TIENE LA PALABRA
La renuncia de un embajador con mayúscula, Patiño Mayer
Señor Director deLA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Estimado… la verdad que soy seguidora del multimedio desde siempre y pocas veces me comunico con ustedes por falta de tiempo… hoy les quiero expresar mi pesar por la renuncia de este señor Embajador (con mayúsculas) que ha sido Patiño Mayer quien muy inteligentemente siempre ha demostrado su amor y lealtad con nuestro país, aún con posiciones contrarias a los intereses de su propio país, en tiempos muy difíciles como los que nos ha tocado vivir con cierres de puentes y tantas intransigencias que nos ha tocado padecer a los uruguayos.
Espero llegue a él mis mayores respetos ya que los uruguayos siempre lo recibiremos con los brazos abiertos… ¡Nobleza obliga!
Ahora bien, quisiera preguntarle a Jorge Larrañaga que parece no haber aprendido nada con el revolcón que le dio su partido en la interna… y continúa con ese comportamiento destructivo, todo por la negativa… me encantaría saber: ¿Qué ventaja según él, obtenemos los uruguayos con la renuncia del embajador?
¿Qué se siente tener un minuto de fama?… ¿qué digo?… ¡un segundo! ya que ahora sabemos que era un secreto a voces la renuncia indeclinable presentada por Patiño en el 3 de diciembre de 2009… La verdad que son patéticos, el oportunismo y la desfachatez.
Pobre Uruguay con políticos como él; son los que terminan desacreditando a esa gran herramienta que es «la política».
Reciban un abrazo.
GRACIELA PEREYRA C.I. 1.557.715-9
Tristeza ante la renuncia de Patiño Mayer
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
He leído LA REPUBLICA del jueves 7 de enero, y con tristeza veo las escuetas pero agraviantes palabras de un ex presidente, el doctor Jorge Batlle, respecto a la renuncia del señor embajador de Argentina en Uruguay.
Y digo con tristeza porque a Jorge Batlle le ha faltado una vez más la grandeza que significa haber presidido nuestro país y lo que significa tener un apellido que es parte importantísima de nuestra historia política en los últimos 100 años.
Acaso se olvidó que cuando nos puso en ridículo a todos los uruguayos, con sus declaraciones respecto a las condiciones morales de los argentinos »son todos chorros, del primero al último», uno de los primeros que le quitó trascendencia a este horror, fue precisamente el señor Patiño Mayer.
Por lo menos, señor Batlle, tenga memoria y honre a sus antepasados y no avergüence al pueblo que a usted lo votó, y a todos aquellos que no lo hicimos, pero que, como demócratas, lo consideramos presidente de los orientales.
Espero que esto sea como la novela de Osvaldo Soriano «triste, solitario y final».
Los dos adjetivos primeros ya están, deseo fervientemente que el último se cumpla ya y que no nos avergüence más.
GABRIEL RETAMOSO [email protected]
La envidia de Fattoruso
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Cuando alguien muere, en general, nos acordamos más de sus virtudes que de sus defectos.
Si es alguien muy conocido un artista por ejemplo podemos hasta subirlo al pedestal de mito.
Esto, ni más ni menos, parece haber sucedido con la muerte de Sandro (Roberto Sánchez). Aunque yo que tengo 56 años recuerdo que a finales de los 60 y durante los 70 «el gitano» era considerado «cursi» y hasta se lo ubicaba muy cerca de aquellos que gustaban de las cumbias.
Pero, más allá del artista, hubo una persona que jamás permitió que se entrometieran en su vida privada y eso para un artista, y si es argentino, parece algo imposible. Por eso es que cuando falleció lo lloraron miles de argentinos y de extranjeros, desde sus «nenas» hasta los niveles intelectuales más altos pasando por sus pares, casi todos los lloraron y hablaron bien de él, casi todos.
Y digo casi todos porque increíblemente y con una combinación de soberbia y envidia, los hermanos Fattoruso, que siempre renegaron de sus éxitos en Los Shakers, especialmente Osvaldo, declaró el miércoles 6 de enero a pocas horas del fallecimiento en el diario El Observador, página 3 del suplemento de espectáculos: «Realmente, lo conocí poco (se refería a Sandro claro está), aunque me lo crucé en un par de escenarios y tomamos algunos cafés juntos.
El estilo de canto comercial de él nos ha causado gracia a Hugo (Fattoruso) y a mí».
Lo dicho: increíble mezcla de soberbia y envidia.
CARLOS BERTOLA [email protected]
Ante la renuncia de Patiño Mayer
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Es muy lamentable que, en nombre del Partido Nacional, se pidiera la renuncia del señor embajador Patiño Mayer.
Soy uruguayo (radicado y nacido), y hace muchos pero muchos años (sin menosprecio a sus antecesores) que no teníamos un embajador (con mayúscula) como el Sr. Patiño Mayer, que además su comentario lo hizo para un diario argentino. Pero, en Uruguay en vez de aprender, involucionamos, y perdedores son perdedores.
Además quiero agregar ¡Viva los tres Pepes! de ellos debemos aprender y no buscar protagonismo que no cambian la historia, ya perdieron, ahora a llorar al cuartito del fondo, además pasarán muchos pero muchos años para que puedan resurgir del fondo.
LEONARDO BLOIS ROIG [email protected]
Peluqueando
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Primeramente, señor Fasano, le diré que me sorprende la foto que ponen en su diario de un carrito recolector de basura, símbolo triste de desocupación a nivel latinoamericano.
Es que en Uruguay hay muchos en esa situación y están también los que hurgan en las basuras, incluidos niños.
En otro orden de cosas, vemos la otra cara y es que ese descarado peluquero que también es contrabandista por lo que veo, pagando quedó limpio y todo arreglado.
Seguimos igual que con los anteriores, o sea, si un pobre roba una banana porque tiene hambre capaz que hasta lo matan a patadas en una comisaría.
Y a esta clase de gente, mediocres con plata, se les concede toda clase de regalías por no hacer barullo en contra ya que estos monos tienen amistades influyentes. Yo le pregunto a usted señor Fasano, ¿este señor no es un contrabandista? ¿Y porque se llama como se llama tiene un trato especial al igual que sus amigos?
Viendo esto y tantas cosas más no me venga después usted a hablar de cambios y otras yerbas porque los uruguayos de abajo ya sabemos cómo se manejan estas cositas desde siempre.
Y por favor, no hable más de cambios, mejor hable de remiendos.
De centro derecha. Con todo respeto.
OSVALDO MORALES
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