¿Qué pasa con la medicina de alto costo?, ¿está cubierta por el sistema?
Gran parte de ella está incorporada en el AUGE, los cánceres más importantes, así como enfermedades de alto costo no tan prevalentes como la fibrosis quística, y acabamos de incorporar la esclerosis múltiple.
Los trastornos mentales han ido incorporándose paulatinamente, por ejemplo los cuadros depresivos.
Hemos ido segmentando el sistema por población etária pero la idea es ir extendiéndola. Creo que en salud mental falta y tenemos que incorporar la atención primaria cada vez con mayor cobertura y, particularmente, debemos mejorar las condiciones de calidad y oportunidad de la atención en el nivel primario.
En la reforma uruguaya el nivel primario de atención es considerado prioritario
Nuestra tarea fue, por ejemplo, aumentar el porcentaje de gastos en la atención primaria, teníamos un 15% y llegamos casi al 30%, es un gran logro.
Los centros de salud familiar constituyen una pieza fundamental en la atención de salud, la respuesta que tuvimos frente a la pandemia de la gripe A demostró que gran parte de la atención se resolvió en el nivel primario.
Hemos comprometido un plan de inversiones de 90 centros de salud familiar a lo largo de Chile y pasamos del 20 al 30% de gasto en atención primaria. Eso da cuenta de que se está priorizando ese nivel.
Tenemos que ir resolviendo a nivel local otro tipo de consultas. La creación de las unidades de atención oftalmológica a lo largo de todo el país es un buen ejemplo de que no se puede establecer un principio tan cerrado de una atención familiar sin los especialistas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad