Más consecuentes que nunca, los Diablos Verdes defienden lo suyo
En Feelings, el texto ideado por Darío Sellanes y Fernando Olita plantea la historia del hijo de un desaparecido hasta que se encuentra consigo mismo en el final del tiempo.
El correcto desempeño del cuerpo de baile y un vestuario de altísimo nivel dieron el marco justo para que el público despidiera de pie al conjunto.
Dentro de lo que tendrá que ajustar está el nivel de sus solistas, quienes no rindieron parejos, y algunos desajustes de la orquesta.
Este título tiene con qué para intentar meterse entre las que busquen la copa más grande, aunque obviamente falta mucho por ver.
No Korras Kes Peor
Este conjunto, a nuestro entender, no debió pasar la prueba de admisión. Lamentablemente, luego de lo ofrecido en su actuación tenemos que concluir que no nos equivocamos en nuestra apreciación anterior y debemos esperar el fallo final para saber de qué forma logro entrar a la fiesta máxima.
Poco para destacar de una murga que en contadas ocasiones cantó correctamente. Su libreto tiene aciertos en cuentagotas, sumándole a eso un vestuario humilde y sin pretensiones.
Para resumir creemos que en la rifa de los eliminados para la segunda rueda, esta murga compró casi todo el talonario.
Los Calmantes
Luego del intervalo largo, regresaron desde San José Los Calmantes, que de la mano de Diego Montes de Oca aprendieron la lección del año anterior y cuidaron los rubros en forma correcta.
Este grupo despierta una gran simpatía entre el público montevideano y por suerte para ellos lograron cumplir con creces las expectativas generadas.
La excusa de «Las Pestes» fue utilizada para una serie de mini humoradas que rindieron su objetivo, aunque notamos que tiene mucho para ajustar, fundamentalmente imprimirle rodaje a la humorada de la mutualista.
Kléber Esteche, Sebastián Senatore y el propio Montes de Oca desparramaron talento y buen humor. Debemos mencionar el regreso a la fiesta de momo de Ivanna Amarillo, que luego de tres años de ausencia brilló cantando como solista.
Sabemos que la competencia en humoristas será peleada, pero los noveles maragatos, por segundo año consecutivo, dieron un paso grande para que ser tenidos en cuenta a la hora de que el jurado se decida en la premiación.
Los Diablos Verdes
Desde el sindicato del vidrio, llegaba uno de los títulos más importantes del carnaval uruguayo. Regresaban Los Diablos Verdes con la mochila de ser el vicecampeón de la temporada pasada y con un plantel que en líneas generales mantenía sus figuras.
Ni bien se abrió el telón, uno se daba cuenta de que la imponente presencia de esta murga no pasa desapercibida para nadie, y si a eso le sumamos un coro que cantó en forma impecable de principio a fin debemos concluir que estamos ante un murgón. El vestuario, el maquillaje, la escenografía, la iluminación y la puesta en escena fue ideada por Roberto Buschiazzo, todo fue perfecto y logró su objetivo.
En cuanto al texto podemos concluir que no tiene ningún tipo de sutilezas: Los Diablos le cantan directamente y sin anestesia a la realidad política del país, bajando línea y no guardándose nada de elogios para el gobierno entrante y saliente.
La pregunta es ¿está mal? No creo, son Los Diablos, los de siempre, los que cuando tuvieron que enfrentar la dictadura lo hicieron con valentía. Son Los Diablos de Antonio Iglesias, los que no piden permiso, los que se juegan la vida por su ideología, señores. Son Los Diablos Verdes que esperaban. A mí me gustó y creo que estará entre las primeras del certamen.
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