Temporal dejó evacuados en riberas de arroyos y cañadas
Las intensas (e inesperadas) lluvias que azotaron la zona sur del país ayer, durante las primeras horas del día, tuvieron como consecuencia que varias familias debieran ser evacuadas de sus hogares. «Perdimos todo», dijo Carolina con dos de sus cinco hijos en brazos mientras aguardaba, refugiada, en el mercadito Victoria de La Teja.
Estos evacuados, que eran 21 sobre la hora 18.00, tienen algo en común: todos viven en el barrio Maracaná Sur, ubicado en la zona 17 (en las cercanías del Cerro) y surcado por una cañada que, cuando los temporales arrecian, se desborda.
Daniel Soria, quien encabeza el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales de Montevideo, informó que varias familias que habitan en otras zonas de la capital también debieron haber sido evacuadas a causa de los daños que sufrieron sus viviendas. Sin embargo, todas se negaron. Es habitual que esto pase: temen que a su regreso hayan perdido lo poco que les queda.
Las peores consecuencias del temporal se vivieron en las riberas de los cursos de agua. Los barrios Chacarita de los Padres (junto al arroyo de la Chacarita) y Malvín Norte (en el arroyo Malvín e Hipólito Yrigoyen), así como la cuenca del arroyo Toledo (en la zona 9) y Cancha de la Suiza (en la zona 14) fueron los más afectados. No obstante, sólo los habitantes de Maracaná Sur aceptaron abandonar sus hogares.
Evacuados
En el mercadito Victoria los niños descansaban en colchones, mientras las madres dialogaban con la asistente social de la zona 17 sobre las características de su retorno. «Yo hoy me quedo», afirmaba una mujer, mientras el resto, en cambio, prefería marcharse cuanto antes. Desde el Centro Coordinador de Emergencias se les entregaron frazadas, pañales (había 13 niños), colchones y ropa.
El Ejército preparó comida enviada por el INDA, mientras que médicos pediatras de Salud Pública visitaron a los pequeños, algunos de los cuales padecían afecciones respiratorias. Sobre el final de la tarde había 21 evacuados, pero se señalaba que otras familias llegarían en cualquier momento. Cuando LA REPUBLICA partía, por ejemplo, entraba un hombre joven con sus dos bebés. A su vez, las familias que se encontraban allí hasta ese momento pasarían a las casas de allegados mientras sus hogares eran fumigados e higienizados.
«Una de mis hijas con dos nenes se viene para casa», contó Mirtha, que vive en una de las 30 viviendas de emergencia que construyó Un Techo para mi País en Maracaná Sur. «Por suerte quedó en pie, pero mis hijas perdieron todo. Después vamos a tener que ponernos a limpiar. Cada vez que llueve como hoy pasa lo mismo. Si llueve menos, bueno, no pasa nada, pero igual estás nerviosa. Este año es la tercera vez. Es un peligro porque hasta se nos llena de víboras. No sé cuándo nos van a trasladar a un terreno que no se inunde», reclamó.
La asistente social presente en el lugar explicó que el desborde de los cursos de agua es un problema permanente para esta población. «Se ha mejorado muchísimo la limpieza de los arroyos, pero eso no alcanza para evitar que esto pase. Tendría que revisarse, porque cada tres o cuatro años sucede lo mismo», señaló.
Algunos sugieren las posibles soluciones. Los vecinos de Maracaná Sur reclaman la reparación de un puente peatonal que se obstruye en cada temporal. La cañada que pasa por debajo, afluente del arroyo Pantanoso, se desborda y es la causante de las evacuaciones. Aseguran que viven la misma situación desde hace 12 años. Olga, una vecina del lugar, muestra cómo construyó dos muros uno a la entrada principal de la casa y otro frente a la puerta para afrontar mejor una situación que describe como «desesperante» y que se reitera luego de cada temporal.
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