
El largo proceso de la licitación del Hotel Casino Carrasco por los próximos 30 años parece haber llegado a su fin. La IMM adjudicó ayer el hotel al grupo Codere-Sofitel (Carrasco Nobile), luego de contar con la aprobación de la Junta Departamental, si bien, posteriormente, llegaron las observaciones del TCR. Sin embargo, la historia podría tener un nuevo capítulo si el grupo Dongara Investments (Hyatt) decide demandar a la comuna por su decisión.
El pro secretario de la comuna, Jorge Rodríguez, subrayó ayer que la adjudicación es “un acontecimiento realmente positivo para Montevideo, ya que colabora con la recuperación patrimonial, del entorno y el fomento del turismo al posicionar a la ciudad como un centro internacional de primer nivel”. Además, recordó que la concesión, que se extenderá por 30 años, permitirá obtener un canon fijo de más de 2 millones de dólares para los tres primeros años y más de 4 millones y medio a partir de entonces. “Si a eso le agregamos que desde el primer año vamos a participar con más del 18% de las ganancias del casino, creemos que la ciudad de Montevideo está ante un acontecimiento realmente y positivo”, dijo Rodríguez.
El jerarca afirmó que los asesores jurídicos del municipio concluyeron que el TCR “emitió un dictamen de carácter no vinculante. La potestad que tiene el TCR es sobre la legalidad del gasto y en este caso no lo hay. Por lo tanto, consideramos que, desde el punto de vista jurídico, no hay observaciones. El informe (que se enviará hoy a Codere y Dongara) contesta punto por punto, de forma contundente y clara estos puntos planteados por el TCR”, afirmó Rodríguez.
Altas fuentes del TCR dijeron a LA REPUBLICA que las observaciones (que incluían cuestionamientos sobre la solvencia económica del grupo Codere y sobre su falta de antecedentes en el rubro hotelero) eran de carácter “formal” y no esencial, por lo que se creían “solucionables”. Además, aseguró que el TCR no pretendía “trancar” la licitación con el informe elevado.
A partir de ahora, Codere dispone de 10 días para depositar la garantía, que asciende a alrededor de 7 millones y medio de dólares. Inmediatamente, la IMM deberá conformar una comisión de seguimiento del proceso. Codere tendrá cuatro meses para elaborar el proyecto ejecutivo y, una vez que lo apruebe la comuna, correrá un plazo de 30 días para iniciar las obras, que demandarán una inversión de 60 millones de dólares. Luego de estas, se prevé que la superficie del edificio aumente de 18.000 a 22.000 metros cuadrados. La ampliación se realizará en el subsuelo “para que no impacte en su valor histórico y visual”, dijo Guillermo Arcani, representante del grupo adjudicatario.
“Estamos orgullosos. Pusimos todo de nosotros para lograr esta adjudicación y el proyecto es desafiante. Estamos seguros de nuestra capacidad para cumplir con los compromisos asumidos. Estos 26 meses le devolverán a Montevideo parte de su historia, de un modo que no se ha visto en las últimas décadas”, afirmó Arcani.
Mientras tanto, el grupo Dongara estudia qué pasos seguir. Al cierre de esta edición habían sido notificados de la adjudicación pero no habían recibido el informe final de la IMM, por lo que esperarán a obtenerlo para decidir sus futuras acciones. Recurrirán la licitación por vía administrativa, pero además no desestiman demandar a la comuna. “No descartamos ninguna alternativa desde el punto de vista jurídico para que nuestros derechos se tengan en cuenta. Lo digo con dolor”, dijo Marcelo Graniero, representante de Dongara.
“El intendente avala la concesión. Ha optado por una decisión gravemente viciada desde el punto de vista jurídico en medio de un proceso totalmente desprolijo. La última vez que (Ehrlich) habló del tema dijo que llevaba el expediente personalmente al TCR para darle transparencia al proceso. Nos quedamos con esa idea, pero no actuó así”, declaró Graniero.
En su momento, Dongara sostuvo que la IMM violaba los pliegos licitatorios de varias formas. Por ejemplo, señalaron que el grupo Codere no tiene el monto de la inversión claramente identificado y que su proyecto no respeta las superficies dedicadas al hotel y el casino que exigió la comuna. Según Graniero: “12 informes realizados por catedráticos en derecho administrativo contenían observaciones que, posteriormente, hizo suyas el TCR”.
No obstante, desde la IMM se asegura que estas observaciones fueron rebatidas debidamente en su momento ante la JDM y recuerdan que el proyecto de Codere fue estudiado por un grupo de asesores que incluían a expertos nacionales y extranjeros en los rubros arquitectónico y financiero, entre otros.
“Como ocurre con cualquier resolución, la empresa tiene 10 días para presentar cualquier recurso que le parezca conveniente. Nosotros estamos seguros de que hemos actuado claramente conforme a derecho y apegados al pliego”, indicó el pro secretario de la IMM.
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