Trazan el genoma de una planta antimalaria
Se espera que el avance, afirman los investigadores de la Universidad de York, en Inglaterra, ayude a incrementar la producción de estos medicamentos. El estudio, publicado en la revista Science, permitirá seleccionar las mejores variedades de la planta, lo que podrá conducir a la producción de cosechas más rentables para los agricultores.
El avance ha sido recibido con satisfacción por el doctor Chris Drakeley, director del Centro de Malaria de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. «Cualquier cosa que permita un aumento en la producción de algo como la Artemisia annua es un enorme paso» dijo el experto a la BBC.
«Con ésta obtenemos la primera línea de fármacos antimaláricos para casi todos los países endémicos actualmente y los abastecimientos pueden ser muy limitados». Las terapias combinadas basadas en la artemisinina (el extracto que se obtiene de la Artemisia), o TCA, son utilizadas extensamente para tratar la malaria y son consideradas como la mejor solución contra la creciente resistencia del parásito que causa la enfermedad a las medicinas antimaláricas.
Tal como dice el profesor Ian Graham, quien dirigió el estudio, se espera que la mejor producción de nuevas variedades más robustas pueda incrementar el abastecimiento mundial de tratamientos antimaláricos dentro de los próximos tres años. «Nuestro objetivo es tener semillas híbridas que puedan llegar a los productores del mundo en desarrollo para 2011 o 2012. Tomando en cuenta el año para el cultivo, esto podría tener un impacto en el abastecimiento para 2012 o 2013″, dice el investigador.
«Tenemos que esperar de seis a ocho meses para colocar la semilla en la tierra, cultivar la cosecha y ver cómo se produce». El doctor Drakeley, por otra parte, espera que las nuevas variedades de Artemisia estén disponibles pronto.
«Esto podrá permitir un aumento en los componentes básicos que forman las terapias TAC. Si se logra tener estas semillas en el tiempo que están estableciendo, veremos un avance importante», expresa.
La Artemisia produce artemisinina en la que se basan los fármacos contra la malaria.
Para identificar las mejores plantas de la producción de semillas híbridas, los científicos midieron las características de plantas individuales, por ejemplo, el número de glándulas productoras de artemisinina en la hoja.
«Esperamos que al terminar no contemos sólo con un híbrido», dice el profesor Graham. «Idealmente nos gustaría tener buenas semillas híbridas de Africa Oriental, buenos híbridos de India», sostiene. El estudio es la culminación de tres años de trabajo financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates y los mapas y marcadores genéticos que han identificado los investigadores estarán disponibles de forma gratuita para investigadores en todo el mundo.
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