Dosis

No más de 2 gramos de potasio

Un paciente con enfermedad renal crónica no debe tomar más de 2 gramos al día de potasio.

Basta con sustituir la cantidad que tiene una fruta por un corte «discreto» de mazapán y otro de turrón.

Incluso, es posible ingerir las uvas de Nochebuena y un trozo de rosca de Reyes.

Si se hace así, hay que evitar los frutos secos, dátiles, pasas, castañas u orejones.

En cuanto al trasplantado renal, a menudo es un paciente con mejor condición clínica y muy cuidadoso con los alimentos que toma.

A pesar de todo, algunos pacientes trasplantados que también tienen hipercolesterolemia, hipertensión arterial o insuficiencia renal residual deben seguir los mismos cuidados y pautas que un paciente renal no trasplantado.

 

Sales de potasio

Las sales minerales de potasio (K de «kalium») son indispensables para el equilibrio iónico celular. Están implicadas en funciones tales como las contracciones musculares y las trasmisiones nerviosas.

El potasio regula la presión intracelular y contrarresta las afecciones debidas a un exceso de sodio.

Una ingesta de potasio insuficiente (hipocalemia o hipopotasemia) provoca debilidad y fatiga, deshidratación, diarreas, calambres, dolor muscular o estreñimiento.

Un consumo desmesurado (hipercalemia o hiperpotasemia) puede originar, por el contrario, arritmias cardíacas y otras complicaciones cardiovasculares.

Las frutas y verduras son ricas en potasio, sobre todo la banana, la palta, el melón, la cereza, el brócoli y el coliflor.

En el extremo contrario, tienen muy poco o nada de potasio productos como la leche, el yogur, el pepino, los frijoles, las semillas de papaya o las moras azules. Las personas que realicen una elevada actividad física requieren ingerir potasio con regularidad, ya que se pierde mucho con la sudoración y su déficit puede causar la aparición de calambres.

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