TERAPIA SEXUAL

He leído varios de tus libros y muchas de tus columnas y veo que por lo general haces mucho hincapié en que el tamaño del pene no importa y no estoy de acuerdo contigo, porque, si el hombre está bien dotado, puede estimular el punto «Z» (al fondo de la vagina) que es muy poco publicitado. Lo he experimentado con mi pareja y tengo tres orgasmos: uno en el clítoris, otro en el punto G y otro en el punto Z. Seguramente es cosa de los hombres el inducir a las mujeres a pensar eso…

Las zonas erógenas primarias de la mujer, reconocidas y demostradas por los estudios científicos, son el clítoris y el primer tercio de la vagina. Tanto el punto G como el punto Z no se han podido encontrar en todas, por lo que no han sido avalados como parte de la anatomía femenina. Incluso hay dos teorías al respecto: una que dice que ambos puntos que mencionas se deben a ramificaciones nerviosas del clítoris, y otra que se refiere a que en el primer tercio de la vagina se podría encontrar una próstata atrofiada, cuyo estímulo directo provocaría gran placer y facilitaría el orgasmo, incluso, según dice: podría haber una expulsión de un líquido al que se ha llamado: eyaculación femenina y entre cuyos componentes se encuentra antígeno prostático.

De todos modos, siempre es en la vagina donde se realiza la descarga orgásmica. O sea, se puede hablar diferentes puntos o zonas a ser estimulados pero el orgasmo es siempre en la vagina.

Los/as sexólogos/as le restamos importancia al tamaño del pene, porque:

a) los estudios sobre la vagina nos permiten afirmar que es una cavidad virtual que se abre y adapta al tamaño del pene que la penetra, en especial si ésta mantiene buena tonificación muscular. La excepción está dada en casos de macrofalosomía (penes excesivamente grandes) que pueden molestar e incluso lastimar a la pareja.

b) Se sabe que, salvo que se trate de un micropene, cosa muy poco común, los más pequeños en estado de flaccidez, logran en erección, casi el mismo tamaño que los mayores.

c) Podemos afirmar que el principal promotor del placer sexual es de origen psicológico y se relaciona directamente con los valores de las personas, es decir, va a depender de si consideran que lo más importante es lo estético, el afecto que se tengan, la posición socio-económica, otras cualidades, etc. lo que hará más gratificante una relación sexual.

Por último, mi intención ha sido siempre dejar claro, en todas mis contestaciones referidas a este tema, que no es el tamaño del pene lo que va a aumentar el placer de la mujer sino la buena comunicación entre ambos integrantes de la pareja y la disposición y habilidad que tenga el varón para hacer todo aquello que ella necesite, de tal forma que le valga la pena haber tenido ese encuentro y desee repetirlo.

 

Leí en una revista que, a algunas personas, al día siguiente de haber consumido alcohol, se les produce priapismo. Quisiera saber algo más sobre ese asunto.

El priapismo consiste en una erección que dura varias horas, sin deseo sexual y con molestia creciente. Puede producirse por motivos neurológicos, trombosis venosas, leucemia, fimosis y también por consumir o inyectarse algunas drogas en el pene buscando una mejor y más duradera erección. Cuando esto sucede es necesario concurrir urgentemente a un médico.

El alcohol, por sí solo, no produce este efecto, de darse algún caso, sería por sumarse a alguno de los motivos mencionados o por alguna otra patología propia de esa persona.

 

Hace algunos años que tuve mi primera experiencia sexual y fue con un hombre. Después las he tenido con mujeres y quedé completamente complacido. Pero en los últimos meses no he tenido relación con nadie. Mi pregunta es si la soledad puede impulsarme a inclinarme hacia el lado homosexual, que me desagrada, dejando mi vida heterosexual, y cómo evitarlo.

Si bien es frecuente que en situaciones se aislamiento o en las que no hay otras posibilidades, se realicen prácticas homosexuales, lo habitual es que, terminado ese período, la persona vuelva a vivir su sexualidad de la forma y orientación que le era habitual y/o más gratificante.

El haber tenido tu primera experiencia sexual con alguien de tu mismo sexo no es un determinante para que tengas que seguir teniéndolas sólo con varones, más si como dices, te desagrada.

No hay recetas para evitar hacer lo que uno no desea, salvo todo aquello que te lleve a fortalecer tu personalidad para que puedas hacer uso de tu libertad de decisión, como puede ser una terapia psicológica o asimilar libros de autoayuda tales como «No diga sí cuando quiera decir no» o «Cuando digo no me siento culpable», muy conocidos en nuestro medio.

 

Hola, tengo 20 años y quisiera preguntar qué puede ser una cosa dura que cuando la rasco se rompe y que a veces me provoca dolor al masturbarme. Se ubica casi en el final del prepucio. Es del mismo color que mi piel en ese lugar.

Esa «cosa dura» puede ser la manifestación de una infección de transmisión sexual y lo aconsejable es que concurras cuanto antes a un urólogo para que te haga el estudio pertinente y tome luego las medidas necesarias para que te cures y desaparezca.

De más está decirte que, en tanto no sepas qué es y hagas el tratamiento que requiera, debes usar preservativo en tus relaciones sexuales para evitar la posibilidad de contagiar a otra persona.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje