Los "circuitos" de la droga
La pasta base abunda en algunas zonas de Montevideo, en las que se multiplica por 10 el consumo promedio de esa sustancia.
De alguna manera, se lo puede caracterizar como un «circuito», más allá de las precisiones técnicas que pueden hacer aquellos integrantes de organismos e instituciones y también organizaciones que están directamente involucrados en su combate.
Si se acepta la categorización periodística de «circuito», es también válido extrapolarla a otros dos: a las organizaciones de contrabando que ingresan la sustancia al país y al lavado de dinero, que se vincula además con otras drogas, en particular la cocaína, la más rentable.
Fuentes consultadas por LA REPUBLICA explicaron las características de cada uno de estos fenómenos e hicieron particular hincapié en las dificultades que plantea el tratamiento del primero de esos circuitos, porque involucra además factores sociales de mucha complejidad.
De las tres, esa es la franja de mayor visibilidad, de mayor repercusión; también la de menos importancia desde el punto de vista financiero.
Geográficamente, se ubica en barrios de la periferia de Montevideo, también en San José, algunos lugares de Canelones, y en forma más aislada en Salto y Rivera.
También, esa zona, es de donde se genera la mayor demanda de atención por la problemática asociada al consumo. Del mismo modo, es donde se registran los mayores niveles de desempleo juvenil, pobreza, deserción estudiantil y menor rendimiento en los centros educativos.
A toda esa problemática, se agrega el hecho de que es necesario manejar la situación con prudencia, en la medida en que no es aceptable proyectar una estigmatización sobre determinados barrios.
Aún así, los indicadores son llamativos. A efectos de determinar la prevalencia de consumo de pasta base en la población, en la Encuesta de Hogares, se incluye una pregunta vinculada al consumo, que abarca la población de entre 12 a 65 años de edad, y de allí surge que en el total el indicador es de 0,8%; sin embargo en las zonas comprendidas dentro del «circuito» señalado, el indicador se multiplica por diez: es de 8,5%.
Penas alternativas
A fines de la semana pasada deliberaron las máximas autoridades del Ministerio del Interior, Suprema Corte de Justicia y Junta Nacional de la Droga (JND), a efectos de evaluar el tema de las penas alternativas, especialmente en su vinculación con el tema de la droga. En la oportunidad, el secretario general de la JND, Milton Romani, dijo que se está culminando una encuesta en seis centros carcelarios, que arrojará muy buena información sobre esta temátia. Los especialistas coinciden en reconocer que hay una vinculación entre delincuencia y pasta base, pero se niegan a concluir que la problemática se reduce a la combinación de esos elementos. Plantean la necesidad de percibir, a este tipo de delincuencia, como un fenómeno social complejo, con muchas variables, entre ellas la droga. Por eso, en momentos en que se plantea un proceso de reforma integral del sistema penitenciario, la consideración de la problemática de la droga se plantea como uno de los temas de mayor importancia y el de la población carcelaria vinculada al tema es uno de sus capítulos más importantes.
Corresponde señalar que, en los últimos cuatro años, fueron detenidas unas 8.000 personas, en el marco de distintas operaciones contre el tráfico y que derivaron en la incautación de unas siete toneladas de droga. Como consecuencia de esos operativos unas 3.000 personas terminaron procesadas.
En la actualidad se estima que entre 7 y 8% de los reclusos son procesados por la ley de Drogas, y eso mismo hace presumir, que el consumo en las cárceles llegue a niveles muy importantes. Por esta razón, a nivel de la JND, se define la voluntad de «arrancar la cabeza», respecto de quienes trafican pasta base, pero se asume que no es razonable reducir el problema del delito exclusivamente al tema de la droga. Otros datos que surgen de la propia experiencia revelan que no todos quienes trafican droga son consumidores, y que en general no tienen un perfil igual a los que consumen. Incluso en muchos casos, no se trata de excluidos y marginados, sino que se los ubica también «en altos círculos de poder», movidos por un horizonte desmedido de ambición.
Distinción a El Jagüel
Se destaca paralelamente que, en la jornada de hoy, se procesa un reconocimiento al Centro de Tratamientos que funciona en El Jagüel desde 2008, por convenio entre la Intendencia de Maldonado, el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay, la JND y el Ministerio de Salud Pública (MSP). A esos efectos, se llevará a cabo un acto en la sede central del propio MSP, con participación de la ministra María Julia Muñoz, en el marco de una jornada que comienza a la hora 8.00, y que se vincula con el Día Nacional de la Salud Mental.
La distinción al centro de El Jagüel, lleva el nombre de «Reconocimiento 2009 a las Prácticas orientadas a la Mejora de las Prestaciones en Salud Mental», y se ha otorgado teniendo en cuenta el trabajo integral en tratamiento de adicciones, que se realiza allí.
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