Futuro ministro de Industria inició ronda de contactos
La actividad productiva del país viene creciendo, con lo que «se asegura» un crecimiento del último cuatrimestre de 2009 y el primer trimestre de 2010, el futuro ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, se entrevistó con la cúpula de la Cámara de Industrias, en una ronda de consultas con los diferentes actores del quehacer productivo nacional.
El jerarca informó a LA REPUBLICA que con los industriales ha sido «un diálogo franco y provechoso para todos» en el que el actual viceministro estuvo desarrollando la visión del gobierno sobre la forma de encarar el futuro industrial del país.
Consenso
Se partió de un punto de vista de consenso sobre el papel que juega la industria, su gran peso en el desarrollo económico, «coincidimos en que para mejorar el nivel de vida del país se hace necesario contar con una industria fuerte».
Asimismo hubo coincidencia en darle una forma más institucional a la relación gobierno-Cámara para «poder coordinar mejor con diferentes ministerios y consolidar una integración con el sector privado más fuerte, que sea de construcción de soluciones para temas transversales (comunes a todos) como capacitación, compras públicas y trámites y otros para temas o problemas sectoriales, y ahí coincidimos en la necesidad de mediciones objetivas que nos permitan fijar cambios y metas».
Agregando valor y trabajo
Si bien Indicadores ya existen ante la consulta de LA REPUBLICA, Kreimerman explicó que se hace necesario contar con otros «que marquen el avance en cuánto de valor agregado tiene la producción uruguaya y cuánto de contenido tecnológico».
Estos valores son vitales para el gobierno, ya que aspira que el país vaya ascendiendo en la escala industrial a través de la incorporación cada vez más de tecnología de punta, mayor mano de obra, y un desarrollo de la innovación y la inteligencia que permitan ofrecer al mundo productos de alto valor.
En relación al planteo realizado por los industriales en torno a la escasa (mínima) rentabilidad que obtienen, el jerarca señaló «lo vemos en el sentido de cuánto valor agrega la industria uruguaya, y eso tiene que ver con mano de obra, calificada o no y diferenciación del producto».
Hubo acuerdo entre los presentes que cuanto mayor valor agregado se incorpora, más fuerte es la industria, y una industria fuerte va en sintonía con el incremento de valor agregado que incluye más puestos de trabajo, calidad de trabajo y rentabilidad.
«Los temas de gran concordancia son que la industria hace al entramado y la justicia social y a la condición del país, ya que al tiempo que exige mayor preparación de la mano de obra, el trabajador recibe mejores remuneraciones que en otros sectores productivos, lo cual mejora la calidad de vida y fortalece el mercado interno», precisó Kreimerman.
El jerarca si bien puntualizó que «no evito el bulto», insistió en generar ámbitos de discusión estratégicos y puntuales, pero que no se mezclen entre sí, porque ello «obstaculiza la continuidad del proceso de desarrollo de la industria nacional».
También advirtió que las mediciones deben ser para afuera e internas lo cual «permitirá contar con elementos objetivos sobre la situación de la industria y/o de algún sector en particular».
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