"La ética profesional no estaba contemplada en ningún lugar"
«El colegio regulará la deontología profesional. Ello implica al médico en su ejercicio profesional y en su relacionamiento con sus pacientes, así como entre ellos mismos», explicó a LA REPUBLICA el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), doctor Julio Trostchasnky.
«No surge como un elemento corporativo de los médicos, sino que garantiza a la sociedad que ejercen sobre la base de un código de ética establecido, más allá de las aptitudes técnicas», precisó el dirigente.
El colegio es para los médicos una necesidad, ya que hasta el momento no existe un ámbito (salvo la Justicia) donde se pueda sancionar a los profesionales que no hacen bien su trabajo.
«La ética profesional no estaba contemplada en ningún lugar», señaló Trostchansky. Sólo existen ámbitos de este tipo en las organizaciones sindicales, pero son exclusivos para los socios.
«Las resoluciones que se tomaban tenían un valor simbólico, y su penalización podía ser la amonestación o como máximo la expulsión de los registros sociales», indicó el médico.
Por otra parte, algo muy importante para el gremio es la creación de un nuevo «contrato» entre la sociedad y los médicos. «Hay una idea en la gente de que el médico tiene tendencia al lucro y no está comprometido con su profesión. Pero la mayoría no lucran con su trabajo», aseguró Trostchansky.
El SMU espera que la creación del colegio sirva para «reubicar a los médicos en la sociedad».
El buen médico
A partir de que la nueva ley se reglamente, para lo cual el Poder Ejecutivo tiene 180 días de plazo, la inscripción en el colegio será obligatoria para todos los médicos que ejercen en el territorio. Estarán supeditados a las normas éticas que regirán la institución. Además, la sociedad podrá plantear desvíos o transgresiones de los profesionales ante la institución.
«La fortaleza del colegio es la posibilidad de generar amonestaciones, observaciones y sanciones en el ejercicio profesional, que implican la inhabilitación para ejercer», precisó Trostchansky. «Es una herramienta muy poderosa», agregó.
En este marco la ley facilita la rehabilitación del médico en casos determinados, como cuando surgen transgresiones debido al desconocimiento de las conductas a seguir, o en caso de adicciones.
«Hoy en día nadie garantiza que además de aptitud técnica el médico tenga aptitud moral adecuada. La mayoría seguramente la tiene, pero quizás en el mercado laboral haya médicos que se desvían de esas normas», reconoció el entrevistado.
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