Salteños intercambiaron vivencia sobre la mayor inundación
Las inundaciones de 1959 marcaron la mayor creciente del río Uruguay, que en Salto alcanzó a 18,17 metros. El hecho fue recordado con la colocación de una placa y alegoría en la Plazoleta René Favaloro, frente al muelle de alta creciente, en la zona portuaria.
Es así que en el marco de los 253 años del proceso fundacional de la ciudad se cumplió un acto, con la presencia de numeroso público que siguió las distintas instancias y con el acompañamiento de la Banda y Orquesta Municipal.
Particular atención despertaron las gigantografías realizadas con imágenes tomadas por el poeta y cineasta Enrique Amorim sobre las calles y espacios urbanos invadidos por las aguas.
Dramáticos momentos
Gran impacto tuvo la difusión de un audio con la narración del periodista Heber Pintos sobre las lluvias torrenciales e inundaciones de 1959, que daban cuenta de la tensa situación que se vivía en esos dramáticos momentos en el país y en Salto en especial.
El escribano Enrique Cesio relató anécdotas de aquella realidad de la cual él fue testigo, con una ciudad sin agua, sin luz, totalmente paralizada, aislada desde el punto de vista de las comunicaciones, casi sin alimentos, pero con un gran sentido de solidaridad que unió a los salteños.
Destacó el rol cumplido por los radioaficionados en la comunicación, ya que el puente sobre el río Queguay (que conecta con el Sur) estaba cortado y no llegaba el tren, no había comunicaciones por tierra y mucho menos por agua.
En su disertación fue hilvanando recuerdos de las múltiples situaciones e inconvenientes vividos, con una ciudad angustiada ante las inclemencias del tiempo y el arrollador e inexorable avance de las aguas.
«Afloró en ese momento un sentimiento de solidaridad pocas veces visto, donde había maestras que cocinaban para quienes no podían, las familias que tenían pozos semisurgentes abastecían a todo aquél que lo solicitara y se formaban brigadas de voluntarios para evacuar a quienes lo necesitaban. Hacemos bien en recordar esos sentimientos para tenerlos en cuenta para cuando las catástrofes llegan», reflexionó Cesio.
La lucha
El subdirector de Obras, arquitecto Ivón Grilli, se refirió al significado de la alegoría instalada para recordar esos sucesos y donde se estableció la cota 18,17 mts., es decir la máxima altura del río alcanzada en aquella creciente.
El creador del monumento realizado en hierro explicó que los peces hacen referencia a la forma en que debieron ambientarse a la realidad: los pájaros con vuelo rasante buscando los nuevos planos y los caracoles que viven en el ecosistema del río Uruguay y que prevén la subida del río colocando sus huevos por encima de la creciente, como forma de supervivencia de la especie.
«También la población de Salto se enfrentó al drástico cambio del entorno y supo salir adelante. La intención de este monumento fue definir una marca sobre el nivel de las aguas, para todos aquellos que no vivieron esa situación», indicó Grilli.
Al rescate de la memoria
El intendente de Salto, Ramón Fonticiella, sostuvo que la inauguración de la alegoría se fue demorando por diferentes motivos. Pero se entendió necesario hacerlo el 8 de noviembre a propósito del proceso fundacional que cumplió los 253 años, para rescatar una fecha salteña sobre la creciente ocurrida en un mes de abril.
«Estamos planteando generar un museo de la memoria y que el 8 de noviembre sea una fecha de recordación permanente para poner en marcha otros acontecimientos.
El país busca posicionarse a nivel mundial en su preocupación por el medio ambiente y hay que tener medidas para mantener el planeta Tierra en las mejores condiciones para las generaciones que hoy están y las que vendrán».
El intendente tuvo palabras de reconocimiento para los ideólogos de la propuesta: el ingeniero Wilson González y la profesora María Carmen Jiménez, promotores de propuestas para recuperar la identidad de los salteños. También agradeció a los funcionarios municipales que participaron en el proceso.
Finalmente se descubrió una placa recordatoria sobre el acontecimiento, en el que fueron numerosos los salteños que intercambiaron vivencias sobre aquellas inundaciones.
Compartí tu opinión con toda la comunidad