TIENE LA PALABRA
¡Montevideo, qué oscuro te veo!
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Quisiera hacerle llegar a usted y por su intermedio, a las autoridades competentes, una preocupación que cada día me inquieta más.
Hace unos 4 años, la ciudad de Montevideo era un modelo de belleza y orgullo para todos. Hoy ese sentimiento lo tengo que abonar cada día mirando las grandes y hermosas obras que por suerte tenemos. (Solís, Presidencia, Estudio Auditorio Adela Reta, la enorme mejora en el transporte, el constante reciclaje de la Ciudad Vieja, en fin de estos ejemplos hay aun más, pero lo que me inquieta no es menor. He venido corroborando extraños comportamientos con la iluminación de la zona centro y Ciudad Vieja. Los paso a enumerar:
1. La iluminación de la Avda. 18 de Julio es aparentemente estacional, es decir solo funciona en verano, y aun así, al día de la fecha, tres cuadras de la acera norte se encuentran apagadas (de J.H. y Obes a Paraguay).
2. La Plaza de Cagancha está sometida a un apagón total en uno de sus cuatro cuartos de acuerdo con un comportamiento errático que no entiendo; aproximadamente cada semana una zona diferente.
3. El hermoso Pasaje de Los Derechos Humanos, apenas una media cuadra entre la plaza y la calle San José, dejó de brillar ya hace tiempo, cuando se decidió la oscuridad casi total del otrora iluminado edificio de Tribunales (afortunadamente le saque una foto a tiempo). Ese lugar es hoy un pasaje peligroso y no solo por la delincuencia, sino porque hay dos placas conmemorativas en el medio de la peatonal que sobresalen del suelo y en las tinieblas de la noche es fácil tropezarse (he visto a un vecino del barrio usar una linterna).
4. La iluminación de la calle Sarandí, endémica y montevideanamente apagándose, como es habitual solamente en esta ciudad desde que me conozco. No sería tan grave al fin somos montevideanos y esto es parte de nuestra vida lo que sí afecta es la eterna oscuridad que abarca la zona sur de la Catedral, siempre apagada.
5. Las plazas y monumentos del centro, y tal vez de toda la ciudad, están eternamente en tinieblas o precariamente alumbrados. Véase la Puerta de la Ciudadela, la Plaza Independencia, la iluminación de nuestro horrible pero querido icono, el Palacio Salvo, cuya torre fue ¡iluminada por una sola semana en 2008!, la Pasiva en el edificio de la Presidencia, totalmente a oscuras (no así el Palacio Estévez)
6. Otro tema sería el de la limpieza, cada día se hace más repugnante pasar cerca de un contenedor en el centro; si bien las veredas se barren todos los días, esos contenedores, tan útiles hace un tiempo, hoy se han vuelto algo que sin querer ser alarmista, están cercanos a lo insalubre. Desprenden un fétido olor a amoníaco, que me produce además de una vergüenza ajena, pues los viajeros que hoy pululan por esta ciudad, están sometidos a esta fea experiencia un desagrado que no logro superar.
Hay mil cosas más pero sería atiborrarlo (si ya no lo he hecho) con detalles que me consta que Ud conoce, y por fin formulo tres preguntas breves: ¿Es esto un comportamiento endémico de la ciudad, mi ciudad?
¿Se debe, acaso a una razón de ahorro, tan cara al montevideano que apaga todas las luces de su casa, siguiendo el ejemplo de que Montevideo es mi casa? ¿Hay alguien que me pueda responder esto?
En la Intendencia ya plantee esta inquietud, pero nunca obtuve respuesta, les pregunté si había un departamento que fiscalizara la iluminación de la ciudad.
Le agradezco que haya leído esto, eso solo me reconforta. Y si es que llego al final, agradecería una respuesta. Nuestro Gobierno lo elegimos nosotros y seguramente vamos a continuar eligiendo una IMM del FA, pero eso no quita que hagamos las críticas que sentimos pertinentes.
Muy agradecido por leerme y por dar un correo en el que se pueda expresar lo que es bueno y lo que no lo es tanto.
CARLOS LOPEZ C.I. 1.034.806-4
De A. Píriz Brun
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Me comunico públicamente a través de este medio de prensa de igual forma que lo hizo el señor jefe de Policía de Colonia, inspector Ruben Perazza, y cuyas expresiones motivan la presente.
El señor jefe de Policía debería abrir una investigación como corresponde antes de acusar públicamente, sin prueba alguna, a una persona que él llama delincuente. En caso de que tenga pruebas de lo que afirma, que las exhiba.
Quien suscribe, Alejandro Ismael Píriz Brun, aún no ha sido condenado luego de seis años de reclusión, como falsamente ha afirmado el inspector Perazza; su causa está aún en proceso.
Las personas que siguen siendo investigadas por el homicidio de Mauricio «Lillo» Martínez en la ciudad de Carmelo siempre contaron con la suerte de ser protegidos e informados de las acciones judiciales; no caben dudas que sabían que Alejandro Ismael Píriz Brun debía concurrir a una audiencia en el Juzgado.
Por tal motivo, y por miedo a lo que se pudiera saber, se dedicaron a obstruir el camino de la verdad y a seguir echando tierra encima de una persona que no está enterrada.
Pero pueden seguir tranquilos y con el mismo juego sucio de siempre, pues la justicia tarda pero llega. Y cuando ello suceda, además del señor jefe de Policía Ruben Perazza, son muchos los que van a seguir intentando cosas para encontrar otro inocente al que echar las culpas como lo hicieron conmigo.
ALEJANDRO ISMAEL PIRIZ BRUN PENAL DE LIBERTAD
Los católicos y el Himno Nacional
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Dejaba olvidada una pregunta muy importante para los detractores de la última versión del Himno Nacional y que también son católicos practicantes.
Señores católicos: ¿Cuando practican la misa, la siguen haciendo en latín, o ahora la hacen en español? Todo cambia, como dice la canción, y no me digan que no les gusta La Misa Criolla. Hasta a mí, que no soy cristiano, me encanta. Tengo una versión de la misa luba que es una belleza.
Y para terminar, ¿no les gusta, como cantan los negros americanos? Que es, no se si sabe, como ellos sienten e interpretan sus himnos religiosos, y me imagino todos los idiomas y dialectos que no conocemos. Así que a no ponernos nerviosos porque a Jaime Roos se le ocurrió hacer el himno uruguayo con ritmo de murga. Muchas felicidades.
ABRAHAM ALISKEVICH [email protected]
Pido perdón al señor Patiño Meyer
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Que dolor, vivimos en la oscuridad, la mediocridad, la envidia; el resentimiento no nos deja crecer.
Qué tristeza si nuestro Gral. Artigas en las penumbras llegara a ver al Sr. Larrañaga, camino a la Meseta; seguro le quita el poncho.
Al Sr. Abreu le preguntaría: ¿quién eres? si ofendes a quienes me veneran.
Nunca atravesaremos la noche para poder ver la luz que alumbra el camino del «buen vivir», si envilecidos en rencillas, perdemos a nuestros hermanos. Recapaciten hombres dolidos, que la historia los va a despeinar.
A nuestra historia, la estamos redescubriendo gracias a los Galeanos, De Mato, Abella, Suárez de Lima entre otros y al señor Patiño Meyer, artiguista de ley. Una patriota blanca se avergüenza. Pido perdón al señor embajador Patiño Meyer.
NELLY PALACIO TRIAS
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