Iniciativa. Sólo para unidades de media y larga distancia

Unasev analiza la instalación  de cinturones en los ómnibus

Aunque la siniestralidad de los ómnibus es de tan sólo el 5%, la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) entiende necesaria la instalación de cinturones de seguridad en los ómnibus de mediana y larga distancia para evitar así lesiones de diversa índole.

Sin embargo, los transportistas detectan muchas trabas para su instalación.

Aproximadamente en unos dos mil siniestros de tránsito se involucran los ómnibus de mediana y larga distancia por año.

Aunque la cifra puede llegar a impresionar sólo representa al 5% del total de accidentes que se producen por año: unos 40.000.

A pesar de que la Ley Nacional de Seguridad Vial y Tránsito (N°18.191) no establece el uso obligatorio del cinturón de seguridad en los pasajeros de los ómnibus de mediana y larga distancia, sólo lo determina para el conductor y el eventual acompañante de cabina de vehículos de transporte de pasajeros.

La Unidad Nacional de Seguridad Vial nuevamente se reunirá como en 2008 con las empresas del ramo para profundizar más en el tema.

Aunque la siniestralidad en estos medios de transporte es y siempre fue insignificante, a la Unasev le preocupan las consecuencias «poscrash». «Por suerte la siniestralidad de los ómnibus de mediana y larga distancia es baja. Pero el gran problema es cuando se accidentan y colisionan entre sí los pasajeros», dijo a LA REPUBLICA el presidente de la comisión directiva de la Unasev, Gerardo Barrios.

Al no viajar «atados» las consecuencias pueden ser hasta fatales, ya que los usuarios se convierte en verdaderos proyectiles humanos. «El 80% de lesiones se producen entre los propios pasajeros. Si todos viajaran con cinturones de seguridad se evitarían lesiones de entidad e incluso muertes», explicó.

Augusto Victorica, vicepresidente de la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero por Autobús (Anetra), que nuclea a 82 empresas, dijo a LA REPUBLICA que poner cinturones de seguridad en todos los asientos no es tan necesario ya que este rubro tiene bajísima siniestralidad.

Estimó que la colocación de estos implementos oscila entre los 500 y 1.000 dólares por ómnibus, pero lo peor es que algunos usuarios los hurtarían. Recordó una anécdota de sus años de chofer de ONDA cuando levantó «por compasión» a un grupo de jóvenes en ruta 4 e Interbalnearia. «Era un día de lluvia torrencial, allá por mayo de 1989 (…) el coche de ONDA era flamante (…) robaron desde la canilla del baño hasta todas las chapitas de metal, sólo por hacer daño. Imagínese lo que sucede con los cinturones…».

Unas 40 unidades nuevas ya traen de fábrica los cinturones instalados y a los tres meses «empezaron a desaparecer», «por general los cortan, ni siquiera se los llevan».

Victorica dijo además que se dificulta la colocación «por un tema de anclaje», y además es «imposible» fiscalizar su uso. «El chofer no puede tomarse el tiempo de ir asiento por asiento. Pero también es cierto que si no se fiscaliza seguramente la mayoría no lo usaría, es un tema muy complejo».

Relacionado con el tema, Victorica recordó que desde hace 10 años es obligatorio el cinturón para el conductor y el eventual acompañante de cabina de transporte de pasajeros. En cuanto al acatamiento de esta norma, contrario a la opinión de muchos usuarios, señaló que es alto y que la multa corre por cuenta del infractor y no de la empresa.

En el Mercosur, sólo en Brasil recientemente empezaron a colocar en serie los cinturones de seguridad en todos los asientos, pero en otros países solamente se encuentran en las primeras filas. «No estamos en contra porque sí. Pero entendemos que tampoco es algo sumamente necesario. Tiene muchos aspectos que hoy hacen a esta propuesta inviable», finalizó.

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