Mortalidad infantil en un dígito
El director general de Salud, Jorge Basso, adelantó a LA REPUBLICA que los datos sobre mortalidad infantil vienen descendiendo y seguramente caerán a un dígito.
Histórico
La cartera de Salud se propuso a principios de la presente administración bajar a un dígito la mortalidad infantil al finalizar el período de gobierno.
El año pasado este indicador alcanzó a 10,6 por 1.000, «el más bajo en la historia del país», indicó Basso. «Estamos muy esperanzados porque las vacunas están dando excelentes resultados», agregó.
«La información se está cerrando esta semana y da señales de que venimos disminuyendo la mortalidad infantil; ésa es una muy buena noticia», adelantó el jerarca, aunque reconoció que los datos concretos estarán a fin de año.
«Podemos anunciar que seguimos bajando y, tal como esta administración se comprometió, llevaremos la mortalidad infantil a un dígito. Gracias a un conjunto de acciones dedicado a atender la problemática de la pobreza, la exclusión social y de acuerdo a políticas de estado integrales realizadas por el Ministerio de Desarrollo y el MSP», aseguró el también presidente de la Junta Nacional de Salud (Junasa).
El jerarca relaciona la disminución de la mortalidad infantil entre otras cosas con la inversión en vacunas que se han incorporado al esquema de vacunación obligatorio para todos los niños uruguayos.
Doble prevención
«El Ministerio duplicó la inversión en vacunas en comparación con administraciones anteriores. Incorporó la vacuna de la hepatitis, con el resultado de que la hepatitis A dejó de ser un problema sanitario. Además se sumó la vacuna neumo sietevalente, que es contra el neumococo; incluso ahora estamos estudiando una nueva versión de la vacuna», aseguró Basso.
El médico recordó que en 2007 el país registró una alta mortalidad debido al neumococo. «A partir de eso decidimos invertir en vacunas. Uruguay fue de los primeros países que incorporó la sietevalente neumocóccica», precisó.
En este marco el jerarca relató que tiene información del congreso de pediatría realizado recientemente en el cual se dieron datos que «evidencian la franca disminución del número de neumonías y meningitis, gracias a la vacuna», afirmó.
Disminución
Otra contribución a la baja de la mortalidad infantil son las metas asistenciales que las instituciones deben cumplir para cobrar un plus extra a la cuota salud por cada afiliado y aumentar el estándar de calidad en la atención sanitaria.
Los objetivos más importantes se relacionan con la mujer y el niño, seis metas por cada uno. A finales de octubre las instituciones deberán presentar sus resultados actuales, que no deben ser menores al promedio de todos los prestadores.
Estos indicadores son fundamentales para el Ministerio de Salud Pública (MSP), que los utiliza como termómetro del funcionamiento de otro de los barcos insignia del actual gobierno, junto al Plan Ceibal: la reforma sanitaria.
«Por primera vez en la historia de este país cada institución sabe cuáles son sus niños, si están controlados o no y si tienen su carné de vacunas al día», precisó el entrevistado. Cada tres meses las instituciones de salud deben enviarle al MSP los datos sobre las metas fijadas.
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