CALENDIARIO

HISTORIAS DE ACA

1980.- En Africa y Asia, son habitantes comunes. Grandotes, feotes y muy furiosos si se les enoja. Casi, en lo que podría ser una intrusión solapada de alguna serie de Nacional Geographic, se los tuvo sobrevolando por nuestras pantallas. Un programa de Canal 4 Monte Carlo, conducido por Carlos Giacosa y Asadur Vanaskaian, tuvo un debate de «a cuatro», dos parejas , una por el SI, otra por el NO en el cercano plebiscito de la reforma constitucional propuesta por la dictadura para tener sueños felices por la eternidad.

Frente a frente estaban, por un lado, el coronel Néstor Bolentini y el consejero de Estado, Enrique Viana Reyes, hinchada por el sufragio celeste, porque siempre se cree que es bueno apelar a los colores o símbolos patrios, por más vapuleados que hayan estado en esos años. Por el otro, un blanco, Eduardo Pons Echeverri, y el bien colorado Enrique Tarigo.

Para los denostadores de los «debates» ­en realidad no sirven para nada si no son varios y cada uno con un tema concreto y no una guerra de insultos por un lado y la defensa para no ser manoseados por el otro­ el ocurrido en esta jornada fue un ejemplo de la perspicacia, del dominio de lo que se dice sin sutilezas.

Los oficialistas de la dictadura quedaron pagando la ignorancia. Pons Echeverri afirmó muy al pasar que siempre habrá civiles que acepten la supremacía. Aclarando que había que dejar de lado la confusión de esos dichos, aclaró que tomaba como base la obra de Eugene Ionesco. Los militares nunca se sentirán solos, eso habrá dicho, ya que tendrán civiles serviles » porque siempre hay rinocerontes«.

Tiene que haber sido, hay que reconocerlo, un momento áspero, como para las trompadas. Giacosa le pregunta si se refiere a los políticos y la respuesta es que a ellos y a los no políticos, pero que quieren actuar en política porque les gusta la figuración.

Bolentini se enoja y afirma que no acepta un calificativo tan duro para los civiles cómplices. Parecería no molestarse con que a él lo tachasen de «rinoceronte».

Viana Reyes piensa unos momentos y toma cabal cuenta en qué lugar se encuentra, en el de los civiles cómplices, y las ideas le dan vueltas y más vueltas hasta que sostiene que les han » dicho cosas peores«.
Pons Echeverry insiste en marcar que » Si los políticos son corruptos, los colaboradores pueden ser rinocerontes y, coronel, no debe enojarse por eso…».

Bolentini sostuvo que no estaba enojado porque : » yo no soy civil, yo soy militar», Algún mal pensado podría preguntarse si los militares no son antes civiles o que elegiría ser en lugar de rinoceronte.

El ataque alivianó un poco los dardos. Pons, ante una premonición de un encierro en la cárcel, admitió que podía darse el caso de ser colaboracionistas sin ser rinocerontes, por lo que no todos eran corruptos y eso llevó al militar a admitir que había interpretado mal. Sin duda, interpretó todo mal. La encarnación en rinoceronte podría ser su imagen futura.

 

FELIZ DIARIO

*** Nace Aurelio González, marroquí de nacimiento, uruguayo por decisión. Fotógrafo por voluntad. Trabajó años en «El Popular» hasta su clausura por la dictadura.

Supo guardar todos los archivos fotográficos, pese a su prisión y su exilio, hasta que, en una exposición global, los uruguayos de este siglo XXI pudieron ver lo que pasó en aquellos años

***Nace Julio César Maglione, desde hace mucho dirigiendo el Comité Olímpico Nacional, o sea el máximo responsable de la actividad deportiva uruguaya

*** Nace Claudio Rama, economista, vinculado a áreas políticas y culturales. Fue senador en 1995, también director interino del Sodre.

***Nace Diana Cariboni, periodista, con participación radial en Setiembre FM y actualmente como corresponsal de una agencia internacional de noticias

 

LO PIENSO, LO DIGO

«Si matamos con el consentimiento colectivo no nos remuerde la conciencia; las guerras se han inventado para matar con la conciencia tranquila» Eugene Ionesco.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje