TIENE LA PALABRA
Martínez o Varela, ¿error de visión política?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
A los uruguayos no nos gusta obedecer. No nos gusta que decidan por nosotros. No acatamos las decisiones de los dirigentes políticos…de ningún color. Quedó demostrado una y mil veces. Nos haya gustado o no en cualquiera de esas «veces». Cuando Lucía Topolansky se apuró a apoyar a Varela, antes casi, de que se hablara de las candidaturas a la Intendencia, ¿cometió un error político? ¡Noooo! Lucía no. ¿Quiso ganar de mano? ¿A quién? ¿Por qué?
Soy un militante de izquierda desde la primera hora, luego alejado de la militancia por lo que voy a exponer. Al integrar organizaciones nos separamos de la gente. Creemos que todo se «arregla» entre militantes, sectores, dirigentes. Nos encerramos en ese «mundo» y nos perdemos del otro. Como soy independiente y no lograba alejarme del mundo real, no encajaba en las estructuras. Por eso me fui.
Pero ahora debemos reflexionar. Lo vi clarito.
La gran mayoría de la izquierda y los votantes del FA progresistas pero no necesariamente alineados, no les importa lo que decidan las dirigencias ni los plenarios del FA. Esos son «el sector político»…el pueblo es otra cosa y anda por otros caminos. Discute entre sí, consigo mismo y se convence de algo. Si después coincide con las estructuras, bien, si no igual lleva adelante su convicción.
Hoy leí azorado que al MPP apoyaría a Varela a cambio de que AU o FLS apoyara a Agazzi para la IMC. ¿Y Carámbula? Y si los canarios quieren seguir apoyando a Carámbula después de su excelente gobierno comunal? ¿Y si los montevideanos queremos a Martínez que le conocemos su probada capacidad para dirigir la IMM? Y si no nos importa nada que fulano fuera de tal sector y lo abandonó, por eso hay que apoyar al otro que es de otro sector? Eso sólo lo saben los dirigentes y los militantes.
¡Al pueblo no le importa lo más mínimo!
No vota sectores, vota personas que representen una izquierda, un FA no sectorizado. Como dijo Pepe. Me voy del MPP para servir a todos los frentistas y luego a la luz de los hechos posteriores, a todo un país.
Si no queremos un enfrentamiento en internas, ¿queremos un lineazo? ¿Que nos quiten la libertad de decidir cada uno por sí y ante sí a quien queremos de intendente? ¿O hacemos la de Sanguinetti y tantos otros y agarramos y los ponemos a dedo?
Porque no me van a decir que los acuerdos intersectoriales o en el Congreso del FA se diferencian mucho de la «puesta a dedo». Se conocen los resultados de antemano.
Estas elecciones, voté a Rubio, porque lo quería en el Parlamento. Porque nos demostró su sobrada capacidad. No voté a la VA, voté a Rubio. Y así nos pasa a casi todos.No votamos sectores señores, votamos capacidades, experiencia, nobleza, honestidad, programa, frenteamplismo, ideología, etc. Dejen las negociaciones internas. Que la gente decida. ¿No les llama la atención que abortó a poco de empezar una encuesta que daba a Martínez con un 70% (o algo así) y a Varela con un 2%? Y bueno, adelante con las encuestas y las entrevistas en los medios y verán cómo se define sin internas lo que queremos los montevideanos que votamos el FA.
Para terminar, conozco a Varela desde muy joven, lo quiero como persona y le reconozco una gran entrega, compromiso y honestidad…para el Parlamento. No conozco personalmente a Martínez, pero lo vi actuar. Conozco su trayectoria… para la IMM.
Cada uno a desarrollar lo que mejor sabe hacer y todos juntos seremos uno.
Muchas gracias por concederme este espacio.
GERARDO FERRANDO – C.I. 1.110.050-6
La deuda de las grandes potencias con la «causa armenia»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Las grandes potencias a las que me refiero son: Alemania (aliada de Turquía en la primera guerra mundial), Francia (país que en 1915 tenía varios protectorados en ciudades armenias), Inglaterra y los EEUU. Estas grandes potencias saben muy bien lo que sucedió en 1915, cuando los turcos otomanos perpetraron el primer genocidio del siglo XX, masacrando a un millón y medio de armenios, destruyendo sus acervos culturales, apropiándose de sus tierras y bienes y expulsándolos de sus tierras ancestrales.
Bastaría con abrir todos los archivos de la época en una reunión del G.8, para cumplir la promesa de justicia para con el pueblo armenio, obligando a Turquía a reconocer el genocidio de 1915 como delito de lesa humanidad y violatorio del primero de los derechos humanos, como lo es el derecho a la vida.
Turquía por sí sola está en un cerrado negacionismo pero necesitó entrar en la Unión Europea, y recibe de EEUU millones de dólares por al utilización de la base aérea de Incirlik, por lo que del punto de vista político poco podría hacer frente a una eventual condena en el seno de la ONU o en el grupo G8.
En el mundo muchas veces estallan conflictos que generalmente tienen una base de violación de los derechos humanos a pueblos enteros y la mejor forma de evitar dicho conflictos y la violencia que ellos aparejan, es precisamente hacer justicia. El pueblo armenio es un pueblo pacífico, culto, laborioso, que busca siempre la paz, y jamás usó la violencia contra ninguna nación.
No estoy de acuerdo con la diplomacia del fútbol que los turcos aprovechan para imponer su punto de vista a una República de Armenia pequeña y carente de grandes recursos con la firma de dos protocolos en curso. Pero los armenios de la gran diáspora, nietos del genocidio turco, que estamos diseminados en el mundo, continuamos nuestra lucha para obtener de las grandes potencias el reconocimiento pleno del genocidio de 1915, en base a la justicia, tal como Alemania lo hizo con el pueblo judío. Por último, tengo en mi poder documentos originales de títulos de propiedad que en turco se denominan «Avin Govanh» con el sello y el timbre original del imperio turco otomano, que prueban que una propiedad de dos plantas en la ciudad de Aksheir pertenece a una familia armenia. Esta es una prueba más de la usurpación que los turcos hicieron contra el pueblo armenio, no solo degollando a 1.500.000 seres humanos, sino usurpando sus casas y sus propiedades, en ciudades de La Cilicia o antigua Armenia Histórica, o Armenia Occidental, actualmente ocupadas por Turquía.
Restan sólo 5 años para que se cumplan los 100 años del genocidio de 1915, la paciencia tiene un límite y los nietos de aquellos armenios que ni siquiera tuvieron un tumba a causa de la barbarie del Estado turco-genocida continúan su lucha por la «causa armenia» y exigen justicia para el pueblo armenio.
Para finalizar expreso: «El Ararat es nuestra montaña».
DR. ROBERTO KEUSHKERIAN – C.I: 970.402-1 – UN NIETO DEL GENOCIDIO ARMENIO
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