Alertan sobre índices negativos
En cuanto a la situación de nuestro vecino al oeste, la República Argentina, el informe «Innovar para incluir: jóvenes y desarrollo humano» señala que «pese a ocupar un lugar relativamente alto en el índice de desarrollo humano en comparación con otros países de la región, (…) aún no ha logrado recuperarse completamente de los efectos de la crisis de 2001″.
En tal sentido repasa que «hay menos exclusión pero una mayor inclusión desfavorable, con trabajos inestables y pocas oportunidades de participación». En este país «los jóvenes perciben que ha aumentado la inseguridad y la discriminación». Sostiene que «los principales problemas en Argentina, según los analistas y gestores consultados, son la deserción estudiantil y las altas tasas de desempleo.
Por su parte, Brasil es el país «que ha registrado mayores avances en educación y reducción de la pobreza en los últimos años, aunque en algunos indicadores aún no llegue a los niveles de Argentina y Uruguay». Sostiene el informe que «es el único país en el que los ingresos de las generaciones más jóvenes no han disminuido con respecto al inicio de la década». Agrega que «la violencia y los altos niveles de desigualdad siguen siendo un problema pendiente, señalado tanto por los jóvenes como por los especialistas y gestores». Asimismo, se alerta sobre «las escasas posibilidades de participación en el sistema político», mientras que la discriminación de género también causa «preocupación en los analistas».
En cuanto a Paraguay, «tanto en niveles de pobreza como en educación, empleo, y en definitiva, en desarrollo humano, (…) se ubica como el país con mayores carencias del Mercosur». Resalta que «para los indígenas esta situación es aún más crítica». «Casi la mitad de los jóvenes paraguayos no puede alcanzar un estándar de vida mínimo en forma autónoma, y aunque perciben que se vive una etapa de cambios, no se sienten partícipes de ellos», informa el documento.
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