Lilián Sosa. Beneficiaria del programa por el PIT-CNT

"Contentísima", esperaba hoy su operación de cataratas: le costó $ 32

«Estoy muy bien, contentísima; soy la primera obrera que se opera». Con estas palabras respondió ayer Lilián Sosa a la consulta de LA REPÚBLICA acerca de su situación respecto a la operación de cataratas a que sería sometida esta mañana y al apoyo recibido para que fuera posible, tanto a nivel del PIT-CNT, como del Ministerio de Desarrollo Social.

Sosa dijo estar muy bien de salud, aunque desde hace varios años arrastra un problema de cataratas en su ojo izquierdo que le ocasiona variados problemas.

Relató a LA REPUBLICA: «En el ojo izquierdo tengo varios problemas, cataratas, miopía, hipermetropía; qué sé yo, lo concreto es que veo muy poco y que eso me genera muchas dificultades en todos los niveles».

Añadió que en la jornada del miércoles fue sometida a «un exhaustivo análisis» por parte de los especialistas del hospital de Ojos, José Martí, y que le dieron hora para que a las 7.00 de la mañana de hoy pasara por la sala de operaciones.

«Me van a venir a buscar los compañeros del PIT-CNT», adelantó la beneficiaria, quien se manejó con una mezcla de satisfacción y euforia a lo largo de todo lo que duró la conversación.

Explicó que la operación se desempeña en un laboratorio de prótesis removibles. Además sostuvo: «Soy costurera de profesión» y se definió como «una persona súper activa, con dos hijos, uno de ellos a punto de recibirse de ingeniero y la otra que es socióloga, y dos nietos».

Cuando se le preguntó cómo había sido el proceso que desembocó en su operación, explicó que «no fue nada muy complicado: yo fui voluntariamente y en el PIT-CNT me hicieron la gestión».

Agregó que «es facilísimo: alcanza sólo con llevar un recibo de sueldo que demuestre que uno gana por debajo de los 11.000 pesos, la cédula de identidad y los estudios que tenga. Todo funciona sobre ruedas, una maravilla. El trámite duró muy poco tiempo».

«Hace 7 u 8 años que fui al oculista por primera vez, porque veía como si fuese a través de un vidrio empañado, pero ni siquiera tuve un diagnóstico acertado. Tuvo que pasar el tiempo para que se me diagnosticara un problema de cataratas en uno de mis ojos. Es en uno sólo de los ojos, pero es muy difícil vivir tanto tiempo con un ojo empañado», relató.

En una clínica a la que fue a hacerse un estudio corroboraron el diagnóstico, pero le pasaron un presupuesto de U$S 2.000.

«Fui a mi mutualista, los puse al tanto de mi problema y me resolvieron las cosas de tal manera que tenía que pagar únicamente U$S 1.000, pero la verdad es que tampoco dispongo de esa cantidad, no tengo de dónde sacar esa plata».

«Llamé por teléfono al Mides y me dijeron que estaba en proceso de concreción un acuerdo con el PIT-CNT para los trabajadores con sueldos más bajos y que me podía acoger a ese beneficio. El 3 de agosto me llamó una señora del ministerio y me adelantó: ‘usted es la primera, se hizo el acuerdo’, de modo que al otro día fui a anotarme al PIT-CNT».

«O sea que fui la primera y la única en hacer ese trámite que funcionó rapidísimo, de maravilla; y en todo eso gasté apenas 32 pesos, el precio de dos boletos».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje