Los jóvenes son considerados "la esperanza del Mercosur"
Los países del Mercosur establecieron, además de un acuerdo de cooperación internacional, la posibilidad de emprender estrategias conjuntas para solucionar los problemas más urgentes de la población de los Estados miembros y cooperar con los Estados socios de la región.
Una de estas preocupaciones es la participación y el contexto de los jóvenes en nuestro continente.
Educación y pobreza
El informe revela que el nivel educativo de los jóvenes del Mercosur «es notoriamente superior al de las generaciones previas». Resalta que «la asistencia a la enseñanza secundaria se ha incrementado en la última década. Sin embargo «no se alcanzan niveles de calidad satisfactorios y el aumento del nivel educativo no ha tenido como correlato una mejora en las condiciones laborales, sino precisamente lo contrario». Esta situación «genera frustración en los jóvenes y puede acarrear cierto grado de fatalismo sobre el futuro».
En cuanto a la pobreza estructural, que supone la incapacidad de alcanzar un estándar de vida mínimo en forma autónoma, «tiene una incidencia importante en la población joven de los cuatro países». Resalta el informe que «la discriminación por género y la incidencia de la tenencia de hijos en los niveles de pobreza son fenómenos constatables». En el informe se explica que «en los cuatro países se observan porcentajes de inclusión relativamente estables, una disminución de la exclusión radical y, sobre todo, incremento de la inclusión desfavorable».
«Entre los jóvenes de 15 a 29 años, los excluidos (que no estudian ni trabajan) constituyen 22% en Argentina y 18% en Uruguay». Además «los jóvenes en situación de inclusión desfavorable (sin cobertura de seguridad social) son 22% en Argentina y 23% en Uruguay», mientras que en Brasil «la situación es similar en relación a los excluidos (19%) aunque se detecta una mayor incidencia de la ocupación informal entre los jóvenes (29%)». Por último, «en Paraguay el porcentaje de excluidos también es similar (21%), pero es considerablemente mayor el de jóvenes en situación de inclusión desfavorable (50%)».
La situación de Uruguay
En cuanto a nuestro país, el informe señala que aunque Uruguay «mantiene los mejores indicadores de la región en materia de pobreza, educación y salud, en los últimos años se ha estancado en diversas áreas del desarrollo». Respecto a la finalización de la enseñanza secundaria, «por ejemplo, registra las mismas tasas desde hace quince años y ya fue superado por Brasil y Paraguay». Los jóvenes uruguayos «tienen una visión negativa de su país, pero cuando lo comparan con los otros países de la región, encuentran características positivas».
Sostiene que «medio ambiente, seguridad, oportunidades, pobreza e igualdad son los tópicos principales y recurrentes acerca de lo que debería cambiar en Uruguay». Afirma que «según los especialistas y gestores consultados, los mayores problemas a resolver en relación a los jóvenes uruguayos son la educación, la emigración juvenil, una estructura demográfica que carga sobre los jóvenes el peso de la solidaridad intergeneracional, la subvaloración de sus capacidades y su escasa participación». Destaca que Uruguay es el país del Mercosur con menor cantidad de población joven en situación de pobreza: 18,1%, según datos de Cepal correspondientes a 2007. También registra el menor número de jóvenes en situación de pobreza estructural, es decir, sin capacidad de alcanzar un estándar de vida mínimo en forma autónoma (15%). Al mismo tiempo, registra el menor porcentaje de adolescentes entre 15 y 19 años que tiene al menos una privación en materia de educación, salud, vivienda e ingresos (45%).
Por otra parte «el 18% de los jóvenes en Uruguay son excluidos y 23% tienen una inclusión desfavorable, con empleos precarios y escasas oportunidades de participación». Agrega que «Uruguay es el país del Mercosur que registra mayores diferencias entre las áreas urbanas y las rurales con respecto a la pobreza».
VISION NEGATIVA
«En Uruguay hay una visión negativa del país, aunque cuando se lo compara con los otros países de la región se encuentran características positivas», indica el informe. Resalta que «hay críticas a la mentalidad un tanto conformista, al país cerrado, al inmovilismo del «país de viejos», pero su contrapartida positiva es la humildad, un fuerte igualitarismo y la institucionalidad democrática.
«Los jóvenes de Uruguay ven a su país más tranquilo, menos violento y más igualitario que los demás países», afirma el documento. Sin embargo, se destaca la deserción del nivel educativo como uno de los mayores problemas, la emigración juvenil y la estructura demográfica «de características adultas».
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