Factores de alto consumo
Otro factor de alto consumo es la conectividad inalámbrica de los aparatos. Por esta razón, conviene que el modo Bluetooth esté apagado siempre que no se use. En el caso de los móviles, si es posible, no está de más recurrir al «modo vuelo» cuando se desea no ser molestado. Esta opción anula la emisión de señal y evita el tener que apagar y encender el aparato. La acción de encendido, sobre todo en los teléfonos 3G, siempre supone un alto gasto porque se activan al mismo tiempo numerosas aplicaciones de modo automático. En los teléfonos con conexión a Internet y que pueden ejecutar muchos programas, también es bueno tener desactivadas aquellas aplicaciones que no se utilicen, ya que aún en estado de reposo consumen energía. Si el nivel de carga de la batería es muy baja, es mejor usar, si se tiene, el cliente de mensajería instantánea para comunicarse en lugar de los SMS o las llamadas de voz. En el caso de los ordenadores, cuando se trabaja desenchufado lo adecuado es limitar el wifi a la estricta necesidad. Si no se utiliza, mejor tenerlo apagado, ya que junto con la pantalla, es un gran factor de consumo.
También es mejor para un consumo más ajustado que los puertos USB estén libres de periféricos, ya que en conexión presentan un alto consumo. En otras palabras: nada de ratones y teclados externos, y mucho menos lectores de tarjetas, DVD o CD. Si se navega y no se puede acceder a Internet mediante cable, hay que evitar en la medida de lo posible las páginas con imágenes, videos y publicidades: interpretar formas gráficas es un gran gasto energético. Lo mejor es navegar por las versiones accesibles de los sitios web, ya que sólo muestran texto.
Hay una serie de programas y extensiones para los navegadores que bloquean las ventanas emergentes, eliminan las publicidades y evitan los videos de las páginas: usarlos supone un gran ahorro.
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