TIENE LA PALABRA
Carta al pueblo uruguayo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Vivo en Miami hace casi diez años, y desde que llegué, junto con mi familia, hasta hoy, siempre hemos estado pendientes de todo lo que acontece en nuestro país; alegrándonos con las cosas buenas, y sufriendo con las malas. Todo lo de ahí nos interesa, lo deportivo, lo social, lo político, lo económico y hasta lo climático. Nuestro contacto ha sido permanente, por TV, por Internet, por cartas y por teléfono con familiares y amigos. No estamos físicamente, pero espiritual, emocional, y mentalmente sí; siempre informados y actualizados con la realidad uruguaya. Por eso me animo a reflexionar un poco y compartir con Uds. tales pensamientos, sobre los últimos aconteceres políticos, antes, durante, y después del 25/10/ 09. Veo que poco más de la mitad del pueblo uruguayo, apuesta a un cambio en el país; cambio que comenzó a gestarse, lenta y dificultosamente, pero clara, firme y esperanzadoramente hace cinco años. Mientras que la otra mitad (algo menos) de nuestra población sigue obnubilada por la maraña de mentiras, falsas promesas, y «cucos», argumentos de siempre que tan bien saben manipular los dirigentes del «partido rosado». Sí, los doctores de doble apellido, lenguaje culto, elevado y convincente, elegantemente vestidos, siguen sacando resultados de su mañosa dialéctica, en intentos desesperados por seguir teniendo en su poder la torta que por tantos años se repartieron, tajada por tajada, de color rosa más pálido o más fuerte, dejando para ese pueblo, que ingenuamente depositaba dicha torta en sus manos, sólo las míseras migas. Ahora dicen, muy convencidos, que el advenimiento de la dictadura fue culpa de los tupamaros. Como si los militares y civiles que hundieron el país en la peor pesadilla de su historia, hubieran necesitado de algo o de alguien para dar rienda suelta a sus peores instintos fascistas, gangsteriles, criminales, torturadores, ladrones, antipatriotas. Con su razonamiento entonces, habría que preguntarles quién tuvo la culpa de la aparición de los tupamaros. Quizás haya sido como respuesta a la conducción de los «doctores» que llevaron a la desaparición de la clase media, a la proliferación de inhumanos asentamientos, a que la educación fuera un privilegio de los de «su clase», de que un medico trabajara de taxista, una maestra de mucama. A que desvalijaran bancos, a que una «infidencia» fuera sólo una anécdota premiada con el cargo de presidente, a que jamás se investigara a un jerarca corrupto, a votarse jugosas jubilaciones, autos baratos para senadores y diputados, funcionarios públicos que iban al «trabajo» una vez al mes (el día de cobro), etc. etc. y mil etcéteras más. Hace poco el senador Heber se alarmaba y burlaba porque Mujica pensaba que los soldados podrían contribuir en levantar viviendas dignas que fueran erradicando los asentamientos. Decía que eso sería convertir a las F.A. en una empresa constructora. Qué ejemplo sería que las FA uruguayas fueran empresas constructoras y no de destrucción, guerra muerte, desolación, terror. Qué hermoso sería que en vez de armas diabólicas y asesinas portaran herramientas de trabajo, símbolos de esperanza, solidaridad y paz. También se asombran negativamente de que el hijo de un obrero tenga acceso a una computadora; de que no se deje pasar hambre a un uruguayo para no «malgastar» dinero público; de que se opere de la vista gratis a quien no posee los miles de dólares que cuesta tal cirugía; de que se luche por terminar con la indigencia. Para todas esas cosas nunca se dispuso ni una mísera porcioncita de la torta. Consecuente consigo mismo, el Dr. Lacalle Herrera, «el Cuqui» (hasta el sobrenombre es de rancia aristocracia), con sonrisa sobradora, dice que ahora tiene más experiencia y humildad (??) y se explaya tratando de «atorrantes» a los que pasan hambre, calificando de «sucucho» a la vivienda de ese maleducado, que, oh caradurismo! pretende ser presidente, sin siquiera poseer una mansión de medio millón de dólares. Y sigue con sus genialidades, como la motosierra, las duchas en los asentamientos, y prometiendo estudiar la ley laboral sobre los menores, ya que considera muy bueno que un muchacho de 15 años trabaje «para aportar unos pesos a su hogar». Quizás sus hijos así lo habrán hecho. Mientras del otro lado, el vulgar y malhablado «Pepe» no deja de insistir en que los «gurises» tienen que estudiar a como dé lugar. En que hay que hacer que los que nos fuimos, volvamos. En que cuando fue ministro no hizo nada, en el sentido de que, con lo que aún queda por hacer y nunca hicieron, su aporte fue pequeño ante la inmensa obra nunca antes comenzada. Jornada de ocho horas para el trabajador rural, qué locura comunista! electrificación rural; préstamos a pequeños productores; perforaciones que solucionan el problema de agua en la campaña. En fin, todo es menospreciado y motivo de sobra para el dúo dinámico en que se han autoconvertido «el Cuqui y el Guapo». Uruguayos, el viejo Artigas, seguro estaría arrancando acelgas y tomando mate en el «sucucho» del «Pepe» y no tomando whisky en la mansión del «Cuqui». Seguro que elegiría perros cimarrones, despreciando a cuzcos falderos y se negaría a participar de fantochadas como debates televisivos. Hermanos, no interrumpan lo que comenzó hace cinco años, pongan el voto, el hombro y el corazón para que esa obra continúe. No se dejen «engrupir con cuatro mentiras por los maracanases que vienen del pueblo a traer divisas ya desmerecidas y decir promesas que nunca cumplieron». Desde estas lejanas latitudes, uno más de los muchísimos uruguayos que nos vimos obligados a emigrar, gracias a los desgobiernos de los » doctores de turno» , les envía un afectuoso saludo y el deseo de un futuro mejor, que está en sus manos lograrlo.
MILTON PIRIZ Cred. Civ. D.A.A. 15.207
Pesadilla
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Esta noche tuve un sueño: Finalmente el Dr. Lacalle digería el inexorable triunfo del Frente del 29/11/09, desatendía los consejos de sus asesores más cercanos, interesados ante la debacle, aunque más no sea en la repartija de los fondos electorales, no elevaba su moral pues eso aún en sueños no se me presentó viable, pero sí parecería que oníricamente le adjudiqué un grado aceptable de inteligencia y oh!!!!!
Solemnemente declaró resignar a la competencia por el balotaje.
Su propia fundamentación era apabullante:
1º) La exigua distancia que impidió al Frente vencer no sólo en representación parlamentaria sino también de formula ejecutiva.
2º) La nota que diferencia con el segundo partido.
3º) Evitar una cansadora, agobiante, inútil y onerosa campaña.
4º) Dedicar el tiempo y el esfuerzo al aspecto productivo y específicamente a la próxima temporada estival con vistas al turismo nacional e internacional.
5º) Promover que todos los recursos electorales ahorrados fuesen donados, por ejemplo para afectar a un tema recurrente en la pasada campaña: la seguridad. (modelos carcelarios educativos, centros de contención de drogadicción, asistencia social, y una pequeña parte al Centro Montecarlo de Noticias para que eleve el nivel de su informativo central.
En ese momento desperté.
OMAR NOVO C.I. 617.822-7
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