Una lluvia de sidra y medio y medio
A pesar de que el tiempo no acompañó, miles de personas se hicieron presentes en el Mercado del Puerto para reeditar un viejo clásico de los 24 de diciembre al mediodía. Afuera del Mercado se armó la tradicional guerra de bebidas espumantes, pero no se registraron incidentes de gravedad.
Reconocidas personalidades se hicieron presentes, desde los dirigentes políticos Enrique Pintado y Daniel Martínez, hasta el preparador físico de la Selección de fútbol de Costa Rica, nuestro compatriota Marcelo Tulbovitz.
Dos mundos
Dos mundos aparte se podían divisar en el Mercado. Afuera volaban las botellas de sidra y medio y medio, todas ellas de plástico, aunque un policía montado en la puerta de acceso reveló a LA REPUBLICA que entrada la tarde siempre aparecen las de vidrio. Por esa razón y para que los más inquietos no ingresen a los restaurantes del interior del Mercado, por segundo año consecutivo se instaló en la entrada una valla metálica.
En medio de la batahola y apoyado en la histórica fuente del Mercado, Ariel (54) confesó que viene desde hace muchos años en forma ininterrumpida cada 24. «La movida cambió, antes había candombe. Y además de sidra y medio y medio, se tomaba mucho más whisky».
A los pocos metros de la fuente, Andrés y sus amigos disfrutaban como espectadores de lujo la guerra de botellas. Fumando un habano, el joven dijo a LA REPUBLICA: «Cuando la oportunidad lo amerita siempre me prendo uno». A su lado opinó Juanjo, llegado en las últimas horas desde Barcelona, que viene pocas veces a Montevideo, pero dice presente el 24 en el Mercado. «No falló nunca, esto es divino, hombre», confesó el español. Nicolás, el tercero del grupo, explicó el ritual de los 24. «Primero venimos a comer, después salimos afuera a fumar y tomar».
«Venimos fácil hace unos ocho años seguidos, es algo que no nos podemos perder», confesó mientras disfrutaba de su habano.
La celebración fue una buena oportunidad para los comerciantes de gorros de Navidad y sidra. «Vendí fácil más de un centenar», aseguró sonriente uno de los comerciantes.
Poco consumo
Distinto era el panorama en el interior del Mercado. Allí muy poco espumante volaba por los aires.
Apoyados en la barra de una de las tantas parrilladas, Diego y Luciana disfrutaban sonrientes el intenso movimiento.
«Por lo general venimos todos los 24, pero no siempre», explicó Luciana. «Como ella trabaja cerca de acá, nos arrimamos», agregó Diego. Al igual que muchos de los presentes, la joven pareja sólo tomaba alcohol.
Sensiblemente preocupado y «peleándose» con una de las uñas de su mano derecha, Luis Emilio (propietario del Palenque desde hace 30 años) confesó que «la mano viene jodida».
«La mayoría está afuera; vienen a la guerra de sidra», explicó. El comerciante dijo que en los últimos siete años comenzó a bajar en «forma abrupta» la clientela.
Aunque la valla se instaló para que los comensales puedan disfrutar tranquilamente de los tradicionales cortes de carne e incrementar el consumo en los restaurantes, «pocos son los que vienen a comer».
Totalmente distintos eran los 24 hace 25 años, reveló Luis Emilio. «Antes sólo se tomaba medio y medio. Y en los últimos 15 años muchos prefieren la sidra, sobre todo por un tema de costo. La sidra la conseguís por menos de $ 40, un medio y medio no baja de $ 100″, relató el comerciante, quien señaló que la celebración del 24 en el Mercado se inició «allá por los 80″.
«Antes la mayoría eran compañeros de trabajo, de oficinas, bancos; ahora son más bien barras de amigos». En cuanto a los incidentes, manifestó que los líos se arman afuera, pero «no son de consideración», y adentro del mercado «hay mucho robo de billeteras».
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